Era una noche de lluvias y dormía profundo entre las sábanas que me daban calor, soñaba con un mundo mágico, un mundo donde reinaba el amor, la paz y la felicidad. Era todo perfecto, por un momento eterno me sentía el más feliz del mundo. Pero de pronto, el sonido de un gran estruendo me despertó, la tristeza me invadió al descubrir que era todo un sueño, entonces recordé el dicho…»Los sueños pueden hacerse realidad» y mantengo la esperanza de poder viajar a aquel mundo lleno de paz.

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