Tentaciones – Novela –

Uno sabe que la vida no es para siempre, pero a veces nos comportamos como si así fuera. Mi vida ha sido parecida a muchas otras, aunque me aferro a pensar que es única y peculiar. La edad que tengo ahora no importa para el fin de estas historias; he vivido muchas experiencias que se pueden vivir en días, meses, a veces segundos, a veces años. Pero cada una de estas experiencias puede tener diferentes finales; ¿no sería maravilloso si pudiéramos regresar en el tiempo y cambiar nuestras decisiones? Hagamos juntos este ejercicio mental, aunque no les garantizo que al cambiar las decisiones tengan el final que esperaban.

No sé con qué anécdota de mis “vidas” comenzar, realmente no he visualizado un orden, pero con alguna lo tengo que hacer:

10:30 a.m., Escuela Primaria

Yo iluso: Oye bolillo – apodo de mi compañero porque un día llevó a la escuela de lunch un bolillo -, vamos a escaparnos de clase, prefiero una falta a que me pongan cero en el examen de hoy.

Compañero de clase: mmm… ¡va!, podemos ir a mi casa, mis papás no están.

– ese día caminé por la calle por primera vez más de 15 cuadras seguidas –

10:50 a.m., Casa del compañero

Compañero de clase: Mira, los cigarros de mi papá, échate uno.

Yo iluso: Espérate un rato… vamos a ver tele.

Compañero de clase: Ándale, y vemos las películas prohibidas que no me dejan ver mis papás…

– Minutos después –

Yo iluso: ¡qué asqueroso!, ¿no duele hacer eso?…

Compañero de clase: Pues si está gritando supongo que sí… pero ve como saltan sus senos… je, je.

Yo iluso: y si duele ¿Por qué lo harán entonces?

Compañero de clase: Ah, es que son sado masajistas.

Yo iluso: ¡¿Qué?!….

Compañero de clase: Son gente que les gusta que les peguen.

Yo iluso: Pues qué idiotas… ja, ja, ja.

Compañero de clase: Bueno, hace media hora que están haciendo exactamente lo mismo, ya me aburrió… – apaga el televisor y esconde el cassette VHS donde estaba antes de que llegáramos… en el cajón con llave (la cual estaba en la gaveta con espejo del baño) en el cuarto de sus papás -.

– de regreso a la sala –

Compañero de clase: Oye, los cigarros… échate uno. Voy por unos cerillos.

Yo iluso: No friegues, me va a apestar el aliento…

Compañero de clase: No seas maricón, yo me fumo la mitad y tú la otra.

Yo iluso: “si me descubren en la casa me van a matar” Ok… tu primero.

Compañero de clase: ¿Cómo me veo con el cigarrito? Todo un galán – mientras se miraba al espejo – … ¡Vas a morir!… je, je.

Yo iluso: A ver, dame pruebo. – primer toque de mi vida seguido de tos- “sabe del nabo esto, no vuelvo a fumar en mi vida”… je, je, ¡Hasta la vista, baby!. – mientras me miro también en el espejo -.

6:00 p.m., mi casa, 30 años después

Mi esposa: ¡Amor!, te llegó una carta. Que la tienes que recibir y firmar tú.

Yo incrédulo: ¡Voooy!. “firmar de recibido…. bla, bla”, ok, gracias. ¿Te debo algo?

El extraño en moto: No. Sólo firme.

Yo incrédulo: Ok… ¿vienes de la clínica verdad? – silencio fue su respuesta; mientras, firmaba rápidamente – Gracias. Me saludas al Doctor Fernández.

– entrando a la casa –

“ ¡Abre ese maldito sobre ya!…. anda al baño, que no te vayan a ver”

Segunda hija: Papá, mi hermanito no me deja estudiar – berrinche y mueca –.

Yo incrédulo: ¡Deja de chingar a tu hermana!, ahora voy, dame unos segundos.

– Baño de mi cuarto –

Yo incrédulo: “Por medio de la presente…. los análisis arrojaron…. Nota: por desgracia salió positivo en el análisis, es decir que presenta enfisema pulmonar avanzado, necesito que se presente………………… ¡¿qué?!…. ¿no puede ser?….” – una lágrima brota – “Ahora no, Dios… por favor…. no….” – llorar amargamente fue el efímero remedio –

Mi esposa: Amor, – toca la puerta – apúrate que vamos a salir a pasear.

Yo incrédulo: ¡Voy!…. ahora voy.

11:14 a.m., casa del compañero

Compañero de clase: Oye, los cigarros… échate uno, voy por unos cerillos.

Yo iluso: No friegues, nos pueden cachar…

Compañero de clase: No seas culero, yo me fumo la mitad y tú la otra.

Yo iluso: “si me descubren en la casa me sacan a patadas”. Ok… tu primero. – el compañero le da un toque e inmediatamente pone cara de asqueado – ¿a qué sabe?

Compañero de clase: Del nabo ¿pero cómo me veo con el cigarrito? Todo un galán – mientras se miraba al espejo – … ¡fatality!… jeje.

Yo iluso: Ah, pues si sabe del nabo de idiota lo pruebo. Además en 15 minutos empieza matemáticas y si falto otra vez trueno. Tardamos como 15 minutos en llegar, vamos.

Compañero de clase: ¡Qué maricón! Pero tienes razón, a mí también me van a clavar si no entro a clase. Vamos. – apaga el cigarro –.

Usé la lógica pues hay que contar primero lo primero. Pero estoy seguro que el orden a partir de ahora no será exacto. No tengo tan buena memoria.

¿Por qué narro esto? No sé con precisión. Pero lo necesito. Creo que es una reflexión echa demasiado tarde o muy prematura. Pero más vale hacerla ahora, que es cuando puedo.

Y para seguir con la misma sintonía, vale la pena comentar esta experiencia; puede que omita cosas… pero a veces los detalles abruman el pensamiento y te desvían de lo que uno quiere realmente decir:

8:30am, oficina de una “gran” empresa

Yo traidor: Que onda, ¿cómo estás?… – mientras camino a mi escritorio – buen día, buen día…

Gerente atroz: buenos días, te estaba esperando, pasa a mi oficina cuando acabes tus pendientes por favor…

Yo traidor: buen día licenciado, claro que sí, si quiere voy ahora…

Gerente atroz: no, no te preocupes, cuando te desocupes con calma quiero platicar contigo.

Yo traidor: ok, entonces así quedamos Lic.

– 2 horas después, entro a la oficina de la gerencia –

Yo traidor: ¿está ocupado licenciado?

Gerente atroz: pasa, pasa. – cuelga el teléfono – justamente de ti estaba hablando con el Director del corporativo.

Yo traidor: ¿ah sí? “espero que no haya problemas” ¿y qué platicaban?, si se puede saber claro, jeje – risa nerviosa –.

Gerente atroz: pues mira, hemos pensado mucho en los resultados que has tenido en tan breve tiempo, vemos en ti muy buenas aptitudes. El director me comenta que quiere probarte en un puesto de mayor responsabilidad.

Yo traidor: “¡no manches!, me van a ascender”

Gerente atroz: y sabes que dominas muy bien el área de Recursos Humanos. Nosotros queremos a una persona joven, con nuevas ideas que logre una capacitación integral de nuestros trabajadores. Tú sabes que para nosotros son muy importantes…

Yo traidor: “ajá, por eso les bajaron el sueldo y les roban al descontarles impuestos que no les corresponden”… claro que sí, estoy totalmente de acuerdo, la parte humana requiere de una buena capacitación para que rinda al 100%.

Gerente atroz: así es, y la semana que supliste al Lic. Azael en sus vacaciones hiciste un excelente trabajo pues buscaste la manera de darles un curso de motivación al personal sin gastar ni un centavo; Tienes un enfoque a la rentabilidad muy atinado y maduro, nosotros lo que necesitamos es a gente como tú que piensa en el bien de la empresa.. y claro, de los trabajadores también.

Yo traidor: bueno, trato de gastar lo menos que se pueda porque sé que hay que hacer lo imposible para ahorrar. Pero, dígame Lic., ¿qué planes tiene para mí?

Gerente atroz: Bueno primero que nada quiero decirte que la oferta que te voy a hacer es muy buena y debes de pensar muy bien antes de decidir si la tomas o no…

Yo traidor: “esto me huele raro… aquí hay gato encerrado”.. y ¿cuál es?

Gerente atroz: mira, hemos estado evaluando el desempeño de Azael…

Yo traidor: es muy bueno ¿no?… la verdad, me ha enseñado mucho y gracias a él estoy acá.

Gerente atroz: si.. – silencio por unos segundos – la cuestión es que el licenciado Azael no tiene ese enfoque a la rentabilidad; ha gastado en un año $30,000 pesos en el personal y considera el corporativo que es demasiado dinero para ese rubro.

Yo traidor: “¿demasiado?, ¿para capacitar a 900 empleados?”… ¿le gustaría entonces que trabajara en equipo con Azael para ver opciones más económicas?…

Gerente atroz: no exactamente. Azael lleva con nosotros ya 6 años y pensamos que no tiene las ideas que tenía antes. Creo que se le dificulta la carga de trabajo que tiene actualmente y la manera de solucionarlo es haciendo un plan de capacitación de $45,000 pesos para cubrir necesidades que según él encontró en un estudio. Nosotros no podemos permitir que se siga gastando tanto dinero.

Yo traidor: ¿y por qué no platica con él?

Gerente atroz: ya hablé con él para que busque otras opciones y no gaste tanto pero dice que es lo mínimo para dar una capacitación decente. Sentimos que ya está en una postura un poco terca y rebelde; creemos que es el momento para finiquitar su relación laboral con nosotros.

Yo traidor: ¿lo van a despedir?

Gerente atroz: no precisamente. Por eso quería hablar contigo. Necesitamos que nos hagas un gran favor… que te conviene a ti y a la empresa…

Yo traidor: ¿y cuál es ese favor?

Gerente atroz: bueno, si despidiéramos a Azael nos saldría muy caro su liquidación. Necesitamos que sea por otra manera.

Yo traidor: ¿quieren que lo convenza de que renuncie?… imposible, no va a querer. No es nada tonto y sabe lo que le corresponde si se le despide.

Gerente atroz: exacto. Nosotros también creemos que no va a querer renunciar. Ahí es donde entras tú, ayudándonos a buscar la forma de que firme su renuncia…

Yo traidor: ¿sin que se dé cuenta?

Gerente atroz: si… sería que con tu creatividad veas cómo te firma y me traes la renuncia y nosotros haríamos el resto. Si logras esto inmediatamente te daremos su puesto. Si nos ayudas, nosotros te ayudaremos.

Yo traidor: “o sea, me están pidiendo que lo engañe vilmente” tendría que pensarlo. Usted sabe, no es fácil. Él me ayudó a entrar a esta empresa y lo conozco hace casi 10 años.

Gerente atroz: sé que no va a ser fácil. Pero sabes que el trabajo es el trabajo y la amistad es aparte. Si es tu amigo lo entenderá. Y si no, pues te buscas otro amigo. Al cabo que con el sueldo que vas a tener te van a aparecer de la nada muchos nuevos amigos… jajaja… – una risa maliciosa brotó de su boca –.

Yo traidor: pues si, ¿y cuándo tendría que hacerlo?

Gerente atroz: a más tardar mañana. Esto debe ser rápido.

Yo traidor: ok, déjeme veo cómo le hago. Yo lo vengo a ver mañana en la tarde para decirle que pasó.

Gerente atroz: muy bien, eso me gusta de ti, decidido y ambicioso. Gente como tú llevará a la empresa al éxito.

Yo traidor: claro, entonces mañana le platico. Con su permiso…

Gerente atroz: vaya bien… y felicidades nuevo Gerente de capital humano….

1:45pm, oficina de “gran empresa”

Yo traidor: “…cómo le haré.. cómo le haré…”, “…. es lo más vil que me han pedido… pero la oportunidad de que crezca la tengo en mis manos….”

Amigo fiel: ¡que ondas!… ¿por qué tan pensativo? Ya apaga la compu que es hora de comer…. ¿ya acabaste el programa de capacitación?

Yo traidor: eh… ¿el programa?.. ah.. claro, ya lo acabé, aquí lo tengo.

– lo saco de mi cajón –

Amigo fiel: no, no, tranquilo que es hora de comer mi chavo… ya vámonos y en la tarde lo checamos.

Yo traidor: ok, en la tarde nos sentamos a verlo ¿va?… oye “es ahora o nunca”… ¿no quieres ir a comer?, necesito hablar contigo.

Amigo fiel: claro, ¿a dónde vamos?… ¿Monday´s te parece?

Yo traidor: excelente, yo invito.

Monday´s, 2:10pm, restaurante para gente nice

– Después de 20 minutos de una plática de los viejos tiempos, de chisme y críticas me atreví a hacerlo –

Yo traidor: bueno, como te dije antes de venir necesito platicarte algo…

Amigo fiel: ¿para qué soy bueno?… ¿qué necesitas? Esa pinche cara te la conozco… je,je.

Yo traidor: Mira, la verdad es que necesito que me apoyes en una petición… tengo una queja muy grave pero es mi responsabilidad decirla… pero necesito apoyo

Amigo fiel: ¿pero de qué se trata?.. ¿Cuéntame que pasó o qué?

