Llegamos a Cancún para enrumbar al soñado Xcaret. Al llegar al terminal de buses, nos dimos con la sorpresa que habíamos perdido el bus por la diferencia horaria; nuestra desilusión e impotencia hizo que abordemos el primer vehículo, llevándonos a Puerto Juárez donde nos esperaba el ferry que nos condujo a la misteriosa y encantadora Isla Mujeres, siendo hechizados por sus aguas turquesas y transparentes, disfrutamos aventuras increíbles; pero nunca pudimos llegar a nuestro viaje anhelado.
OPINIONES Y COMENTARIOS