Late desbocado corazón de mujer madura, de madre abandonada. Los niños ya son hombres. Los miras y recuerdas, tú sola velaste sus sueños, les diste abrigo, consejo, sustento.

Supiste de sus alegrías, logros y tristezas. Y ahora que reina la paz y tienes sensaciones nuevas, deseos olvidados. Nuevo amor que la vida puso a tu lado.

Tus hijos, ¿podrán entenderlo?

Eres novia y madre. Tu alma aguarda el justo entendimiento.

¿Qué esperas ? No debes ahogarte en la incertidumbre.

¡Es preciso hablar!

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