Yo traidor: mira, por el momento no te puedo explicar bien… necesito más que nada que me apoyes a denunciar esto… voy a juntar la firma de 2 ó 3 personas de peso para que pueda proceder y no me den cuello a mí tampoco…

Amigo fiel: bueno… aunque sea dame una idea y con gusto te apoyo…

Yo traidor: ok… pues parece ser que quieren sacar a alguien de la empresa por un error que cometió… pero realmente no me parece pues ha aportado mucho a la empresa y es un buen elemento… sabes a quién me refiero..

Amigo fiel: mmm… la neta no… sabes que no ando mucho en la oficina y no me entero de muchas cosas….

Yo traidor: alguien que te ha apoyado… el proyecto del Plan de carrera para empleados que truncaron…

Amigo fiel: ¿Oswaldo?….

– con mi cara insinué que sí –

Amigo fiel: ¡No manches!… qué mala onda… ¿pero qué error?…

Yo traidor: “… ehh… ¿ahora qué le digo?…”… la neta no puedo decirte ahora, pero créeme que no es motivo para que saquen a alguien…

Amigo fiel: ok, ok, ¿y qué quieres hacer?…

Yo traidor: llegando a la chamba quiero redactar una carta mostrando mi inconformidad para meter presión… y al final quiero recabar la firma de Felipe, Enrique, probablemente de la Lic. Amara y la tuya…

Amigo fiel: Me parece bien.. estoy contigo.. ¿ya redactaste la carta?…

Yo traidor: ya tengo un bosquejo en la oficina.. pero quiero entregarla hoy mismo… ¿te vas en la tarde a las otras oficinas para checar la nómina?…

Amigo fiel: si…

Yo traidor: hazme el favor.. fírmame de una vez y llegando termino de redactar la carta y recopilo las otras firmas…

Amigo fiel: bueno.. ok…¿dónde firmo?…

– Con la mano un poco temblorosa saco de mi portafolio una hoja en blanco –

Yo traidor: aquí…

Amigo fiel: ok.. dame.. ¿una hoja en blanco? ¿¡o sea!?… mañana voy a despertar sin herencia para mis hijos.. jajaja…

Yo traidor: jajaja… compañero…. ¿cómo crees?…

Amigo fiel: estoy bromeando.. dame acá…

– la escena sucede en cámara lenta… trago saliva y sudo por unos segundos… –

Amigo fiel: ya está… bueno, ¿nos vamos?…

Yo traidor: claro… gracias, te debo una…. ¡la cuenta por favor!…

– Esa noche la oscuridad llegó mucho antes de la hora acostumbrada; mi alma se nubló y el ejercicio exagerado fue mi remedio; 3 horas de gimnasio terminaron por apagar ese coraje interno hacia mí mismo…. vencido por el cansancio fui a la cama y pareciera que a los pocos segundos de cerrar mis ojos sonó el despertador. Esa mañana se me ocurrió ir caminando a la oficina, como si no quisiese llegar –.

Oficina de la “gran empresa”, 9:35am

Yo traidor: que onda, ¿cómo estás?… – mientras camino a mi escritorio – buen día, buen día…

– No podía esperar más, necesitaba deshacerme de esa inmensa carga, así que sin pensarlo mucho, me dirigí a la oficina del Gerente –

Yo traidor: Buenos días, ¿se puede?

Gerente atroz: Claro que sí muchacho, pásale.

Yo traidor: Gracias. Le traigo lo que me pidió…

– abro rápidamente mi portafolio, toma la hoja y la asiento en su escritorio –

Yo traidor: solamente faltaría redactarle la carta renuncia y ya tiene su firma. No conseguí su huella digital en la hoja, pero eso ya es pedir demasiado ¿no?….

Gerente atroz: ja, ja, ja. Claro, claro, no te preocupes. Con este documento será suficiente. Ahora toca hacer mi parte. Deja le marco a su extensión, ¿te quieres quedar a ver?…

Yo traidor: no, no, para nada….

Gerente atroz: ja,ja,ja… me lo imaginé… anda, anda, ve a trabajar mientras arreglo este documento.

Yo traidor: ok Lic., usted me avisa qué pasó.

– A los 20 minutos de haberme retirado de la oficina del Gerente, sin poder hacer nada más que pensar en lo que pasaría, veo a unos metros cómo Azael se encaminaba al llamado de su jefe; era algo inminente y cruel, y el instrumento de este maquiavélico plan había sido yo –

– Pasaron 5 minutos eternos en los cuales mi corazón palpitaba tan fuerte que pareciera tener intenciones de salir y huir de ese cuerpo podrido en el que vivía, y lentamente, con rostro desencajado salía mi mejor amigo, probablemente ahora mi peor enemigo; miré como se acercaba a mi lugar, paralizado, no podía quitarle la mirada; al llegar justo frente a mí, sin palabras, me miró fijamente y se dio la vuelta. Yo atónito ante su pacífica reacción, molesto con él por no reclamarme y conmigo mismo, derramé una lágrima de coraje, decidí salir inmediatamente de la oficina para desahogarme –

15 minutos después, en mi oficina.

– suena el teléfono –

Yo traidor: ¿bueno?

Gerente atroz: puedes pasar a mi oficina por favor…

Yo traidor: claro que sí licenciado, voy en este momento.

– la angustia que oprimía mi pecho se disolvió rápidamente para transformarse en ambición, ansiedad e indiferencia –.

Yo traidor: “… por algo pasan las cosas…”

entro a la oficina de la Gerencia –

Gerente atroz: pasa, pasa. Toma asiento; te tengo una noticia maravillosa, el Lic. Azael cayó redondito ante tu engaño. Te dije que podrías hacerlo.

Pero la vida está llena de sorpresas…

– Al terminar esa frase su faz tuvo una metamorfosis sutil en la cual se percibía el antes y después; antes, un demonio tentando a un alma débil y decadente, después, un ángel iracundo con ansias de blandir su espada y hacer justicia… –

Gerente visionario: La vida da muchas vueltas y hay que aprender que el que cree tener algo, en cuestión de segundos no tiene nada… mi querido Licenciado, te voy a platicar cual es el fondo de toda esta aberrante y cruel travesía….

– mientras hablaba más y más, el sonido de sus palabras aturdía mi mente con un: ¿qué has hecho? tan duro como para tumbar ese “gran hombre” que haría lo que sea por conseguir lo que quiere –

Gerente visionario: hace un mes tuve una plática con el Lic. Azael, debido a que le surgió una oferta de trabajo en Canadá y me estaba proponiendo a una persona para su puesto: a ti… y pues yo desde el principio identifiqué en tu persona cosas que no me agradaban… me han comentado que en el curso que se dio de capacitación que tú preparaste en ausencia de Azael les cobraste a los empleados una cuota como “apoyo” a la empresa… y a la empresa le reportarse que no hubo ningún gasto…

yo traidor: pero licenciado… déjeme explicarlo…

Gerente visionario: No, no me interrumpas por favor… déjame terminar. Sea o no sea verdad, cuando el río suena, agua lleva, así que tomé mis precauciones contigo. Es por eso que le pedí una clara evidencia al Lic. Azael de tu disposición y lealtad hacia él, pues alguien que no le es leal a su amigo mucho menos lo puede ser con su empresa. Le pedí ponerte a prueba… al principio dio un no rotundo… pero con la confianza que te tenía pues se aventó a llevar a cabo este plan para ver cómo lo manejabas… y para desgracia suya sucedió lo que nunca pensó que iba a suceder…. No quiero darte ni te mereces replica; te voy a pedir que recojas tus cosas y te retires a más tardar en una hora de las oficinas… por suerte, contigo si podemos darnos el lujo de despedirte, no nos sales tan caro….

El “dios” más venerado por el hombre: El dinero; esa cosa anhelada y que creemos indispensable para hacer muchas cosas, pero que al adquirirlo dejamos de hacer muchas más por haberlo obtenido.

Que terrible se siente cuando vas por un sendero retorcido por tu propia voluntad y de repente caes en un abismo; pero cada quién decide dónde caer. En mi caso, tengo la mala costumbre de meterme en lugares que no me traen nada bueno. Pero a veces pienso: “si me fuera por el camino que me han dicho que debo seguir sería aburrido, ¡¿dónde está la emoción?!” Al final del día, cuando he cruzado de un lado al otro pienso: “… estúpido, te han dado las herramientas para encontrar el camino más seguro y con tal de hacer tu maldita voluntad terminas en donde empezaste, en la entrada del fuego que nunca se apaga”

Mi departamento, 2do piso, 12:20pm

– Sin saber qué hora es y dónde estoy exactamente me despierto –

Yo desesperado: – bostezo – …. ¡Amor!… ¿amor?… – como un balde de agua fría regresa mi memoria –.

Yo desesperado: “Me dejó”. – una mezcla entre odio y tristeza viene a mí –.

– Me siento en el piso a llorar como un niño que le han quitado su juguete favorito –; “tengo que hablar con ella”, – tomo mi celular y marco –

Mujer “pretexto de mis fracasos”: ¿Bueno?

Yo desesperado: Soy yo… ¿cómo estás?

Mujer “pretexto de mis fracasos”: Ya te dije que me dejes en paz ¿no lo entiendes? Se acabó, no te soporto ni un minuto más, tienes problemas y lo sabes. Así que déjame en paz o tendré que demandarte ¿ok?…

Yo desesperado: Pero déjame explicarte…

– ella termina la llamada –

Yo desesperado: ¡Maldita sea, no me cuelgues!… ¡maldita perra!… “¿qué voy a hacer?”…

– el lloriqueo regresa abruptamente y caigo al suelo –.

– del buró tomo un vaso medio lleno con una botella vacía a su lado; me acabo su contenido y agarro de debajo de la cama una botella de tequila, la cual bebo a boca jarro –.

Yo desesperado: ¡Por mí muérete maldita!

– suena el teléfono de mi habitación –

Yo desesperado: “¿Amor?”… ¿bueno?

Jefe “última oportunidad”: ¿Dónde chingados estás?, ya no voy a soportar tus estúpidos pretextos, le voy a dar el proyecto a Felipe y ¿sabes qué?, no me vuelvas a hablar, ni te presentes por acá otra vez…

Yo desesperado: Tranquilo, déjame explicarte…

Jefe “última oportunidad”: ¿Explicarme qué?, ¿Qué te peleaste otra vez con esa tipa?, No me interesa, te di una oportunidad y la desperdiciaste. Hasta nunca… – cuelga el teléfono –.

Yo desesperado: “me lleva la chingada”…

– sin soltar el teléfono marco rápidamente –.

Amigo resignado: ¿Bueno?

Yo desesperado: ¿Tony?, necesito hablar. Se fue otra vez y tengo una bronca muy grande en la chamba.

Amigo resignado: ¿No aprendes o qué?, neta que ya no sé qué decirte. Eres muy terco.

Yo desesperado: Ya sé, ya sé… oye ¿me prestas una lana? Ya me quedé sin dinero y con el problema éste no sé cuándo me caerá dinero.

Amigo resignado: …. Mira, si te sigo apoyando no vas a salir de ese bache. Así que busca trabajo o ve dónde consigues lana ¿sí?…

Yo desesperado: Qué buen amigo me saliste, por mí vete a la chingada. – cuelgo el teléfono –.

Yo desesperado: “¡Qué imbécil eres!, él es la única persona que te ha apoyado a pesar de tus problemas”.

Yo desesperado: Si fuera mi amigo me apoyaría sobre todo ahora.

– Poco a poco, como un arma blanca atraviesa la piel con facilidad, sentí como todos mis fracasos destajaban mi mente con un filo tan poderoso que partía en pequeñas partes a mi propia alma, la cual se sentía débil y acorralada en este cuerpo ya sin esperanzas –.

Yo desesperado: “¿Qué me queda?, ¿qué soy?, ¿para qué soy?, ¿qué chingados he hecho con mi vida?…”

– voy al librero frente a mi cama y agarro un documento que contenía el proyecto más exitoso que había realizado –.

Yo desesperado: ¿De qué sirve toda esta porquería, ¡todo este esfuerzo!? – lanzo aquél documento de manera violenta –.

– De pronto, sin pensarlo demasiado voy por una manguera en el pequeño almacén ubicado al lado de la sala-comedor. Camino por el pasillo con la mente en blanco. Regreso a mi cuarto; tenso en la puerta, la cama, y otros lugares la manguera; le doy 2 vueltas en mi cuello y le hago un nudo con una fuerza titubeante –.

Yo desesperado: “¿Qué haces?, ¿eso es todo?, ¿así quieres acabar?, eres un cobarde, tenía razón tu padre”.

– camino a la ventana, la abro y miro hacia la acera -.

Yo desesperado: “No tienes que hacer esto, no estás pensando ¡hazme caso!…”

– saco las piernas por la ventana –

Yo desesperado: “cierra los ojos y déjate caer, así acabará todo tu sufrimiento…. ¡por Dios!, detén esta estupidez, sabes que tienes un futuro por delante, no es momento para rendirte… pero realmente eres un pobre diablo como decía tu madre”.

– y deslizándome con lentitud, abro los ojos y nadie de los que andan por ahí se han percatado de mi presencia –.

Yo desesperado: “¡No lo hagas por favor!… es lo mejor, esto ya no tiene remedio…”

Yo desesperado: “Que alguien me ayude, que me detengan por favor… nadie te quiere, nadie te necesita, ¡hazlo ya!…”

Yo desesperado: “pero no puede ser…”

– En ese momento la gravedad termina por ganar mi poca resistencia y siento como la manguera se tensa al máximo sintiendo que el aire no puede entrar ni salir de mi cuerpo –.

