En este barrio las calles están vacías. Solo quedo yo y la niña que vive al lado. Ella nunca sale de su casa, por lo que siempre la visito, me da mucho pesar. Sus padres se fueron y la olvidaron aquí. Pobre. Casi siempre tenemos piyamadas, me gusta intentar hacerla sentir mejor. Es lo único que me entretiene estos días. Las calles están abandonadas, además hay muchas criaturas malvadas que vagan por aquí, ya he sido lastimado por ellas varias veces.

Es difícil conseguir comida aquí, no hay ninguna tienda, he tenido que recurrir al robo para encontrar alimento. La pobre niña como muy poco, lo cual es bueno ya que así la comida dura mas tiempo.

Este barrio es tan viejo y solitario que hace unos días un edificio se cayo y nadie vino a revisar si ella y yo estábamos bien. Los escombros siguen en las calles. Nuestro edificio también se esta cayendo. Hace un mes dejo de llegar el agua y hace una semana se cayo la puerta de mi casa. Por lo tanto he estado considerando mudarme con la pequeña.

Son días muy solitarios los que uno pasa aquí. Por esto, mis deseos mas oscuros han salido a la luz y he usado a mi pequeña vecina para satisfacerlos. A ella no le importa, siempre esta dispuesta a ayudarme, ella sabe que estoy viejo y no puedo controlar mis impulsos. Un ángel, mi ángel, la llamo.

Debo ser honesto contigo lector, a ella no la abandonaron aquí, nadie sabe que ella esta aquí, para ser mas claro, nadie sabe que ella esta viva. Sus padre se fueron de aquí porque pensaron que había muerto y quedarse aquí los hacia pensar en ella. Estoy feliz de que se hayan ido. Así, ella es toda mía. Siempre pensé que era una joven hermosa, cuando la veía jugar en el parque, balanceándose en los columpios, cuando iba con su madre a mercar, cuando bajaba al colegio, en su pequeño uniforme, tan linda se veía ella con el puesto. Me encantaba verla nadar en la piscina comunal, en su bikini rosa. Reír con los otros niños. Ya casi nunca se ríe, siempre llora y cuando intento calmarla me pide que me aleje. No entiendo porque y me importa poco, mientras se quede conmigo no importa que actitud tenga.

Ella hizo que dejara de sentirme solo. Gracias a ella he sentido amor, he sentido felicidad, sentimientos que nunca antes había experimentado. Antes, cuando las calles estaban llenas, la gente me ignoraba, cuando intentaba hablarles, se alejaban. Pero ella no. Ella me sonreía, ella se acercaba a mi, me ofrecía de sus dulces, me saludaba cuando me veía en la calle. Ella, ella me amaba. Ella me ama. Aunque nunca lo muestre, aunque se muestre dura y fría conmigo ahora, yo lo veo en sus ojos. Me ama. Y yo la amo a ella.

Y ahora y hasta que muera, estaremos juntos ella y yo, en esta pequeña calle, en este frio apartamento. Juntos. Por siempre.

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