Desperté asustado, tuve un sueño extraño y oscuro como la noche, me perseguía una criatura sombría y maligna, recuerdo que caía al suelo y luego estaba aquí en este lugar. No se donde estoy y no recuerdo nada más; apenas y puedo distinguir algunas cosas a mi alrededor, por fortuna la luz de la luna me permite observar algunos arboles grandes y verdes a lo lejos, están tan frondosos y tan vivos que casi puedo sentir su respiración, me parecen muy hermosos y me gustaría llegar hasta ellos, pero algo anda mal, no puedo moverme ni hacer ningún ruido, tampoco puedo hablar y eso me genera mucha tensión, lo sigo intentando pero no lo consigo, quisiera llorar, pero decido que debo calmarme antes de entrar en pánico, así tal vez alguien pueda rescatarme. Espero que pronto pase alguien y que me rescaten, pero estoy completamente solo, no se escuchan autos o ruido de personas, lo único que escucho es la voz de la naturaleza, los pájaros que cantan canciones en las copas de los arboles, escucho el correr del agua lo cual me indica que seguramente hay un arroyo o un cuerpo de agua pequeña cerca del lugar, también se escucha el sonido del viento que silba al chocar con las ramas y que casi dibuja surcos en la negrura del cielo con su paso, todo está muy tranquilo y eso me hace sentir mejor. Aun así, me siento entumecido y comienzo a hacer hipótesis acerca de lo que me sucedió, supongo que algo terrible me paso y me rompí los huesos, seguramente estaba escalando y me caí desde muy arriba, eso explicaría mi cuadriplejia severa, solo que, si estoy en lo correcto, dependo totalmente de que alguien me encuentre, espero que alguien venga pronto por mi.

He perdido la esperanza, ya llevo aquí mucho tiempo, he visto salir el sol y luego lo vi marcharse otra vez, estoy muy desesperado, tanto que estoy considerando profundamente el entrar en un ataque de pánico, pero no tiene caso entrar en ese estado si no te puedes mover, ni puedes gritar o patalear a gusto, ¿Verdad? Así que decidí que esperaría más tiempo, a final de cuentas no tengo más opciones, no es como que pueda hacer muchas otras cosas. Ahora estoy genuinamente preocupado, se que si pudiera hacer algo gritaría como nunca he gritado en mi vida, pero dado que no lo puedo hacer solo me queda esperar; lo que pasa es que desde hace un rato se escuchan pasos a mi alrededor, las hojas crujen con el peso de alguien que se mueve errante en este paramo ignoto y me preocupa que no se acerquen a donde estoy, que no me vean y con mi cuerpo inútil no puedo avisarle a nadie que estoy tirado en este lugar. No voy a negar que la esperanza volvió a mi alma, pero de pronto logro ver al dueño de los pasos, y si hubiera podido llorar como bebé lo hubiera hecho, porque lo que se acerca es un animal enorme y negro, nunca en mi vida había visto algo similar, es una criatura que camina a cuatro patas, muy similar a un felino, pero no lo es, sus ojos son de color azul y su nariz es como la de una persona. El miedo comienza a recorrer todo mi cuerpo, sea lo que sea me va a comer o a mutilar y moriré indudablemente; lo peor es que se acerca con extremada parsimonia y con cada paso que da me desgarra la mente, ya lo tengo frente a frente, definitivamente no es un felino, ni es un animal normal, no tiene patas, ni garras, pero cuenta con lo que parecen ser dedos y me aterrorizo aun más. Ahora esta tan cerca que solo espero su mordida engullir mi piel, cierro los ojos y espero que si me devora lo haga rápidamente, pero extrañamente esto no pasa, en lugar de eso la criatura se aproxima a mi oído y me susurra.

-Pobre de ti hombre, ¿Quieres vivir o prefieres irte conmigo?

Para este momento estoy totalmente aterrado, no puedo dar crédito a lo que esta ocurriendo, y pienso que debo seguir soñando, que debo seguir atrapado en una pesadilla, lo único rescatable es que su voz suena hermosa casi como la voz de una madre, quiero hablarle, hacerle preguntas, para empezar, quiero saber que cosa es y también quiero saber que me ha pasado, pero naturalmente no sale nada de mi boca, ni el más tímido aullido. La cosa me ve como esperando una respuesta y al no obtenerla me habla de nuevo.

-Vámonos de aquí hombre, sígueme y te llevo a donde hay más luz.

En ese momento caí en trance, no podía ver nada mas y sentí que me quitaban un gran peso de encima como un lastre inutil, fue una sensación muy extraña, pero fue increíble, al final logre moverme de nuevo, pude verlo todo y pude sentirlo todo, me encontraba en un pequeño bosque al sur de la ciudad, me gustaba mucho venir a escalar y a trotar en las inmediaciones, mi esposa me decía que era muy peligroso venir aquí solo y sin protección, pero a mi me encantaba hacerlo, me sentía libre del trabajo, de la monotonía y de la poca satisfacción que este me proponía, aquí me sentía pleno y realizado. Lo único que me hace sentir feliz es que por lo menos morí haciendo lo que más me gustaba, me habría encantado despedirme de mi mujer, avance tras la criatura y al voltear al lugar donde había estado reposando tanto tiempo logre ver un cadáver, era mi propio cuerpo y estaba irreconocible, pero ahora no importa porque siento la imperiosa necesidad de irme de aquí. Camine tras aquella criatura y la seguí hasta que me desvanecí en la inmensidad del hermoso bosque, la luz me devoro poco a poco y al final desaparecí de la faz de la tierra.

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