Las cadenas que se forjan con el paso de cada una de nuestras experiencias nos van dando nuestros límites, en ocasiones el peso de las mismas nos cae encima o en otras, nos detienen justo en el punto donde la cadena no da más.

Tienda “La kávala”, 6:06pm

– No sé qué hago aquí, pero no tengo nada que perder; si a Joe le funcionó, ¿por qué a mí no me va a funcionar? –

Madame ridícula y estrafalaria: ¿en qué le puedo servir joven?

Yo pagano: ah.. pues sólo vine a ver… estoy de curioso.. jeje.. – sonrisa falsa –

Madame ridícula y estrafalaria: ¿no quiere que le lea las cartas?, ¿la mano?, ¿el café? ¿No le gustaría saber qué le depara el futuro?

– en ese momento suena mi radio escáner dentro de mi mochila, tshhhhh, permiso para aterrizar tshhhhhhh, A 3, 41, norte 340 tshhhhh -.

Madame ridícula y estrafalaria: ¡por los almas de Shiva!, ¿que fue eso?

Yo pagano: perdón, es mi radio escáner, para oír la comunicación entre pilotos… – saco de mi mochila el radio y lo apago –. Me gusta oír lo que dicen en los cielos, je,je. Es como mi hobbie.

Madame ridícula y estrafalaria: “que pasatiempo tan raro de este niño”. Bueno joven, ¿viene por algo o no?

Yo pagano: pues, la verdad, si vengo por algo, pero no para que me lea nada…

Madame ridícula y estrafalaria: ¿quiere que le haga una limpia?

Yo pagano: no, realmente no “no me caería mal”. Vengo para que me venda el elixir del amor.

Madame ridícula y estrafalaria: lo siento joven, pero apenas ayer se me acabó…

Yo pagano: chin… “maldita suerte”, ¿y no puede hacer otro o algo así?

Madame ridícula y estrafalaria: es difícil conseguir los elementos que necesito para prepararla.. pero ¿sabe qué?.. como me cayó bien le puedo dar la fórmula para que usted sólo prepare su elixir.. ¿qué le parece?..

Yo pagano: ok, gracias.. pero, ¿qué tan difícil es conseguir los elementos de los que habla?

Madame ridícula y estrafalaria: no mucho.. realmente es cuestión de tener tiempo y disposición para conseguirlos… entonces joven, ¿le interesa?

Yo pagano: claro que sí … ¿lo tiene a computadora o algo así?

Madame ridícula y estrafalaria: no, lo tengo impreso.. déjeme lo busco… ¿trae dinero?

Yo pagano: si claro, mi amigo me dijo que el elixir costaba $500 pesos…

Madame ridícula y estrafalaria: si, pero esto sale más caro porque es la fórmula…

Yo pagano: “ratera”.. ok, ¿y cuánto me saldría comprarlo?

Madame ridícula y estrafalaria: pues como me cayó bien.. se lo dejo en $800..

Yo pagano: ¡¿800?!… ¿no me lo deja en $700?

Madame ridícula y estrafalaria: – con cara de ofendida – jovencito, con Madame Sabizú no se regatean las cosas

Yo pagano: no le quiero regatear, solamente que es todo lo que tengo, mire – saco de mi pantalón mi cartera y le muestro el dinero –

Madame ridícula y estrafalaria: mmm… te lo vendo a $700 con la condición de que a nadie más le des la fórmula.. Solo tú la uses ¿está entendido?

Yo pagano: clarísimo “bruja idiota, ¿cómo va a saber que se lo di o no a alguien?”

Madame ridícula y estrafalaria: lo sabré, créeme… y para asegurarme: discus framen et lonurum vas rik ¡vas rik! – mientras movía sus manos de manera arabesca alrededor de mi cabeza –

Yo pagano: ¿qué fue eso?… “¿escuchó mis pensamientos o qué?”

Madame ridícula y estrafalaria: invoqué un espíritu que te vigilará para que no le des a nadie la fórmula

Yo pagano: ¡¡o sea!!.. ¿me embrujó o qué? “pinche vieja”

Madame ridícula y estrafalaria: ja, ja. No, solamente le encargue al espíritu vas rik que me avise si se la diste a alguien más para que te cobre otra vez je, je.

Yo pagano: bueno, ¿me va a dar la fórmula o no?

Madame ridícula y estrafalaria: ahora sí, voy por ella

– mientras esperaba miré a mí alrededor y me topé con imágenes de la muerte, la virgen María, ángeles, demonios, símbolos extraños como una pirámide con un ojo en medio, la estrella de cinco picos y otras cosas más -.

Madame ridícula y estrafalaria: aquí está.. – me entrega una hoja medio sucia y arrugada –.

Yo pagano: “¿¡esto cuesta $700!?”… ah… lo voy a leer a ver si tengo alguna duda “ tierra de cementerio recogida a la media noche, pluma de cuervo, agua bendita, pestaña de la amada(o) y aceite de olivo… para empezar el rito espere a que den las 3:00am, abrace el elixir apretándolo a su pecho, haga en el piso una estrella de cinco picos con sal y manténgase en el centro de ella mientras pronuncia las siguientes palabras: angaelorum via est, angaelus quorum fact, in nomine tuo fire umtus, sangaro mortum faese ad confíteor orare pro me et eternum et sapiens boro florum vas rik tuo.. envoljen – nombre de la fémina – vitae… al final rocíe el elixir en su pecho”

Yo pagano: pues está medio complicado.. ¿Cualquier cosa le puedo hablar para que me asesore?

Madame ridícula y estrafalaria: no, ahora está en tus manos; que tengas un buen día y que la Santa muerte te bendiga

– pasó una semana para que consiguiera todo lo que me había pedido la Madame Sabizú y al fin llegó el momento esperado; esa noche me quedé despierto viendo películas hasta que dieron las 2:30am, fue ahí que me levanté, preparé todo y me dispuse a llevar a cabo el rito del amor –

Cuarto para “el servicio” en el patio de mi casa, 2:58am

yo pagano: “ya está listo el elixir, la estrella y las palabras mágicas”; “ahora, me paro en medio de la estrella, abrazo con fuerza la botellita…“ angaelorum via est, angaelus quorum fact, – al terminar esa frase escuché un pequeño susurro a mis espaldas; me detengo, volteo a ver, nada – in nomine tuo fire umtus, sangaro mortum faese ad confíteor orare pro me et eternum et sapiens boro florum vas rik – al pronunciar vas rik siento un escalofrío por todo el cuerpo y una brisa helada en la nuca – tuo “debe de estar haciendo efecto esta cosa…la verdad ya me empezó a dar miedo” envoljen Milagros García Valle vitae… “…al final rocíe el elixir en su pecho…”… ok, – me quito la playera y derramo en mi pecho el elixir – “ahora, a recoger el tiradero, porque si lo ve mi papá me mata…”

– después de terminar con esa experiencia tan extraña caí en un sueño profundo, cuando de manera abrupta, me despertó los ladridos de un perro –

Yo pagano: “¿ah?… ¿qué perro es ese?, ¿qué hora es?…” “¿será el radio escáner?” – volteo a ver mi radio, apagado -.

– me levanto, voy al desayunador, y me topo con mi papá –

Yo pagano: hola pa, buenos días…

Papá desajenado: hola hijo.. ¿ayer a qué hora llegaste?

Yo pagano: ayer no salí papá.. me quedé en mi cuarto viendo tele.. “si me muero ni se entera”…

Papá desajenado: ¿sí?.. que bueno… ¿quieres cereal?..

Yo pagano: si, por fa… – me pasa la caja de cereal mientras tomo de la nevera un plato y le pongo leche semi descremada–

Yo pagano: oye, ¿compraron perro los vecinos o qué chingados?

Papá desajenado: no, ¿por qué?

Yo pagano: por el pinche perro que me despertó.. los ladridos, ¿no los oíste?

Papá desajenado: ¿ladridos?… para nada, dormí como un tronco…

– pasan unos segundos de silencio, como normalmente ocurre en el desayuno… y de pronto suena el teléfono –

Papá desajenado: ¿quién habla a estas horas de la madrugada?… – se levanta, toma el teléfono –

Papá desajenado: ¿bueno?… ¿quién?… ah, ahorita te lo paso…

yo pagano: te habla una tal Milagros…

– ¿Había surtido efecto la magia?, ¿el elixir funcionado?.. lo que fuera no importaba, pues mi pasión, lo que daba sentido a mi vida, aparecía en escena y quería hablar conmigo –

Yo pagano: ¿bueno?

Milagros, ex novia: hola, ¿cómo estás?

Yo pagano: bien… bueno, no tanto la verdad… – de reojo descubro que mi padre estaba atento a la conversación, así que decido ir a mi recámara –

Yo pagano: – mientras caminaba – he estado pensando mucho en ti…

Milagros, ex novia: ¿sí?… qué dulce..

Yo pagano: ¿y cómo es que me hablas?

Milagros, ex novia: ah, es que ayer estuve platicando con Joe.. y me contó algunas cosas..

Yo pagano: ¿qué te contó? “si le dijo que me la he pasado llorando le parto la cara”

Milagros, ex novia: pues me ha comentado que andas achicopalado y no dejas de hablar de mí… je, je – risa coqueta –

Yo pagano: la verdad… no puedo vivir sin ti…

Milagros, ex novia: aay… amor… que tierno eres…

Yo pagano: ¿quiero verte? ¿Dónde estás ahora?

Milagros, ex novia: en mi casa, no están mis papás, andan de viaje… ¿vienes?

Yo pagano: llego en 5 minutos “no se te olvide el condón”… te amo ¡nunca vuelvas a dejarme amor! ¡Estoy súper feliz!… ¡siiiiii! “funcionó”

Milagros, ex novia: ji, ji – risa tierna – yo también te amo… no tardes precioso…

– me eché perfume rápidamente, me lavé los dientes, de manera brusca me puse una camisa y unos jeans; corrí a su casa, ya que estaba a 12 cuadras de la mía –

– a los 3 minutos en casa de mi ex novia –

Milagros, ex novia: te tardaste mucho… – recibiéndome con un beso apasionado –

– La reconciliación fue un intercambio carnal, donde el sudor y el calor aumentaban segundo a segundo, hasta que sucedió algo –

Milagros, ex novia: ¡sigue amor, ya casi!… – mientras apretaba mi espalda con gran fuerza –

Yo pagano: ¡ahí va amor!… – en ese instante terminó todo, mi libido había saciado hasta su último deseo, pero al ir al baño me di cuenta que el preservativo se había roto –

Yo pagano: “fuck… bueno, no creo que pase nada, mejor ni le digo”

– Al otro día me despierta una sensación de que alguien olfatea mi nuca y un ladrido ronco y seco me hace abrir los ojos –

Yo pagano: “¿dónde estoy?”, ¿milagros?… – volteo a ver a mi costado y ahí estaba completamente dormida –

Yo pagano: amor… despierta…

Milagros: aay no… déjame dormir bebé…

Yo pagano: ¿compraste perro o qué?

Milagros: ¿perro?… el único animal salvaje en esta casa eres tu papacito… – se acerca con intenciones lujuriosas –

Yo pagano: no, no… ya no tengo otro preservativo gatita… mejor me voy de una vez porque no le avisé a mi papá

– después de esa experiencia increíble, mi amada tuvo que viajar con sus papás a Los Angeles y me quedé solo por unos 35 días; deseoso de hablar con ella, sin hacer caso a las instrucciones de mi padre de cero llamadas al extranjero, levanté el teléfono y marqué a su apartamento –

Milagros, ex novia: ¿hello?

Yo pagano: hola nene, ¿cómo estás?

Milagros, ex novia: ¿amor?.. i miss you so much… la verdad no ando muy bien, he estado vomitando… tengo que contarte algo…

Yo pagano: “oh, oh”… ¿estás enfermita amor?

Milagros, ex novia: ayer me hice una prueba de embarazo… creo que vamos a ser papás precioso…

– hablamos por 20 minutos discutiendo cómo le íbamos a hacer con el bebé, pero al final ilusamente terminamos muy contentos con la idea de que todo saldría bien y era un sueño hecho realidad que nos convirtiéramos en padres –

Milagros, ex novia: bueno amor, te dejo, ¿sabes que te quiero un chingo?, nos vemos en 3 días, ¿ok?…

Yo pagano: claro mi reina, aquí te espero… y cuidas a mi campeoncito

Milagros, ex novia: ji, ji… claro precioso, te quiero… bye

Aeropuerto internacional de la ciudad blanca, 6:30am

– llegó el día de su regreso y esperando en el aeropuerto, tratando de aquietar mi ociosidad saqué de mi mochila mi radio escáner, y, escuchando las conversaciones de los pilotos y la torre de control, me dormité –

– Entre sueños escuché llorar a Milagros; la imagen era borrosa, pero lo que alcanzaba a distinguir era que estaba de espaldas, con el pelo mojado, llorando desconsoladamente; me acerco a ella y, al voltear, veo un charco de sangre que brotaba de su vientre, me mira fijamente a los ojos y con un grito grave y ensordecedor dijo: ¡Vaaaaaaaas Riiiiiiiiiiiiiik!-

  • En ese momento abro los ojos; al instante oigo por mi radio una petición de ayuda –
  • A los 10 minutos de haber dejado a la chica, en una esquina, cerca del terreno baldío donde la dejaron –
  • en ese momento suena mi celular, era Pablo diciéndome que ya estaba todo listo para asustar a la niña –
  • Fuera del salón, se oye algo similar a un disparo; los gritos no se hicieron esperar –

Piloto arrepentido: torre de control, tenemos problemas con el motor del ala izquierda, esperamos instrucciones, cambio.

