LAS ENTIDADES.

Ha pasado casi un fin, solo quedaron los carteles descoloridos por las innumerables lluvias y adversidades, carteles rotos por individuos que no sienten lo que se plasma en los papeles.

¿Como un pedazo de papel puede cargar con la vida, cual juego de ruleta?

Casi un fin, ¿cómo recordar esa sonrisa de memoria?

Callada, tímida y más sumisa que viva; eso la hizo muerta apesadumbrada ante el miedo a las entidades.

Su condena en este mundo se marcó desde que se mostró insegura ante el pasó de… Las entidades.

Entidades oscuras, nadie las reconoce se esconden en el cuerpo de cualquiera, solo sale una vez al crepúsculo, pero arrasa con almas entorno sangriento.

Murió en vida desde que sintió la vista desde arriba. Ojos sangrientos con un hueco negro que buscan la vitalidad que nutre sus almas, intento de tener almas.

Entidades que comparten un fin, escapar de su realidad, esa realidad insípida que los consume.

Si te miran no mires abajo, no apartes la mirada, no recorras los cuerpos de esas entidades. Evita existir con luz cerca de ellos.

Mientras más brille la lampara más mosquitos se acercan, las entidades necesitan del calor ajeno.

– ¿Son humanos?

– ¿Qué es ser humano?

Ellos buscan la vitalidad más joven cual agua bendita en misa los domingos.

Saben que dan miedo, saben que tienen esas entidades en su ser; aun así, intentan olvidar que existen y habitan dentro de sí.

Ella era tan tibia, imagino que por eso ellos pusieron sus manos en ella para calentarse como las fogatas en las tempestades del invierno.

Al final ella luchó por su calor ellos por calentarse…

Entidades que robaron el calor y dejaron un cuerpo sin alma a los pies del campo lleno de vida.

Que buenas las entidades al final la arroparon con tierra para que recupere el calor.

Seguía calentándose, pero por más que paso casi un fin no se calentó estaba cada día más fría.

El mundo acogió a las entidades que pasaban cada día regocijándose de los pequeños pedazos de calor que conservaron.

Entidades que siguieron el curso de cada sol, siguieron como todos en el terreno mientras ella se calentaba en la tierra que pisaban.

Cada noche que recordaban su existir, cada torrente que derramaron las sombras que la buscaban, no la encontraron porque perdió su luz.

La tierra la oculto.

Tristes fragmentos de su calor habitan en cada individuo que coincidir con ella.

Las entidades perdieron el rumbo, pero algo los hizo volver al lugar donde tan pacíficamente descansaba el cuerpo de quien fue su fuego.

Dejaron que el cuerpo sin vitalidad sin calor siguiera buscando eso que ellos arrebataron, entidades que ya no son humanos solo sombrías forma de ultrajar el fuego y poder nutrirse.

Ella será olvidada, pero las entidades que habitan en todas partes, sin importar qué o quiénes sean, seguirán buscando más. 

¿Recuperarías su cuerpo o la dejarías calentarse en la oscuridad de la tierra a pesar de que no lograra encontrar lo que le arrebataron?

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