Encrucijada
Donald Trump yacía en aquella cuneta con las tripas esparcidas por el asfalto. Un camión le había pasado por encima y le había aplastado el abdomen. El chico que le había bautizado con ese nombre estaba a su lado, tocando con un palo sus patas inertes, observando cómo el característico pelo rubio iba perdiendo brillo....