Torre de control: A 26, permiso para aterrizar denegado, cambio.

Piloto arrepentido: torre de control, ¡si no aterrizamos podemos perder altitud y caer!, urge nos den pista, cambio.

Torre de control: A 26, tranquilo, en 20 minutos debe estar libre una pista, vuele en círculos sobre el mar mientras le avisamos, cambio.

Piloto arrepentido: torre de control, perdemos altitud, cambio.

Torre de control: A 26, maniobre e intente acuatizar. No hay pistas disponibles, Cambio.

Piloto arrepentido: ¡Está muy complicado la maniobra torre de control!

Torre de control: no pierda la calma…, cambio

Piloto arrepentido: ¡emergencia!, vamos de picada…

– paralizado, escuchaba como el vuelo de Milagros tenía grandes problemas y se caía inevitablemente, estrellándose en alta mar –

– De repente, entra una interferencia en mi radio, desesperado por escuchar qué pasaba subí al máximo el volumen, pero nada; después de unos segundos empecé a oír algo muy leve pero consistente; intento entender el mensaje y cuando comprendo lo que estaba escuchando, quedé frío como una lápida en plena intemperie: era un ladrido ronco y seco que aumentaba poco a poco, hasta ser un sonido grotesco que retumbaba en mis oídos: ¡VAS RIK!, ¡VAS RIK!-

El querer sobrepasar nuestros límites mortales para poner la balanza a nuestro favor, puede ocasionar solamente una cosa: Entrar a un lugar donde el único que no tiene control de lo que pasa es uno mismo. El soberbio cree que todo lo que sucede depende de la grandiosa y divina mano humana; está muy equivocado. Hay fuerzas mucho más poderosas que las nuestras que pueden hacer añicos lo que nosotros hemos tardado cientos de años en construir, así como pueden construir en 3 días lo que nosotros tardamos cientos de años en destruir. Pareciera que la vida nos enseña esto en cada instante, pero nuestra psique se aferra a creer que las extraordinarias casualidades son cuestiones de probabilidad. ¿El animal puede ordenar al hombre?, hoy y hasta el fin de los tiempos nunca pasará; ¿el hombre puede ordenar a un ser invisible que ha estado tan cerca de Dios como el hombre lo está ahora de su inevitable muerte? La respuesta parece obvia.

11:00 p.m., fiesta del salón de a lado

Yo el magnífico: “quiero ligarme a esa chava, pero está difícil, no sé cómo hacerle” Hoy voy a besarla.

Amigo de la infancia: ¿Qué?… ¿estás imbécil?… te va a batear. Es otro nivel. Pues ¿cómo le vas a hacer o qué onda?

Yo el magnífico: Mira y aprende. –me dirijo al anfitrión – oye ija… pon algún juego para que se anime esto.

Anfitrión “doy mi casa porque no tengo amigos”: Eh… ¿saco el Nintendo?…

Yo el magnífico: No estúpido… podemos jugar la botella.

Anfitrión “doy casa porque no tengo amigos”: Aaah. Dale… pero ¿qué hago?

Yo el magnífico: – “por eso no tienes amigos, si eres un animal”. Tú consigue una botella y yo la armo.

– el gran anfitrión consigue la botella y yo les pido a todos que formen un círculo, solamente 10 de unos 30 me hacen caso -.

Yo el magnífico: ¡Ok!… vamos a jugar de la siguiente manera – los 10 que me hicieron caso, 4 de ellos extremadamente borrachos, me ven con cara de extrañeza – al que le toque el fondo de la botella le toca pregunta o reto. A ver cómo sale, ¿va?…

Anfitrión “doy mi casa porque no tengo amigos”: Yo la giro…

– y como por arte de magia a la primera vuelta le toca a mi amigo de la infancia la boca de la botella y a mí el fondo… claro que nos pusimos de manera estratégica para que así fuera -.

Amigo de la infancia: Bueno compañero… vas a tener que besar a la primera mujer que esté a la izquierda del círculo – obviamente era la chava que me gustaba – por 10 segundos.

Yo el magnífico: ¿Qué? – cara de asombro –

Amigo de la infancia: Bueno… no, que sean 15 segundos.

– los 10 juguetones gritan el típico ¡iiuuuuuu!, a excepción de 2 borrachos que no entendieron lo que estaba pasando -.

Yo el magnífico: Ok, ok. Pero que cuenten los 15 segundos.

Chava que me gustaba: Bueno, ¿es castigo para mí o para él?… espero que sea un premio para los dos. – se seca la garganta y mis palpitaciones aumentaron súbitamente -.

– se da el ansiado beso… se gira la botella unas 5 veces más, un borracho vomita… el juego se acaba pero se consigue el objetivo -.

Amigo de la infancia: Te presto mi carro para que te lleves a la muñeca – guiñe el ojo –. Pero no vayas a manchármelo eh. Y menos chocarlo.

Yo el magnífico: No friegues, tranquilo. – me acerco a ella con el pretexto de recoger unos platos de botana vacíos (¡Hello!) y comento –

Yo el magnífico: Qué sucia es la gente, alguien tiene que recoger algo ¿no?

Chava que me gustaba: Hola. Qué onda. Aburrida la fiesta ¿no crees?.

Yo el magnífico: “ ta chida”. Sí, es una porquería. Pero el juego estuvo bueno ¿no?

Chava que me gustaba: Pues sólo el beso.

se eriza mi piel, siento como fluye la sangre por todo mi cuerpo, especialmente en una parte -.

Yo el magnífico: Ah. Pues claro. Yo te lo di.

Chava que me gustaba: Qué modesto. Je, je.

Yo el magnífico: Oye, ¿quieres ir a dar una vuelta?

Chava que me gustaba: Ok, deja me tomo dos como la gente y nos vamos ¿quieres una?

Yo el magnífico: “con sólo una te mareas, no se te vaya a ocurrir, vas a terminar haciendo el ridículo”. Ok. Ah… ¿sabes qué?… no puedo. Estoy tomando medicamentos.

Chava que me gustaba: – cara de extrañeza –. ¿Estás enfermo?

Yo el magnífico: No, pero a veces me da alergia y tengo que tomar algo.

Chava que me gustaba: ¿Alergia a qué?… espero que a las mujeres no.

Yo el magnífico: “¡no manches!, se me está tirando”. No, claro. – sonrisa de tonto –.

– 10 minutos después de una plática completamente superficial –

Chava que me gustaba: Bueno, ¿nos vamos?

1:00pm, vacaciones de verano, 15 años después

Yo el justo: Mi amor, pásame la toalla.

Mi mujer: Claro gordo. Vamos al cuarto ¿no?

Yo el justo: Como quieras. “al fin, hasta que se le ocurre”. Voy por una cerveza y te alcanzo.

Mi mujer: Tráeme una y no tardes – guiñe el ojo coquetamente –.

Yo el justo: Ok… “esa chava de la piscina la conozco de algún lado…. ¡ahhh!… es aquella la del carro….. je, je… que no me vaya a ver… qué pena…. aunque ni creo que se acuerde de mí”.

11:35 p.m., fiesta del salón

Yo el magnífico: “con sólo una te mareas, no se te vaya a ocurrir, vas a terminar haciendo el ridículo”. Ok. Pero sólo dos, ¿eh?

Chava que me gustaba: Pues ¿no sabes tomar o qué onda?

Yo el magnífico: No, claro, sólo bromeaba.

– 25 minutos después de una plática completamente superficial y 4 cervezas –

Chava que me gustaba: Bueno, ¿nos vamos?

Yo magnífico: Ok… vamos.

– 15 minutos después, en una calle semi escondida –

Yo magnífico: Dame otro besito ¿no? Como en el juego.

Chava que me gustaba: Ya estás medio ebrio. Mejor vámonos.

– 10 minutos después de insistir en que sólo quería un beso –

Yo el magnífico: Me gustas mucho. – beso apasionado –“baja la mano…. lentamente”.

Chava que me gustaba: ¡Hey, tranquilo!

Yo el magnífico: “a la chingada con esta vieja, hace un rato quería conmigo y ahora que no”. Dale, rápido y nos vamos.

Chava que me gustaba: Que no. Aquiétate. Ya vámonos, nos va a ver alguien.

Yo el magnífico: Tú tranquila y disfruta el momento. – le abro la blusa de manera poco ortodoxa y pongo mis manos en lugares impropios –.

Chava que me gustaba: Si quieres vamos a otro lado pero acá nos pueden ver.

Yo el magnífico: Ya empezamos. Además, ¿quién nos va a ver?

– de la nada se asoma una luz cegante que se acerca con mucha rapidez –

Chava que me gustaba: ¡Ya nos cacharon idiota! Quítate de encima.

Yo el magnífico: ¿Ah?… ¿qué?… ¿quién?

Chava que me gustaba: ¡la policía estúpido!

Yo el magnífico: No manches. Escóndete.

Chava que me gustaba: Dónde me voy a esconder idiota, si ya nos vieron.

Policía busca mordidas: A ver joven… bájese del automóvil por favor.

Algunas historias dan risa. Pero mucho después de vivirlas. La vida se burla de nosotros, mientras nosotros nos burlamos del sentido común. En ocasiones creemos que nos burlamos de la vida, pero realmente nos engañamos al creer que podemos mofarnos de algo que es más grande que el hombre y su libre albedrío: nuestra predestinación.

calle 70, camino al trabajo, 9:20am

– Llevo 20 minutos de retraso por llevar a mi hermanita a la escuela, el tráfico está atorado por un choque, entre gritos, insultos y pitarrazos todos pasamos a lado del “desgraciado” que chocó, mirándolo con ojos asesinos, como si él tuviera la culpa de haber chocado. Avanzando unos metros después del choque la calle sigue congestionada. De la nada se me aproxima una persona, yo con el cristal arriba lo volteo a ver con cara de “¡¿qué diablos quieres?!”… esa persona era un niño… de unos 12 años, levanta su mano, una seña universal para pedir caridad; bajo mi cristal y ahí empieza la historia –

niño de la calle: una caridá señor….

yo benévolo: mmm…. déjame ver si traigo cambio “… sabes perfectamente que hay una moneda de $5 pesos en el espacio que queda justo abajo del estéreo….”

niño de la calle: una caridá señor…

yo benévolo: “… si ya te oí, pinche niño fregón…” ahorita, pérame.

– en ese momento los carros comienzan a avanzar gracias a un policía salvador que nos da chance de pasar al otro carril; obviamente los pitarrazos de los automóviles tras del mío no se hicieron esperar –

chofer con prisa: ¡muévase!

Señora histérica: ¡idiota, qué espera!

Yo benévolo: “…inga su madre…” ¡pasa encima imbécil!…

niño de la calle: caridá señor…

yo benévolo: voy, voy…

– En ese momento se me cae la moneda debajo de mi asiento por la presión de mis simpatizantes –

Yo benévolo: ya se me cayó la moneda… paso al rato por acá y te la doy ¿va? “… mentiroso, si no vas a regresar por este camino…”

– Al terminar esa frase el niño baja la mirada, pronuncia un “gracias” con voz tierna y tenue, cruza la calle sin voltear, casi lo atropellan; se sienta en la acera, en el rayo del sol, y de la bolsa de su pantalón saca un pedazo de pan francés; y, aunque pareciera una imagen del chavo del 8, era real –

Yo benévolo “…no manches, pobre muchacho, no seas desgraciado y dale algo…”

Yo benévolo: ¡niño, niño, ven acá! – saco de mi cartera un billete –

– mientras, la vehemencia de los automovilistas se volvió colérica –

Señora muy histérica: ¡compre su calle estúpido, muévase! ¡¡¡que alguien mueva a ese tipo!!!

– El niño se levantó con un impulso sobrehumano directo a mi vehículo, su rostro cambia a una sonrisa ansiosa, le entrego $20 pesos en sus manos y le brota una sonrisa y le brillan los ojos como a alguien que ha encontrado un tesoro y lo tiene frente a él –

niño de la calle: ¡gracias!… – cruza nuevamente corriendo sin voltear, casi lo atropellan y desaparece entre la gente –

– El día se va consumiendo, el estrés se va acumulando; un peso doloroso en mi espalda me anuncia que se han terminado mis fuerzas para trabajar y la hora me indica: media hora más. 30 minutos interminables que llegan a su fin; por inercia encuentro el camino a mi hogar –

mi casa en un fraccionamiento de clase media, 8:13pm

– abro la puerta principal –

yo benévolo: ¡¿hola!?…. ¿alguien en casa?… “creo que no ha llegado nadie”

– Al darme cuenta de mi soledad, me dispongo a quitarme la camisa, sacarme el cinturón; inmediatamente ir directo a la nevera, sacar un refresco y recostarme en el sofá del estudio, frente al televisor –

yo benévolo: “esto es vida, sin gritos y sin quien me moleste”

– Pasaron dos horas, y al percatarme que continuaba sólo, de la felicidad de disfrutar toda la casa para mí pasé a la ansiedad de ¿dónde diablos están?, ¿les habrá pasado algo? –

– voy por mi celular y marco a mi mamá –

mamá light: que onda amor…

yo benévolo: oye, ¿dónde andan?

