La esquina es mi vitrina; el hotel, mi oficina y tu calentura, mi fortuna. Te atraigo con la falda corta, las pantis un tanto rotas, pero eso a ti qué te importa. Tú no ves mis prendas, ves sus ausencias. Como mi amor por la vida, por mi padre. Lo que quieres es mi carne,...
Seguir leyendo
13
1