¿La escritora que quería ser bailarina o la bailarina que quería ser escritora?

¿La escritora que quería ser bailarina o la bailarina que quería ser escritora?

¿La escritora que quería ser bailarina o la bailarina que quería ser escritora?

Muchas veces me acerqué a lugares solamente por la melodía, cerrando los ojos, y dejándome llevar por el compás. Mi alma y la palabra aletean entre recuerdos, me había enamorado de mis movimientos. Mientras contemplaba el ir contra la corriente, las lentejuelas me enseñaron de marcianos y considere la posibilidad. La danza me dio caminos imperturbables, bailar ante personas me da un fulgor difícil de expresar en pocas palabras.

Experiencias y vivencias que me ayudan a comprender, perderse para encontrarse, hay un entrecortado suspiro, muchas veces me sentí una campesina. La poesía me acompaña a escondidas desde muy chica, tal vez los más grandes de mi familia tuvieron gran parte de la culpa.

Un día desperté a la par del sol diciendo: Quiero que el mundo entienda muchas cosas sobre esto. Me hice compinche descubriendo aquello que nunca olvide.

Dando mensajes de seguridad, de temas sociales y libertad. 
Voy a repasar, guías turísticas faltaron muchas veces, lo hubiera pensado mejor, sin saber si era ético o no, siempre hubo un rincón en mi vida donde las letras esperaban apaciguadamente. Los sueños son incontables como las estrellas. Entre mi alma, mis pies y las palabras hay un fuego tratando de hacer el menor ruido posible. 

Mis tacos repiqueteaban, la música me inspira y me impulsa. Tengo una sensible inquietud.

Cuando hay perdida de la esencia, uno revuelve los vicios internos, luego la vida hace un mar con las emociones. La tormenta llamó muchas veces, pero a estas alturas de la vida y siendo multicolor, en ocasiones tengo una sensación de escalofrío que recorre mi cuerpo. Ahí es cuando nuevamente me estremezco, con el dormitorio deshabitado me imagino sirena. Lo veo con gracia. 

Ahora me pregunto ¿Soy la escritora que quería ser bailarina o la bailarina que quería ser escritora? Tengo las letras fáciles y una oportunidad con el destino, puedo imaginar mil respuestas. Aunque parecen estar a contramano y esto no es una dificultad, sino que es un gran regalo.

Aprendí a comprender que en el fondo escritora es lo que siempre fui, aunque si alguien se acerca y mira con más profundidad se va a encontrar con una capa fina que continúa bailando inquieta. Culpables son aquellas escaleras de madera, el brillo entre las sombras, los trajes y las lapiceras. 

Ahora mismo, estoy abriendo camino para encontrarme con las primeras, directo al camarín imaginando alguna historia para contarle a las más pequeñas. Ya lo he hecho muchas veces, y en efecto no está mal.

Radiante y bohemia hoy desperté feliz, perder la memoria no fue nada fácil, pero desperté tan feliz como hace algunos tiempos, incluso más fuerte que nunca para continuar luchando, hacer mover mis cartucheras y volar con mis polleras. Amaneceres y esperanza, estoy empezando a recordarme, no es posible dejar atrás cosas que se llevan en el alma, y que llegan a las fibras más recónditas de mi corazón.

Tamara Soledad Cuello

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS