En busca del Grial

En busca del Grial

Violeta Percy

27/07/2026

Percival era un soñador. Como todos los jóvenes, llegó con ganas de comerse el mundo. Decían de él que estaba listo para comerse las estrellas a bocados si hacía falta.

Pero la realidad es que era un desastre, torpe como un pájaro herido. Tropezaba con su propia capa, no sabía qué cubierto usar en las cenas de los reyes y fue aprendiendo a vivir a base de golpes, cicatrices y pedir perdón a cada paso.

Cuando llegó al castillo del Rey Pescador, el Grial lo dejó ciego. Pero en ese primer intento fracasó por su inexperiencia; ni siquiera supo hacer la pregunta correcta.

El misterio de esa copa —algo que solo entendería muchísimo después, — no era un acertijo lógico ni una prueba llena de trampas de piedra. Era algo más simple y difícil: romper el silencio del mundo con un poco de compasión real.

Percival cargaba con una culpa terrible. Había dejado a su madre abandonada en la orilla del bosque para irse detrás de ruidos de espadas y glorias de mentira, dejándola morir de pena por su ausencia.

Entendió demasiado tarde que los grandes sueños se los lleva el viento, y que el Santo Grial es imposible de encontrar porque nuestra necedad ciega nos impide ver que, desde el primer día, lo llevábamos guardado en los bolsillos.

Etiquetas: mitos

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