Mamá light: ¿no te dije?… es cumpleaños de la amiguita de tu hermanita y estamos en su fiesta

yo benévolo: ah, ok… gracias por avisar… ¿cómo a qué hora llegan?

Mamá light: ay, no sé mi hijo… hay cierras la puerta con doble llave.. nos vemos al rato..

yo benévolo: ok… que se diviertan, bye

mamá light: bye..

– Como una ley entre madre e hijo, justamente la indicación que me dio “hay cierras la puerta con doble llave” se borró de mi mente y no la llevé a cabo, agotado por el cansancio voy a mi cuarto a dormir –

– No sé exactamente cuánto tiempo pasó desde que me acosté… pero de un sueño profundo despierto por un ruido extraño –

yo benévolo: “deben ser los fiesteros”

– pasaron 3 minutos y no se oía ningún ruido más –

yo benévolo: “qué extraño, conociendo a mi madre estaría habloteando de la fiesta”

– sigilosamente me levanto y me dirijo hacia la ubicación de donde según yo había provenido aquel ruido; conforme me acercaba más, un miedo escalofriante transcurría por mis venas –

yo benévolo: – con voz quebrada digo: ¿hay alguien ahí? –

– la voz del silencio fue la única respuesta –

yo benévolo: “prende todas las luces”

– instintivamente y con una rapidez neurótica voy prendiendo todos los interruptores de luz que encontraba en mi camino, en eso oigo al otro lado de la puerta principal unas voces –

yo benévolo: “debe ser mi madre”

mamá light: niño ¡¿qué te dije?!…. estaba abierta la puerta… ¡¿estás loco o qué?!… ¡¿quieres que alguien entre a la casa?!…

yo benévolo: ¿ahh?…. no dejé abierto…

hermanita cuchilllito de palo: ¿pusiste doble llave a la puerta? Seguro que no, ¿verdad?

Yo benévolo: “.. estúpida ewok”… ehh.. creo que sí.. no me acuerdo… pero de lo que estoy seguro es de que cerré la puerta..

– terminando de decir esa frase entre las sombras de la cocina un ser de mediana estatura corrió directo a nosotros; mi hermanita grita ante tal aparición fantasmagórica; los 3 quedamos completamente paralizados… la primera en reaccionar es mi madre al intentar detener la huida de aquel pequeño ser –

mamá light: ¡un ratero!… ¡agárralo hijo, agárralo!

– Mientras gritaba mi madre tomó de un brazo a aquél personaje y de manera brusca trató de safarse; al ver que ella podía sujetarlo sin mayor problema mi psique entendió que no era ni un fantasma, ni un demonio o algo parecido, sino que parecía ser un pequeño rufián con escasas fuerzas; es en ese par de segundos que me acerco y, al verme de reojo y acorralado, saca con su mano suelta un arma punzocortante, no estoy seguro si era una navaja o algo similar, y por inercia dicha arma fue directo al abdomen de mi mamá; el objeto se incrustó con rapidez, como su odio al mundo estaba incrustado en su alma –

mamá light: ¡aahhhh!…

hermanita cuchillito de palo: ¡¡¡¡mamaaaaa!!!….

– yo estupefacto ante la escena cruenta y criminal que estaba mirando me movilicé cuando vi como aquél malhechor corrió para huir sin siquiera voltear a ver a su víctima –

hermanita cuchillito de palo: – se acerca a abrazar a mi madre diciéndole – ¡¡mami, mami, no te mueras!!

mamá light: – con voz adolorida y quebrada – alcanza a ese hijo de la chingada….

– en lugar de pensar en hablar a una ambulancia, justo en una situación en la cual era ideal no hacerle caso al mandato de mi madre, como una máquina sin raciocinio corrí para alcanzar al maldito que la había herido –

– fue cuestión de unos 10 segundos que tardé en alcanzarlo; pero esos 10 segundos fueron suficientes para convertirme de un hombre en coma por el pavor a un hombre lleno de ira pidiendo que se derramara sangre para vengar lo que había pasado –

– al tomarlo del hombro y arrojarlo al suelo, de su boca salió una petición de misericordia: ¡no me haga daño señor!..; al verlo de frente con la luz del alumbrado público descubrí algo aterrorizante, aquél ser malévolo y vil que había irrumpido en mi casa y lastimado de gravedad a mi madre era ese pequeño niño hambriento con aquella barra de francés que conmovió mi corazón –

yo benévolo: ¡¡¿tú?!!!

niño de la calle: por caridá señor, no me haga daño – mientras su cara de susto se convertía en un llanto infantiloide y desmesurado –

– al darme cuenta de que quería matar a un niño a golpes me bloqueé; creo que él se dio cuenta de mi asombro y aprovechó para ponerse de pie; cuando quise detenerlo las fuerzas se me habían ido, corrió nuevamente y lo perdí de vista; perplejo, había quedado ahí en el pavimento, hincado como si pidiera clemencia ante Dios por haber pensado en destruir a aquél niño, pero al mismo tiempo, el coraje tan grande que sentía hizo que diera un puñetazo al suelo y gritara por dentro: ¡¿de qué sirve hacer bien a los demás si los demás quieren sólo mal para todos?!… –

Oficina de la “gran empresa”, 9:35am

Yo leal: que onda, ¿cómo estás?… – mientras camino a mi escritorio – buen día, buen día…

– No podía esperar más, necesitaba deshacerme de ese inmensa carga, así que sin pensarlo mucho, me dirigí a la oficina de Azael –

Yo leal: Buenos días, ¿se puede?

Amigo fiel: Claro que sí, pásale.

Yo leal: Gracias. Tengo que decirte algo.

– abro rápidamente mi portafolio, toma la hoja y la asiento en su escritorio; después de 20 minutos de una explicación dramática y sincera, la cara de mi amigo se iluminó con la luz del perdón, y con una sonrisa muy sincera me dijo: sabía que podrías hacerlo –

– Como por arte de magia, justo terminando esa frase, se aparece en su oficina nuestro Gerente –

Gerente atroz: ¿qué andan conspirando en mi contra?, ja, ja, no es cierto.

Yo leal: Aquí checando el proyecto que nos pidió señor… – con cara de “no le digas nada”-

Gerente atroz: ja,ja,ja… me lo imaginé… ¿alguna novedad?

Amigo fiel: Pues ¿cómo ves? Mis pronósticos fueron atinados, aquí el compañero me decía la petición que le hiciste y que no iba a hacerlo.

Gerente atroz: ¡¿cómo crees?!…. eso habla muy bien de ti muchacho… en horabuena… el puesto es tuyo…

yo fiel: ah… ¿qué puesto?… ¿qué está pasando?…- mi mente confundida sentía piquetes de rencor y de esperanzas al mismo tiempo, además de un gran alivio –

Gerente visionario: La vida da muchas vueltas y hay que aprender que el que cree no tener nada o poco en cuestión de segundos puede tener mucho… mi querido Licenciado, te voy a platicar cual es el fondo de toda esta cruel travesía….

– mientras hablaba más y más, el sonido de sus palabras era como una miel tan dulce y reconfortante que mi alma se iluminaba y crecía en pureza y magnificencia –

Gerente visionario: hace un mes tuve una plática con el Lic. Azael, debido a que le surgió una oferta de trabajo en Canadá y me estaba proponiendo a una persona para su puesto: a ti… y pues yo desde el principio identifiqué en tu persona cosas que me agradaban… me han comentado que en el curso que se dio de capacitación que tú preparaste en ausencia de Azael diste de tú dinero para que se dieran esos cursos… y a la empresa le reportarse que no hubo ningún gasto…

amigo fiel: eso es pensar en la gente y en su crecimiento…

Gerente visionario: Así es… Es por eso que le pedí una evidencia al Lic. Azael de tu disposición y lealtad hacia él como última prueba, pues alguien que no le es leal a su amigo mucho menos lo puede ser con su empresa. Le pedí ponerte en una situación muy difícil que requiriera de compromiso y calidad humana… sobretodo ética profesional…. al principio el licenciado dio un no rotundo… pero con la confianza que te tenía pues se aventó a llevar a cabo este plan para ver cómo lo manejabas… y como esperábamos todos, sucedió lo que debió haber sucedido…. por esto que acabas de hacer te ofrezco a partir de la próxima semana el puesto de tu amigo…. un amigo que seguro tendrás para toda la vida… felicidades nuevo “Gerente de Capital Humano”…

¿Cada acción en nuestra vida tendrá una consecuencia?, a mi parecer sí. La voluntad del hombre tiene como fin hacer de su vida un objeto de merecimientos o desmerecimientos. Si la trascendencia de nuestras decisiones es en este momento o no, es circunstancial. Pero cada vez que nos dirigimos a la idea de que yo merezco bondad por mis actos bondadosos y maldad por mis actos malvados, sin caridad, amor al Creador, perdemos nuestros esfuerzos en un círculo vicioso donde el centro es nuestro ego soberbio devorando todo lo que pasa a su alrededor.

Universidad Autónoma de algún Estado, salón de la Sociedad de Alumnos, 11:11am

Yo influyente: A ver tú “…¿cómo se llamaba este buey?…”, avísale a dirección que queremos una reunión ahorita mismo.

Seguidor histérico: enterado, ¡que sepan de qué estamos hechos! ¡uuuuju!, ¡qué emocionante es esto!, jeje.

Yo influyente: “este tipo está idiota” así es, ve, no tardes.

– después de unos minutos –

Seguidor histérico: Sr. Presidente – saluda como un soldado -, jeje, me mandaron a la chingada. ¿nos madreamos a alguien o qué?

Yo influyente: ¿qué te dijeron?

Seguidor histérico: que andan ocupados… pinches burócratas.

Yo influyente: Anda muy machito el director. Pablo, mueve a los salones de 1er grado; tú Luis, avisa en 2do y tercer grado.

Pablo el golpeador: de inmediato.

Luis el carita: en 10 minutos te los tengo fuera de los salones.

Yo influyente: Deisy, ven – le susurro a la oreja – tú sabes cómo mover a los de 4to y quinto. Coméntales que si quieren lo que tanto piden tienen que seguirnos, ¿ok?

– susurrando me responde –

Deisy, la zorra: déjamelo a mí. Te aseguro que hago que salgan esos hijos de la chingada – me pasa la lengua por la oreja con una mirada lujuriosa y se retira -.

– pasan 15 minutos y el 70% del alumnado se junta en el patio central de la universidad –

Seguidor histérico: listo jefe, ahora le toca a usted

Yo influyente: ya se estaban tardando, voy para allá.

Patio central de la Universidad, 11:25am

Algún estudiante: ¿y qué hacemos aquí?

Otro estudiante: no sé, pero tú hazle caso a estos cabrones si no te metes en problemas.

Dirección de la Universidad, 11:37am

Director a favor de la legalidad: No puede entender este presidente revoltoso que existen políticas; ¿cómo voy a meter a su hermano a dar clases si no tiene siquiera una licenciatura?

Secretario académico corrupto: tienes razón, pero recuerda que este muchacho tiene mucho poder y nos puede meter en problemas, ahorita tiene a todo el alumnado fuera de sus salones haciendo desmanes, ¿no podrás hacer una excepción?; nos conviene estar bien con los estudiantes.

Director a favor de la legalidad: Nos conviene estar bien con todos, pero no por eso vamos a pasar por encima una política o tergiversarla.

Secretario académico corrupto: Bueno si, pero ya sabes como dicen: las reglas se hicieron para romperse; sobre todo si es una causa a nuestro favor.

Director a favor de la legalidad: Ya te he dicho que no y punto. No voy a negociar con estos rufianes; si acepto ahora estas cosas, después cómo me podré negar a otras.

Secretario académico corrupto: pero…

Director a favor de la legalidad: Pero nada. Pide hablar con este muchacho y dile que no puede entrar su hermano.

Secretario académico corrupto: bueno, como quieras entonces.

Patio central de la universidad, 11:39am

Yo influyente: ¡compañeros, ¿están de acuerdo con la opresión de esta universidad?

Seguidor histérico: ¡Nooooooooo!… malditos burócratas

Deisy, la zorra: ¡que caiga la cabeza del director!

Luis, el carita: ¡corruptos!

Pablo, el golpeador: ¡corruptos, vamos a partirles la madre!

– Algunos otros, sin saber realmente porqué también gritaron el No –

Yo influyente: Compañeros estudiantes, ¡Nos han robado nuestros espacios y todo lo que nos corresponde, han aplastado nuestra autonomía como estudiantes, pero les prometo, y doy mi palabra como presidente de la sociedad de alumnos, que esto no se va a quedar así; no es una promesa, es un compromiso!

– se oyen aplausos y gritos de apoyo, en su gran mayoría de los miembros de la sociedad, otros, de gente borrega u obligada a seguirles la corriente por intereses de diferente índole –

Yo influyente: “estúpidos de mente débil, pero me son útiles para presionar”

Deisy, la zorra: – se acerca y me susurra – Como lo ves precioso, ¿suficiente escándalo, o provocamos alguna trifulca y destrozos?

Yo influyente: tranquila, tú sólo quieres desmadre, ya es suficiente. Solamente era probarles de qué lado están los estudiantes. Regrésenlos a sus salones.

Deisy, la zorra: como quieras mi amor…

– En ese momento recibo una llamada del Secretario académico –

Secretario académico corrupto: hola, hice todo lo posible pero no quiere ceder.

Yo influyente: ¿hiciste todo lo posible? ¡idiota!, ¡¿para eso te pago?!, cuida tu cabeza, que ya me está hartando tu incompetencia – le cuelgo el teléfono –

Yo influyente: Luis, Pablo, junten a los Trompos donde siempre, los quiero ahí en 5 minutos… ¡pero corriendo chingados! “maldita sea, pero este directorcito no sabe con quién se está metiendo”.

Universidad Autónoma de algún Estado, salón de la Sociedad de Alumnos, 11:55am

Yo influyente: Escuchen, el estúpido secretario no pudo hacer nada, saben que es muy importante que mi hermano tenga una oportunidad, es mi familia y lo tengo que ayudar.

Si no se pudo por las buenas, pues lo haremos por las malas.

Seguidor histérico: ¡excelente!

Pablo, el golpeador: cállate estúpido, no interrumpas al jefe

Yo influyente: Voy a querer que visiten a la hija del Director, para dejarle un recadito de mi parte, si no entra mi hermano puede poner en peligro a su familia. Tiene que entender que así como él querrá defender a su familia, yo quiero defender y apoyar a mi hermano.

Luis, el carita: así es jefe, tiene toda la razón.

Yo influyente: Necesito solamente a dos personas, a ti y a este chavo “siempre se me olvida su maldito nombre” – apunto a Pablo y al nuevo seguidor de la sociedad –

Seguidor histérico: ¡sí!, no le voy a fallar mi capitán

Pablo, el golpeador: ¿tengo que ir con él?

Yo influyente: ¡¿te pregunté si quieres ir con él?! ¡Es una orden carajo! Hoy en la noche, a las 7:00pm llega su hija. Él llega hasta las 8:00pm aproximadamente, tienen suficiente tiempo para darle un susto. ¿Queda entendido?

Pablo, el golpeador: todo claro jefe.

– el seguidor entusiasta se adelanta y Pablo se me acerca para decirme en voz baja –

Pablo, el golpeador: jefe, sabe que yo nunca le digo que no, solamente que este chico nuevo no me late, está medio idiota y no mide consecuencias.

Yo influyente: ¿No puedes controlarlo o qué?, por eso mismo lo mandé, por la cara de loco que tiene, para que se asuste más la niña. Anda de una vez, solamente mantenlo vigilado.

– Pasaron las horas y cayó la noche. Pablo y el nuevo seguidor prepararon la emboscada –

Fraccionamiento lujoso Los Pinares, 6:55pm

Pablo el golpeador: ahí viene la vieja, prepárate

Seguidor histérico: mi reina, te toca tu sorpresita, jeje

Pablo el golpeador: como quedamos; yo la voy a sujetar y tú le vas a decir el mensaje, ¿entendido?; después le damos un paseo para que no lo olvide

Seguidor histérico: ajá, oye… ¡pero si es un bombón la niña!

Pablo el golpeador: pinche pervertido, tendrá unos 15 años, vamos de una vez, ahora o nunca

– la chica baja del carro de una amiga, se despide –

– la muchacha se distrae buscando las llaves de la casa, mientras Pablo el golpeador se acerca rápidamente, espera a que llegue cerca de la puerta, en un lugar preciso, donde no llega bien la luz de la calle; en ese momento la toma por la espalda, le tapa la boca, le arrebata su bolsa y le dice: calladita si no quieres que te vaya peor; se acerca el seguidor histérico con cara de éxtasis y le dice –

Seguidor histérico: hola nenita, ¿cómo está la niña?, rebuena ¿verdad? – le agarra un seno –

Pablo el golpeador: ¡a lo que venimos carajo!

Seguidor histérico: – se acerca lentamente a su rostro y le dice muy cerca de la oreja – tenemos un mensajito para tu papi el judas, si no permite que entre el hermano de nuestro líder puede dar por muerto a alguno de sus seres queridos, ¿queda clarito preciosa?

Hija fresa del director: – responde asentando con la cabeza –

Seguidor histérico: ¿si entendió la reina?

– Pablo la va empujando hacia su auto, mientras el seguidor le venda los ojos; la meten en la parte de atrás del auto, Pablo maneja, mientras el seguidor le dice cosas al oído a la niña y le amarra las manos; Pablo nota por el retrovisor que la niña está temblando pues el seguidor la está tocando bajo su falda; Pablo lo permite para que a la chica no se le pase el susto en varios días y el Director tome en serio la amenaza; después de manejar unos 25 minutos, Pablo se detiene en un terreno baldío, bajan a la chica del auto, le quitan la venda de los ojos y Pablo le recuerda el mensaje a la niña, el seguidor se muere de la risa al verla llorar y dice: ¡pinches rabinas no aguantan nada!, se suben al auto y la dejan ahí, Pablo busca su bolsa para aventársela y descubre que el seguidor está fisgoneando en ella –

Pablo el golpeador: ¡deja eso idiota!, lánzale la bolsa para que pueda hablar a su casa y vengan por ella

Seguidor histérico: es que quería un recuerdito de ella – toma un lápiz labial – , jajaja

– le lanza la bolsa –

seguidor histérico: ¡Adiós judía!

Pablo el golpeador: “realmente está loco este tipo”

hija fresa del director: – con las manos aún temblándoles y con voz resquebrajada- Papi ven por favor…

Director a favor de la legalidad: pero ¿qué pasó mi amor? ¿Estás bien?, repíteme la dirección, voy para allá, tranquila por favor

– la chica le lee los cruzamientos y la colonia donde se encuentra, y exhausta por la adrenalina, decide sentarse en la escarpa –

– A los pocos segundos de terminar la llamada ve acercarse un volcho verde y le empieza a hacer cambio de luces; ella temerosa se levanta y comienza a caminar sobre la acera; el volcho la seguía a la misma velocidad a la que iba ella y escucha una voz dentro del vehículo la cual le dice: ¿tienes prisa?, sabrosa judía –

– En ese instante entendió la chica quién estaba dentro de ese carro, y sin voltear corrió pidiendo auxilio –

– el seguidor acelera, se sube a la banqueta para cerrarle el paso y baja del auto; la chica se paraliza por unos momentos, al intentar correr nuevamente es detenida y forzada a entrar al volcho; la golpea un par de ocasiones; el terror empieza con un comentario: eres una perrita traviesa, jeje, vas a recordar esto el resto de tu vida –

– no es necesario los detalles; el seguidor violentamente le había quitado su virginidad; para ella fue eterno, aunque realmente pasaron unos minutos; al terminar el seguidor la patea fuera del auto y se aleja a toda velocidad; la niña ultrajada no tiene más que llorar en el asfalto; en poco tiempo llega su padre el cuál al verla una cuadra antes comprendía, pavoroso, la magnitud de la desgracia –

Universidad Autónoma de algún Estado, al día siguiente, salón de la Sociedad de Alumnos, 8:35am

Pablo el golpeador: Jefe, está listo el trabajito.

Yo influyente: excelente, ¿le quedó claro el mensaje a la niña?

Pablo el golpeador: Muy claro…

– Fuera del salón, se oyen algunos gritos, la policía con altavoz pide orden y que alguien se detenga –

Yo influyente: ¿qué carajos está pasando?

Pablo el golpeador: ni idea, déjeme averiguo

– el golpeador sale unos segundos y regresa con cara de asustado, raro en él –

Yo influyente: ¡¿qué viste?! ¡¿qué está sucediendo allá afuera chingados?!

– Al ver que Pablo no me respondía salí rápidamente; la imagen se congeló en blanco y negro, en la azotea de los salones del tercer piso gritaba el seguidor histérico himnos de guerra, la policía le pedía que bajara; a unos metros del edificio, con muchos espectadores incrédulos se encontraba el Director, señalando al seguidor con cara de un odio profundo, como si el seguidor fuera el causante de todos sus males –

Pablo el golpeador: – de reojo noto que Pablo sigue pasmado y me dice -, ya nos llevó la chingada jefe, yo me largo.

Yo influyente: ¿llevó la chingada?, si no hay pruebas de nada. No te preocupes, el testimonio de una niñita no será suficiente para meter a la cárcel a nadie. Le echaremos la culpa al idiota ese. Tranquilo, voy a arreglar esto.

– Me voy acercando a la escena, mientras el Director descubre mi presencia, y como una bestia enardecida se me abalanza –

Director a favor de la legalidad: ¡maldito hijo de puta! ¡Tú mandaste a ese loco con mi hija ¿verdad?! – me lanza un golpe a la cara –

– la policía reacciona y detiene al hombre, yo, con cara de víctima reclamo la violencia del Director y digo en voz alta –

Yo influyente: ¿está idiota o qué?, ¿Éste es el Director que queremos compañeros? “aprovecharé refundir más a este idiota”

Director a favor de la legalidad: – mientras que entre 3 policías lo detenían dijo – ¿por tu maldito hermano es todo esto?, ¿cómo puedes atreverte a lastimar a una pobre niña?, ¡animal!…

– En ese momento brotó un llanto amargo e impactante para todo el alumnado presente; El Director firme y formal, ese señor implacable que nunca había demostrado emociones ni sentimientos, ahí, tumbado en el suelo, gemía implorando justicia de la manera más trágica que he visto –

Seguidor psicótico: ¡Füller!, ¡Füller!… solamente lo hice en tu honor, jefecito de todos… esa perra judía era un sacrificio a tu nombre… porque tú mereces cientos de sacrificios… miles de sacrificios… bajo el sonido de tu nombre todos deben de caer… ¡alaben a nuestro señor!… Mi vida es nada como sacrificio, pero si tú me la pides ¡será tuya!

– La mirada del seguidor se clavó en mis ojos, penetrando lo más profundo de mi alma, mientras, todos entendían que se refería a mí; Al comprender sus palabras me vinieron muchos pensamientos a la mente, pero entre la confusión mi seguidor más fiel venía a mí como nadie lo había hecho antes: saltó desde el tercer piso gritando: ¡gloria al Füller!

– Se escuchó un sonido seco, su cráneo se había partido en dos. Su sangre se esparció a unos dos metros del impacto y, una gota de la misma fue a dar a mi ojo derecho; con la vista un poco nublada pude ver cómo el Director se levantaba con cara de desahogo, pero aún iracunda; Mi mirada regresó al cuerpo inerte, y sin saber si alucinaba o era la sangre que llevaba en mis pupilas, pude visualizar seres oscuros y alados que volaban alrededor del cadáver de mi seguidor, gozando con pasión lo que estaba pasando. Oí entonces cómo el Director se dirigía a la policía. Aún no asimilaba lo que había pasado; Regresa mi mirada hacia la multitud y encuentro a Pablo detenido por los judiciales. Mi espíritu me sugirió que huyera. Al decidir mi retirada fui arrojado al suelo y custodiado por miembros de seguridad; yo pedía no me tocaran y trataba de soltarme, cuando uno de ellos me dijo –

Capitán de la Policía: Queda detenido por ser el actor intelectual de la violación de la menor Cristina Peón Abraham, y no forcejee o lo llevamos a la mala

Yo influyente: ¿violación?, de qué me está hablando “Dios mío, ¿qué hizo?”, yo no tengo nada que ver, suélteme ahora mismo

– Los alumnos que escucharon de qué se me acusaba cambiaron su rostro, el silencio se apoderó de la Universidad; caras de vergüenza aparecían por todos lados; el resto de la Sociedad se escondía entre la multitud. El apoyo y el poder que tenía se esfumaban, había desaparecido. Algunas caras se fueron transformando en rostros de venganza; demonios voladores me seguían, no solamente en los aires, sino en la mirada de los presentes. Mi ego se arrastraba de dolor, pues su poder había sido aniquilado. Y entre todo lo que sucedía a mí alrededor tuve un pensamiento justificante –

Yo insignificante: “Yo solamente quería ayudar a mi hermano, no que pasara esto…”

El poder es brutalmente ansiado por el hombre. Nuestro espíritu se corrompe con facilidad cuando debajo de nosotros podemos hacer o deshacer sin ensuciarnos las manos. ¿La persona cautiva por otro ser es culpable en sí de sus actos o su culpa radica en dejarse cautivar? ¿El hombre que aprisiona la voluntad de otros es culpable de los actos de aquellos que dan su vida por seguir su voluntad?; El poder es absurdamente buscado por el hombre. ¿Podemos justificar nuestras decisiones si la repartimos entre varios? Creo que el vacío que genera la imperfección del hombre quiere ser llenado con nuestra obsesión de dominarlo todo. Un día Dios nos dijo: no probéis de ese fruto, a lo que siempre respondemos con desobediencia ¿por qué no?

11:40 p.m., fiesta de salón

– 25 minutos después de una plática completamente superficial y 2 caguamas –

Chava que me gustaba: Bueno, ¿nos vamos?… quiero ponerme loca…

Yo magnífico: Ok… “¡órale! ya se prendió” vamos.

– 5 minutos después, en una calle semiescondida –

Yo magnífico: Dame otro besito ¿no? Como en el juego.

Chava que me gustaba: ¿Ah?… tú agárrame lo que quieras y ya… no preguntes.

– 15 minutos después de un faje muy “heavy” –

Yo el magnífico: Me gustas mucho. – beso apasionado; saco la mano de su pantalón -.

Chava que me gustaba: Hey, tranquilo… no nos vamos a casar, no te emociones.

Yo el magnífico: “qué hermosa es esta niña, no puedo creer lo que pasó”. Ok, ok. Ya entendí.

…Pasaron 10 años y lo que empezó como una aventura adolescente siguió como una relación inestable, pasional y persistente, cayendo en lo masoquista. Lo que me unía a ella era algo indescriptible. El amor no es un concepto que entre en esta historia. Una obsesión y el paroxismo de nuestros caminos eran los nudos que nos envolvían apretándonos con gran fortaleza, estando cerca de asfixiarnos…

Mi departamento, 2do piso, 9:30pm

– tocan la puerta –

Mujer que me gustaba: ¡¿Gordo!?…. ¡ábreme!…

– Apago el televisor; me levanto rápidamente y voy directo a la puerta tropezándome con la mesa donde realizo mis proyectos. Llego a la puerta y abro –

Yo el cautivo: ¡Qué onda amor!… – la recibo con un beso muy apasionado –

Mujer que me gustaba: ¿Qué crees?… que voy al súper y se agarran a una señora por robarse unos jabones; qué naca, ¡o sea!… ja, ja, ja. – entramos a la recámara mientras platicamos –

Yo el cautivo: Chin… pobre, seguro que no tiene ni para comer.

Mujer que me gustaba: – se avienta a mi cama y dice – mira amor, compré un bra nuevo… ¿quieres verlo?… – antes de poder responderle se quita la blusa para mostrarme su nueva adquisición –.

Yo el cautivo: Está chido. Te ves muy buena…

Mujer que me gustaba: ¡Amor!… o sea, estás calenturiento…

Yo el cautivo: ¿Cómo no? si estás en mi cama semidesnuda… – en ese momento me le abalanzo, nos quitamos la ropa mutuamente, ella me pide que le haga el amor pero algo sucede –.

Yo el cautivo: Dame un momento… tienes que darme chance para que esté a punto ¿ok?

Mujer que me gustaba: ¡¿Qué?!… ¿no te gusto o qué?…

Yo el cautivo: Sabes que no es eso… ya te dije que el doctor comentó que tenemos que hacerlo poco a poco para que funcione…

Mujer que me gustaba: ¡O sea!… ya estoy harta de tener que tardar tanto para que me lo puedas hacer…

Yo el cautivo: ¡Dame chance amor!… ponte en mi lugar ¿ok?…

Mujer que me gustaba: ¿Sabes qué?.. ya se me quitaron las ganas… vístete. Vamos a ver tele.

– Nos quedamos 4 horas seguidas sin hablar viendo la televisión, el cansancio y el aburrimiento vencieron mis ojos y cuando me di cuenta la luz del sol pegaba en mi cara –

Yo el cautivo: – bostezo – …. ¡Amor!… ¿amor?… – como un susto en la oscuridad de la noche regresa mi memoria –.

Yo el cautivo: “Me dejó”. – una mezcla entre odio y tristeza viene a mí –.

“tengo que hablar con ella”, – tomo mi celular y marco –

Mujer que me gustaba: ¿Bueno?

Yo desesperado: Soy yo… ¿dónde estás?

Mujer que me gustaba: Se acabó, no te soporto más, tienes problemas y lo sabes. Así que déjame en paz ¿ok?…

Yo el cautivo: Pero no me puedes dejar…

– ella termina la llamada –

Yo el cautivo: ¡Maldita sea no me cuelgues!… ¡maldita malagradecida!….

Yo el cautivo: ¡Por mí muérete maldita!

– suena el teléfono de mi habitación –

Yo el cautivo: “¿Amor?”…. ¿bueno?

Jefe “buena onda”: ¿dónde estás mi chavo?, te lo dije, si no te ponías las pilas le daba el proyecto a Felipe así que ni modos… nos vemos mañana.

Yo el cautivo: No, pérame, déjame explicarte…

Jefe “buena onda”: ¿Explicarme qué? Seguro estas crudo o algo así… entiendo que a veces necesitamos divertirnos pero hay su tiempo para cada cosa. Nos vemos mañana ¿si?… – cuelga el teléfono -.

Yo el cautivo: “Me lleva la chingada”

– sin soltar el teléfono marco rápidamente –.

Amigo de la infancia: ¿Bueno?

Yo el cautivo: ¿Carlos?, necesito hablar. Se fue otra vez y tengo una bronca muy grande en la chamba.

Amigo de la infancia: ¡No manches!… oye, casi no te escucho, me estoy subiendo al avión…

Yo el cautivo: Ya sé, ya sé… ¡oye! ¡¿me prestas una lana?! Ya no tengo y con el problema este no sé cuándo me caerá dinero.

Amigo de la infancia: …. ¡¿qué?!… ¿una cubana?… está bien, sólo no cometas una tontería, hay me la presentas… cuando llegue te hablo ¡¿ok?!…. bye… – cuelga el teléfono –

Yo el cautivo: “Que buen amigo me saliste, por mí vete también a la chingada” – cuelgo el teléfono –.

Yo el cautivo: “¡qué imbécil eres!, él es la única persona que te ha apoyado, espera a que llegue a México y le marcas”.

Yo el cautivo: Si fuera mi amigo me apoyaría sobre todo ahora.

– voy al librero frente a mi cama y agarro un documento que contenía el proyecto más exitoso que había realizado –.

Yo el cautivo: ¿De qué sirve toda esta porquería, ¡todo este esfuerzo!? – lanzo aquél documento de manera brusca –.

– De pronto, sin pensarlo demasiado voy por una manguera en el pequeño almacén ubicado al lado de la sala-comedor. Camino por el pasillo con la mente en blanco. Regreso a mi cuarto, tenso la manguera y la arrojo por la ventana –.

Yo el cautivo: “¿qué haces?, ¿eso es todo?, ¿así quieres acabar?, eres un cobarde, tenía razón tu padre”.

– camino a la ventana, la abro y miro hacia la acera –.

Yo el cautivo: “la vida apesta…”

– camino lentamente hacia mi destino, un destino que decidí en ese momento –

Yo el cautivo: – cierro los ojos y suspiro profundamente – “sabes que tienes un futuro por delante, no es momento para rendirte… pero realmente eres un pobre diablo como decía tu madre”.

– y sujetando la manguera con lentitud, abro los ojos y nadie de los que andan por ahí se han percatado de mi presencia –.

Yo el cautivo: “… Es lo mejor, esto ya no tiene remedio…”

Yo el cautivo: “Nadie la necesita…”

Yo el cautivo: “al carajo con todos…”

– En ese momento tomo la manguera con fuerza y dejo que el agua escurra en mi automóvil, mientras miro el reflejo de mi rostro en el panorámico –

Yo el liberado: “No me voy a morir sin ella. No vale la pena….”

A veces exagerar nuestras emociones nos lleva a perder todo. No puede haber un reto en la vida sin fracasos. Hasta el día de hoy solamente puedo asegurar 2 cosas: he vivido como he querido vivir la vida y mi condenación.

calle 70, camino al trabajo, 9:20am

– Llevo 20 minutos de retraso por llevar a mi hermanita a la escuela. Mal pretexto para llegar tarde a mi trabajo; el remordimiento corroe mi ser, pues haberle hecho firmar a mi mejor amigo una hoja en blanco es de gente vil. Me detengo en un semáforo al indicarme luz roja; de la nada se me aproxima una persona, yo con el cristal arriba lo volteo a ver… esa persona era un niño… de unos 12 años, levanta su mano, una seña universal para pedir caridad; bajo mi cristal –

niño de la calle: una caridá señor….

yo leal: mmm…. déjame ver si traigo cambio “… sabes perfectamente que hay una moneda de $10 pesos en el espacio que queda justo abajo del estéreo….”

hermanita cuchillito de palo: ¡tienes dinero debajo del estéreo!…

yo leal: ah… si es cierto…. espérame un segundo…

– mientras el niño con cara de ansiedad esperaba como si fuera a recibir un premio maravilloso –

– en ese momento la moneda se me cae entre las piernas, sale luz verde en el semáforo y los pitarrazos no se hacen esperar –

señora histérica: ¡muévase! – mientras aprieta el claxon como si quisiera asfixiarlo –

yo leal: “fregada señora” ¡pasa encima!

Hermanita cuchillito de palo: ¡avanza!… ¡o sea, ¿tas ciego o qué?! Ya salió verde…

Yo leal: ¡cállate ¿quieres?!

Yo leal: chavo… te la debo, mañana paso por acá…

niño de la calle: – con cara de pocos amigos – gracias por nada… – corre hacia la acera con imprudencia suicida –

mi casa en un fraccionamiento de clase media, 11:36pm

– terminando de decir esa frase entre las sombras de la cocina un ser de mediana estatura corrió directo a nosotros; mi hermanita grita ante tal aparición fantasmagórica; los 3 quedamos completamente paralizados… la primera en reaccionar es mi madre al intentar detener la huida de aquel pequeño ser –

mamá light: ¡Aahhhh!, ¡un ladrón!

– mi madre gritaba descontroladamente y, paralizada, no se daba cuenta que obstruía el paso de aquél malhechor; este, al sentirse acorralado, sacó de su bolsa una navaja y, sin pensarlo, como un escorpión esquinado ataca sin discreción, lanzó una punzada justo al abdomen de mi madre –

mamá light: ¡aahhhh!…

– yo estupefacto ante la escena escalofriante que estaba mirando me movilicé cuando vi como aquél malhechor corrió para huir sin siquiera voltear a ver a su víctima –

hermanita cuchillito de palo: ¡mami! – después de poner sus ojos en blanco cae al suelo desmayada –

mamá light: – desangrándose, con las fuerzas que le quedaban se acerca a mi hermanita para tratar de despertarla – ¡haz algo! – mirándome con cara de desesperación e incredulidad al mismo tiempo –

– en ese instante corro hacia la calle buscando al desgraciado que había herido a mi madre –

– fue cuestión de unos 10 segundos que tardé en alcanzarlo; pero esos 10 segundos fueron suficientes para convertirme de un hombre miedoso y cobarde a un hombre dominado por la ira y teniendo en mente un solo pensamiento: venganza –

– al tomarlo del hombro y arrojarlo al suelo, de su boca salió una petición de misericordia: ¡no me haga daño señor!..; al verlo de frente descubrí algo inimaginable, aquél maleante que había irrumpido en mi casa y lastimado de gravedad a mi madre era ese pequeño niño hambriento con aquella barra de francés que me había topado en la calle –

yo malévolo: ¡¡¿tú?!!!

– el odio recorrió todas mis venas, lo tomé de su playera y de lo más profundo de mi ser brotó un demonio encarnizado que lanzó el primer golpe a su pequeño rostro

niño de la calle: ¡no me pegue señor! ¡no me pegue! – mientras lloriqueaba y se retorcía –

yo malévolo: ¡cállate maldito!… – el segundo golpe fue directo a su nariz; se oyó un crujido y se dobló como si fuera de plastilina; 3 puñetazos más, en los cuales su rostro escupía sangre; esto me causaba un placer perverso que me llevaba a ser cada vez más violento y salvaje –

– después de la petición que sonó de su boca infantil solo salieron gritos hasta hartarse y cansarse; como si pudiera ver la escena desde arriba, me di cuenta que mi playera y la suya estaban bañadas en sangre; él ya estaba inconsciente –

– me detengo al oír un vehículo. Parecía una motocicleta. Regresa a mí la cordura y veo a ese niño, inerte, probablemente muerto. Mis pensamientos eran confusos, pero entre todos uno fue claro: huye, después de todo, se lo merecía –

– Regreso a mi casa, mi madre hablaba con la policía por teléfono, le pregunté como estaba, solo había sido un rasguño. Al verme bañado en sangre me dijo: ¿qué pasó?, ¿qué hiciste?; mi respuesta fue: hice lo que tenía que hacer.

Los holistas y la nueva era nos dicen: todos somos una cosa. No hay diferencia entre las plantas, los animales y el hombre, su valor es el mismo, la madre tierra los ve y los trata por igual. A veces somos como animales, salvajes e irracionales o como plantas, catatónicos y pasivos, pero no siempre. Sin hablar de un valor intrínseco, del cual estoy seguro que el hombre tiene una potencialidad muy superior a los demás seres vivientes, estoy convencido de algo: el hombre puede alcanzar la gloria y ocupar un lugar con los ángeles o, transformarse en algo más mundano que un animal, pero las dos cosas dependen de sus decisiones cotidianas. Me pregunto entonces: ¿el sentimiento de culpa es humano?, ¿la culpa es humana?… creer que sí, significa valorar al hombre a un nivel trascendental, creer que no, significa ser una materia más en este inmenso universo.

Tienda “La kávala”, 6:06pm

– Entro a la tienda y me topo con una imagen del Dalai Lama y otra de Juan Pablo II; comienzo a revisar los artículos que vendían e iban desde una vela aromática hasta un libro para comunicarse con los espíritus –

Yo soberbio: “No sé qué hago aquí, pero no tengo nada que perder; si a Luis le funcionó, ¿por qué a mí no me va a funcionar?”

Madame ridícula y estrafalaria: ¿en qué le puedo servir joven?

Yo soberbio: ahora le digo… “cómo odio que te presionen para comprar algo”

Madame ridícula y estrafalaria: ¿no quiere que le lea las cartas?, ¿la mano?, ¿el café? ¿No le gustaría saber qué le depara el futuro?

yo soberbio: excelente, mañana me cuentas cómo te fue

Madame ridícula y estrafalaria: Bueno joven, ¿viene por algo o no?

