Una noche clara pero oscura, era lo que siempre me encontraba los martes a las once de la noche, no iba solo para desaparecer, si no para encontrarme con un amigo que solo aparecía los martes a esta hora, ¿cuál era la razón de que el solo llegara a esta hora y los mismos días? Era algo que hasta yo me preguntaba, pero era mejor dejar así, con tener a alguien con el que pueda desahogarme y contar le todos lo que me pasa sin que me critique, no me importaba si tenía que venir y esperarlo, por dos o tres horas, solo quería que el apareciera y me escuchara, no importaban los demás.

La persona con la que siempre me encontraba era un misterio, no hablaba mucho ni decía muchas cosas, pero tenía un aura amable y tranquilo, que, con tan solo la presencia de él, se sentía un relajo que con ninguna otra persona podía sentir.

Se puede decir que no conozco mucho de él, lo único que se de él, es que su nombre es Alex, Alex Durvajales. Un apellido no muy conocido aquí en mi país, en mi tierra natal. Escuchar ese apellido te deja en una intriga, lo primero que se te viene a la mente es, ¿de dónde proviene y de dónde es él?, pero esas son las preguntas que por más que te hagas no sabrás la respuesta a menos de que se las pregunte a él, pero ese no es el caso, el problema es que por ser una persona callada y vivir en su propio mundo, preguntarle esas cosas es más difícil que preguntarle al presidente porque manda a matar a todos los que no le obedecen.

Continuara…

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS