UN ALMA GUERRERA

Uno no escoge donde naceremos pero si podemos escoger las vida que queremos y de los malos momentos aprender y crecer como seres humanos.

Nací en un lugar poco afectivo con tres hermanos mayores, padres y un abuelo. Desde pequeña siempre me enseñaron que debía ser fuerte y no llorar. Mi madre fue mamá soltera por mucho tiempo antes de conocer a mi padre,  así que ella tuvo que ser muy fuerte y valiente aunque  significará  formar en ella un carácter muy agresivo y explosivo. Mi imagen de cariño y protección debía ser mi familia, quizás mi madre con mayor razón por el instinto maternal de protección, cuidados y amor, pero no fue así desde pequeña fui muy tímida y retraída a causa de ello me molestaron dos años en el colegio. Hasta que cambié me preocupaba mi futuro poder lograr tener una vida normal y ser sentimental no me perjudicara. Copié una personalidad que fuera popular y pudiera ser aceptada por  mucha gente me enfoque en personajes de televisión y cree mi nueva yo, dejando mi esencia atrás me impuse cambiar en corto tiempo así que cuando ya comenzaron a notarme en el colegio y en la casa con mi nueva personalidad que podía hablar fuerte y claro. Mi niña interior quedó en el olvido, lo que más me dolió fue que todos estaban felices con mi nuevo ser, pero nadie preguntaba que había pasado con esa niña que era antes.

Pasaron los años y cada vez iba dejando mis sentimientos ocultos en mi , colocando importancia en otros asuntos en mi vida como sociales, económicos tratando siempre  de tener mi vida bajo control. Mis necesidades de afecto, entrega de amor a  otros y recibir en ese amor de parte de los demás,  fue muy bloqueado en mi, convenciéndome  que ya era bastante grande y no me hacía falta en el momento.

Mis amigas se convirtieron en mi familia en ellas puedo confiar y ser yo misma muchas veces prefería estar con mis amigas,  porque en ellas encontraba aceptación, amor incondicional y  podía tener apoyo a pesar de mis errores. Con ellas salía todo el tiempo y mi familia se desligaba cada vez más de mi, dejándome muchas veces sola.

Pasaron los años y después de equivocarme de carrera pasé de estudiar fonoaudiología a Pedagogía básica, siempre me gustaron los niños tenía varios sobrinos y los ayudaba a estudiar así que tome el desafío. Todo iba bien con un buen rendimiento hasta que comenzó la practica en el primer colegio cuando entré a la sala , vi una niña tímida , retraída y frágil que no hablaba ni tenía amiguitas , ella me recordó a mi cuando era una niña , sentía mirarme a mi misma en el espejo. Fué la primera vez después de tantos años que la recordé , me ví a mi misma y darme cuanta como pude haber cambiado tanto por la aceptación y el amor de otros .Al estar en el colegio de nuevo sentí que había retrocedido en el tiempo y debía volver a vivir las mismas cosas que sufrí cuando niña , el poco afecto que tuve las burlas de mis compañeros que eran lamentablemente hombres así que tuve que pedir ayuda.

Comencé con una sicologa de la universidad y desde allí muchas cosas cambiaron empecé a verme. Hablar por primera vez de lo que me pasaba,  de mis emociones , lo que me afecta y hablar de la niña que fuí , de mis temores , pude al fin decir todo lo que en tanto tiempo guardé,  llorar mis penas y pasado . Valoré y aprendí a hablar de mis sentimientos y a querer a esa niña que sigue viviendo en mi .

Quererla amarla decirle dulces palabras, animarla y darle todo el amor que le faltó. Perdonar a otros por lo desprotegida que me sentí además pedirme perdón  por abandonarme por completo y en vez de mejorar.

Es por eso que yo invito amar nuestra esencia,  no cambiar por otros sino mejorar por nosotros mismos . Aprender a mirarnos en el espejo, no con criticas sino con amor de a halagarnos constantemente y dejar de esperar la aprobación de los demás sino nosotros mismos poder ver todas nuestras capacidades, virtudes y aceptar nuestros defectos.

Amar a nuestro ser interior toma tiempo, quizás años pero lo recomiendo para todos aquellos que han tenido una infancia dura de abandono. A darnos un tiempo para abrazarnos, perdonarnos y atesorar ese niño o niña que tanto necesita de nosotros para que se mantenga feliz , porque somos nosotros  es nuestra esencia .

Te invito en cualquier momento que quieras, a escribirle una carta a tu niña o niño interior,  a escribirle de forma sincera a ese ser tan preciado que tienes dentro de ti, leela en voz alta y te prometo que será sanador.
En la actualidad sigo trabajando con mi niña interior pero sé que nunca más la abandonaré y pido que tú no hagas lo mismo.

Bendiciones que Dios llene cada vació de tú corazón,  con el amor y protección que siempre necesitaste . Amén .

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS