Mis lágrimas de llanto se las llevaba el rio,
Mis secretos más ocultos los guarda un árbol,
La tierra era mi casa,
Antes de que vinieras a conquistarnos.
Antes de que vinieras,
Curábamos con plantas
Menstruábamos a la luz de la luna,
Bailábamos a la luz de la luna
Tamboreábamos a la luz de la luna
Nuestros cuerpos desnudos no peligraban
Admirábamos a todos y a cada uno de ellos
Nuestras siembras y el calendario solar se hablaban durante el año,
Había abundancia para nuestras madres, nuestros niños y niñas, nuestras sabias ancianas.
Antes de que vinieras,
Solo conocíamos el fuego para calmarnos del frío.
El agua era lo único que necesitábamos para ser felices.
No fundíamos el oro ni picábamos la piedra
Para densas armaduras y crueles espadas.
Nuestros animales no eran más que comida, abrigo y cuero de mi tambor.
Los tuyos fueron tropa, luego sangre y más tarde tierra.
¿Viste que contra ella nadie lo puede?
Pero el día que llegaste,
Nos quemaste en la hoguera,
Nos maldijiste por curar con nuestras manos,
Por liberar a nuestros muertos con cantos
Nos manchaste con tu sangre, la única sangre violenta
Hambreaste a nuestro pueblo
Violaste a nuestras hermanas
Quemaste bosques
Pintaste mares con desechos de guerra
Y te olvidaste de quienes primero te vimos nacer; un cielo y una mujer.
OPINIONES Y COMENTARIOS