Chat JLB

Chat JLB

Eric Jackson

30/04/2026

6 Aplausos

31 Puntos

44 Lecturas

Tengo a Borges en el bolsillo. Me bajé su aplicación, que, a mi antojo, me otorga su respuesta instantánea y certera a cualquier duda o inquietud que la vida me deponga. Tengo siempre a mano el punto de vista borgeano de las cosas, esa mirada tan sutil y profunda, ese pensamiento tan espontáneo y reflexivo, tan heterodoxo y divergente. Ya era hora de que se rompiera para siempre ese Borges supremo, exclusivo, encapsulado en su élite de lectores, para dejar lugar al Jorge Luis, al Georgy de la gente. Borges para todos. El escritor que todos queremos, y a veces, porque no, también el que merecemos.

  • ¿Don Borges, como experto en fútbol, vamos a ganar el Mundial?
  • ¿Qué mundial?
  • El FIFA WorlCup 2026!
  • Ahhh, se refiere a esa ficción que llaman Mundial de Fútbol, ese deporte infame inventado por los ingleses donde 22 estúpidos corren desaforadamente detrás de una pelota durante una hora y media. Le diré, mi amigo, que es muy probable que el ganador ya haya sido elegido en Zurich, o tal vez sea el azar quien defina al equipo campeón, quien sabe. Pero tenga la certeza de que aquello que muestren las pantallas no es lo real, es tan solo una ilusión, una gran mentira para incentivar a las multitudes en un nacionalismo exacerbado, ese sentimiento tan inútil y dañino como cualquier laberinto sin salida. Argentina no va a ganar el Mundial porque nadie gana un Mundial de fútbol. Todos pierden.

Su fuerte nunca fue el deporte. Merecida respuesta. Mejor pruebo con el amor, tampoco sé si fue su fuerte en la vida, pero para un escritor experto en laberintos, no creo que encuentre dificultad en darme alguna pista para manejar mejor las vicisitudes del corazón. No hace mucho conocí a Florencia, nos llevamos muy bien pero no me gusta mucho, no se. A veces pienso que estoy perdiendo el tiempo con ella.

  • ¿Maestro, qué hago con Florencia? ¿La dejo ya o sigo?
  • ¿Quién es Florencia?
  • Es una mujer que me gusta, pero no sé si estoy enamorado de ella.
  • Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

Esta app no me sirve. Voy a probar con la literatura, Borges era fanático de Bibliotecas infinitas y espejos que se rompen.

  • Dígame, Borges, ¿qué puedo hacer con mi vida? Creo que soy un escritor, me gusta escribir. Pero reconozco que cada línea, cada relato, cada cuento que escribo es un poco menos que mediocre. ¿Cómo puedo escribir mejor?
  • Escribir es una forma de soñar. Tal vez no estés soñando sinceramente. No escribas por obligación, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras.

¡Esto sí es el final! Ya mismo lo desinstalo.

  • Che Borges, antes de desinstalarte de mi celular y de mi vida, te hago una última consulta: necesito escribir un cuento corto sobre vos, tu literatura y cosas así, para participar en un concurso literario llamado “Cuanto cuento cuántico”. Tiene que ser breve y el día límite de la convocatoria es hoy, 30 de abril. ¿Sobre qué puedo escribir para ganar el primer premio?
  • Estimado amigo, te recomiendo no participar en ese tipo de convocatorias tan rústicas y declamatorias, tal vez te hagan daño. ¿Por qué limitar la creatividad de las plumas contemporáneas a un viejo y mal recordado Borges? Además, acorde a tus escritos, es menester pulir un poco tu estilo de escritura, ahondar en las alegorías y metáforas, desplegar un léxico más versátil y sobre todo, no descuidar la sintaxis, si tu deseo es que haya un lector que te entienda. Si quieres ser un buen escritor, nunca escribas lo que otros quieren leer, tan solo sorpréndelos. Si quieres escribir para un lector, escribe para uno imaginario, tal vez seas tú en un futuro, tal vez un amigo, tal vez nadie.
  • Georgy, déjate de joder, dame una pista, quiero participar. Falta una hora para la medianoche.
  • El tiempo, siempre el tiempo. Tomemos el día de hoy, por ejemplo, y comencemos por aquí. El 30 de abril de 1929 fue el día que murió Beatriz Viterbo, esa mujer enigmática de la cual me enamoré hace casi una eternidad, y en su memoria visitaba todos los 30 de abril su casa de la calle Garay para saludar a su padre y a Carlos Argentino Daneri, su primo. Fue en el sótano de esa casa donde vi por primera vez el Aleph…
  • ¡El Aleph! Uno de tus mejores cuentos.
  • Tal vez. Tu cuento puede tratar sobre la finalización del Aleph, un buen nombre sería “El Tav”, la última letra del alfabeto hebreo. Según la cábala, el TAV es la culminación, la plenitud espiritual, que luego continúa con el Aleph, la primera letra nuevamente, porque la concepción cabalística es cíclica. El protagonista es un escritor frustrado que vive en Buenos Aires y trabaja en una Biblioteca Popular. En ella descubre, en un rincón recóndito, un papiro muy antiguo escrito en hebreo, en cuyo texto falta una letra, el Tav….

“Juan Antonio Acevedo era un hombre de mediana edad, de cuerpo delgado y rostro inexpresivo. Vivía solo en un pequeño departamento de la calle Maipú. Juan Antonio trabajaba como bibliotecario en una pequeña biblioteca popular de Barracas, al sur de la ciudad. El trabajo no le satisfacía, más bien lo frustraba. Acevedo quería ser un escritor, uno bueno y de renombre, y creía tener a Borges en su bolsillo…”

Puntúalo

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS