Un corazón negro en mitad de la garganta
Un corazón negro en mitad de la garganta Miro a los lados, ¡ni un alma!, menos mal que en esta calle siempre hay tráfico. Bajo el cierre y echo el candado. Antes de la crisis nos íbamos a las ocho y éramos tres dependientes, ahora cerrábamos a las diez y sólo quedamos Fernando y yo....