Yo pagano: pues, la verdad, si vengo por algo, pero no para que me lea nada…

Madame ridícula y estrafalaria: ¿quiere que le haga una limpia?

Yo soberbio: no, vengo a comprar el elixir del amor.

Madame ridícula y estrafalaria: lo siento joven, pero apenas ayer se me acabó…

Yo soberbio: chin… “maldita suerte”, pues me urge; tengo el dinero, ¿lo puede conseguir o no?

Madame ridícula y estrafalaria: es difícil conseguir los elementos que necesito para prepararla.. pero ¿sabe qué?.. con dinero baila el perro, le puedo dar la fórmula para que usted sólo prepare su elixir.. ¿qué le parece?..

Yo soberbio: no, no tengo tiempo para andar consiguiendo cosas, si usted quiere regreso mañana y me lo vende

Madame ridícula y estrafalaria: mmm… ¿le interesa mucho verdad?

Yo pagano: ¿usted cree que vine hasta acá a perder mi tiempo?

Madame ridícula y estrafalaria: no, claro que no jovencito.. ¿trae dinero?

Yo soberbio: si claro, el elixir cuesta $500 pesos ¿no?

Madame ridícula y estrafalaria: si, pero esto sale más caro porque tengo que prepararla…

Yo soberbio: “ratera”.. ok, ¿y cuánto me saldría comprarlo?

Madame ridícula y estrafalaria: pues como me cayó bien.. se lo dejo en $800..

Yo soberbio: ok, le doy $1000, pero me lo tiene mañana mismo

Madame ridícula y estrafalaria: – con cara de sorprendida por la liquidez del joven – claro, mañana se lo tengo listo

Madame ridícula y estrafalaria: está bien jovencito.. solamente una condición, que solo tú uses el elixir, nadie más ¿está entendido?

Yo soberbio: clarísimo “vieja idiota, ¿cómo va a saber que lo usó o no alguien más?”

Madame ridícula y estrafalaria: lo sabré, créeme… y para asegurarme: discus framen et lonurum Fëm rik ¡Fëm rik! – mientras movía sus manos de manera arabesca alrededor de mi cabeza –

Yo soberbio: ¿qué fue eso?… “¿escuchó mis pensamientos o qué?”

Madame ridícula y estrafalaria: invoqué un espíritu que te vigilará para que no le des a nadie el elixir

Yo soberbio: “que estupidez, pinche vieja”, ta bueno, mañana la veo a la misma hora

Madame ridícula y estrafalaria: que tengas buenas noches y que la Santa muerte te bendiga

– al otro día voy por el elixir y al fin llega el momento esperado; esa noche me quedé despierto redactando mi proyecto de campaña hasta que dieron las 2:30am, fue ahí que me levanté, preparé todo y me dispuse a llevar a cabo el rito del amor –

– después de terminar con esa experiencia tan extraña caí en un sueño profundo, cuando de manera abrupta, me despertó una alarma –

Yo soberbio: “¿ah?… ¿qué es eso?, ¿qué hora es?…” “maldita máquina” – apago el reloj despertador –

– me levanto, voy al desayunador, y me topo con mi papá –

Yo soberbio: tengo hambre…

Papá desajenado: hola hijo.. ¿ayer a qué hora llegaste?

Yo soberbio: ayer no salí papá.. me quedé en mi cuarto viendo tele.. “si me muero ni se entera”…

Papá desajenado: ¿si?.. que bueno… ¿quieres cereal?..

Yo soberbio: si… – me pasa la caja de cereal mientras tomo de la nevera un plato y le pongo leche entera–

Yo soberbio: oye, ¿le hiciste algo al reloj despertador?

Papá desajenado: no, ¿por qué?

Yo soberbio: no sé.. la alarma tiene un sonido más chillón

Papá desajenado: ¿más chillón?… no lo escuché

– pasan unos segundos de silencio, como normalmente ocurre en el desayuno… y de pronto suena el teléfono –

papá desajenado: ¿quién habla a estas horas de la madrugada?… – se levanta, toma el teléfono –

papá desajenado: ¿bueno?… ¿quién?… ah, ahorita te lo paso…

yo soberbio: te habla una tal Milagros…

– El elixir había hecho efecto y como siempre, todo salía como yo quería; ¿y dicen que el amor no se compra? –

yo soberbio: ¿bueno?

Milagros, hija del secretario académico: hola, ¿cómo estás?

Yo soberbio: bien… – de reojo descubro que mi padre estaba atento a la conversación, así que decido ir a mi recámara –

Yo soberbio: – mientras caminaba – he estado pensando mucho en ti…

Milagros, hija del secretario académico: ¿sí?… qué dulce..

Yo soberbio: ¿y cómo es que me hablas?

Milagros, hija del secretario académico: ah, es que me pareció que querías hablar conmigo el otro día

Yo soberbio: si, la verdad es que me gustaría salir contigo; pero ahora no puedo comprometerme a nada por la campaña

Milagros, hija del secretario académico: pues yo también no estoy buscando compromisos – risa coqueta –

Yo soberbio: ok, ¿cuándo nos podemos ver?, tengo una junta en dos horas

Milagros, hija del secretario académico: pues no está mi papá… ¿vienes a mi casa?

Yo soberbio: ok, dame 5 minutos

Milagros, hija del secretario académico: claro guapo, te espero

– me eché perfume rápidamente, me lavé los dientes, de manera brusca me puse una camisa y unos jeans y pensé “hasta que se me hizo con esta vieja”

– A los 10 minutos en casa de la hija del secretario académico –

Milagros, hija del secretario académico: te tardaste mucho… – me da un beso apasionado –

– La experiencia fue un intercambio carnal, donde el sudor y el calor aumentaban segundo a segundo, hasta que sucedió algo –

Milagros, hija del secretario académico: ¡sigue amor, ya casi!… – mientras apretaba mi trasero con gran fuerza –

Yo soberbio: ¡ahí va!… – en ese instante terminó todo, mi libido había saciado hasta su último deseo, pero al ir al baño me di cuenta que el preservativo se había roto –

Yo soberbio: “carajo… ¡qué diablos!, no le voy a decir nada”

Yo soberbio: – salgo del baño sin que me vea y me despido para no verle la cara de nuevo – ¡Ya me voy! – y sin voltear a verla me fui –

Universidad Autónoma de algún Estado, salón de la Sociedad de Alumnos, 9:06am

Pablo el golpeador: Jefe, está listo el trabajito.

Yo soberbio: excelente, ¿le quedó claro el mensaje a la niña?

Pablo el golpeador: Muy claro…

Yo soberbio: ¿qué carajos está pasando?

Pablo el golpeador: ni idea, déjeme averiguo

– el golpeador sale del salón y no regresa, un segundo disparo se escucha –

Yo soberbio: “¿Adónde se fue este imbécil?”

– Al ver que Pablo no regresaba salí del salón; en el patio central de la Universidad gritaba histérico el Director de la facultad; a unos metros del edificio, con muchos espectadores incrédulos se encontraba el cuerpo inerte de un estudiante; entre la multitud me resultaba muy difícil reconocerlo –

Yo soberbio: “¿qué diablos habrá pasado ayer?, tengo que salir de aquí antes de que me encuentre”

– Me voy alejando de la escena, mientras el Director descubre mi presencia, y con un rencor monumental en sus ojos me apunta con el arma; yo quedo paralizado del miedo, mientras los espectadores cercanos a mí se agachan o huyen corriendo-

Director enloquecido: ¡maldito hijo de perra! ¡tú mandaste a ese loco con mi hija ¿verdad?! – me dispara en la pierna –

– la sensación de intenso calor y un dolor agudo hace que caiga al suelo, mientras, pensando que eran mis últimos momentos de vida recurro a mis fieles seguidores para que me auxilien –

Yo soberbio: ¡aahhhh! ¿está idiota o qué?, ¡qué alguien me ayude por favor! “tengo que hacer algo, no puedo morir así”

– la gente que contemplaba lo que pasaba ni siquiera intentó ayudarme o detenerlo, solo observaban –

Director enloquecido: ¿por tu maldito hermano es todo esto?, ¿cómo puedes atreverte a lastimar a una pobre niña?, ¡animal!…

– En ese momento brotó un llanto amargo e impactante para todo el alumnado presente; El Director firme y formal, ese señor implacable que nunca había demostrado emociones ni sentimientos, ahí, con pistola en mano apuntaba a su cabeza, gimiendo e implorando justicia de la manera más trágica que he visto –

Director enloquecido: Era mi hija, ¿entiendes?, ¡¿por qué ella?! –el hombre con una herida profunda en el alma se resquebrajaba por su única hija y por el futuro inminente que le esperaba –

Yo soberbio: “tengo que aprovechar que está en shock para salvarme” – en ese momento me levanto sacando esa fuerza que tienen las presas acosadas por su cazador y trato de alejarme lo más rápido posible –

– Un sonido grave y seco acompañó un dolor profundo en mi espalda y mi pecho… mis palpitaciones disminuyeron drásticamente y al tocarme el pecho encontré sangre que escurría lentamente por mi camisa; caigo al suelo y mi vista se nubla lentamente; reacciono por un impulso de supervivencia y me topo con el rostro del cuerpo inerte que no había reconocido, era Pablo con un balazo en el rostro; desfigurado por el impacto, reflejaba la fragilidad de cualquier ser humano y lo desagradable y asqueroso que somos por dentro; nuevamente mi aliento de vida se va extinguiendo y pierdo la visión, alcanzando a distinguir segundos antes de perecer visiones terroríficas, viendo cómo demonios de características caninas devoraban a mi compañero Pablo, y él, sin vida, lloraba como una niña del dolor que le provocaban las fauces de dichas fieras –

– Hasta ese punto no entendía por qué había sucedido todo; entendí que algo le había pasado a esa niña inocente; entendí que mi frenesí por conseguir lo que quería se había convertido en un violento final bañado en sangre –

– Antes de perder el conocimiento por completo oí otro disparo… mis ojos se cerraron para siempre; mi ente volaba con dirección a un punto rojo intenso a una velocidad trepidante y lo único que escuchaba por todos lados eran gemidos escalofriantes de dolor tortuoso –

Yo podrido: “tengo miedo” … pero me voy sabiendo que fui el mejor en todo lo que hice”

– una parte de mí fallecía “orgullosa” de todos sus éxitos, mientras la otra temblaba y se orinaba de miedo como un hijo que ha sido golpeado por su padre y escucha cómo retumban sus pisadas en dirección a él –

Universidad autónoma de algún Estado, Dirección general, 3 años después

Director corrupto: Pásale mi hija, ¿cómo está el campeón? – aprieta la mejilla al bebé que está tomado de la mano de su hija –

Bebé de facciones poco expresivas: – hace un puchero y abraza a su madre –

Hija del Director corrupto: ay Luisito, déjate de pesadeces ¿ok?; oye pa, necesito dinero, Luis sigue sin conseguir trabajo.

Director corrupto: ¿tenías que tener un hijo con ese inútil que cree que con su carita va a conseguir trabajo?

Hija del Director corrupto: ¡papá!, – murmurando – te está oyendo Luisito

Director corrupto: no me importa; que sepa que su padre es un perdedor, no me va a quedar más de otra que darle chamba de maestro.

Hija del Director corrupto: ¿maestro?, jeje, y ¿qué va a enseñar Luis papá, si ni tiene título?

Director corrupto: pues lo que sea, pero que se ponga a trabajar, es lo que me interesa.

La esperanza es lo último que muere, pero muere porque es netamente humana. La justicia, al contrario, trasciende pues su origen es divino.

¿Podremos encontrar la justicia en nuestra vida o la descubriremos en otro lugar, fuera del tiempo y el espacio?

Mi Yo ha llegado a varias conclusiones, ¿el tuyo habrá llegado a las mismas?; La vida nos dice que no, pues cada uno somos muy distintos, ¿Crees tú que se habrá forjado un mensaje muy claro en estas historias de vida?, ¿Crees que aún experimentando situaciones muy distintas hemos vivido cosas tan parecidas que podríamos ser uno mismo?

Terminando este libro he conseguido plasmar lo que uno puede vivir tomando diferentes decisiones a cada instante. Si estas historias son reales o no, no tiene relevancia. Lo más importante es ¿podrían convertirse en realidad?

Ya no quiero quitarte el tiempo; la vida sigue, y todos queremos seguir; pero antes de terminar, dos conclusiones:

Percibo que la suma de mis actos negativos en mi devenir son más que mis positivos; si esto fuera una operación matemática saldrían números negativos, si fuera un examen saldría tronado. Si estuviera en juego mi infinita existencia tendría como resultado mi inminente condenación ¿has reflexionado que cada pensamiento y acto de tu existencia son pequeños granos de arena que darán peso en la balanza de la justicia?

¿Podemos Negar nuestra misión como humanos?, ¿Podemos negar que el defecto más grande que tenemos es creer que podemos ser perfectos?

¿Podremos ser la peor cosa jamás creada o el reflejo más glorioso de la prueba de que Dios existe?

La tentación es parte esencial del humano. Caer en ella aún lo es más, pero poder negarse a ella no es imposible, todos podemos decidir bien, ahí radica la justicia; ¿y cómo hacerle? Tan sencillo como igualmente difícil, obedece con humildad, busca al que da vida en espera de su veredicto, lo que merecemos; Sepamos pues, que nuestras tentaciones son inevitables, pero nuestra salvación depende de sólo una palabra, un sólo pensamiento, un sólo acto: ¡Resiste!

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