Subiendo las escaleras de la estación del metro Bellas Artes mi vista enfoca a los arcos que la decoran al salir, pero rápidamente algo a mi izquierda llama mi atención y claro que es el Palacio de Bellas Artes; una cosa tremenda su arquitectura detallada en mármol blanco. Pero desgraciadamente no hablaremos del palacio por esta ocación. La Ciudad de México se caracteriza por sus arquitectura colonial y una mezcla entre esta y la visión moderna llamada “ecléctica”, se crearon palacios y recintos espectaculares como el ex palacio de comunicaciones y obras publicas que funcionó hasta los años 80´s.
Este reciento alberga hoy en día el Museo Nacional de Arte. Una basta y extensa exposición de pinturas, esculturas y un sin fin de documentos, archivos y galerías sumamente interesantes que corren desde el año 1500 a 1980. Entre sus pasillos podemos ver la imponente arquitectura rematada con detalles en cobre y mármol que decoran su interior, el cuarto central y el salón de música son dignos de la mejor acústica de cualquier teatro de talla mundial. Las fotos son obligadas en este lugar, sin dejar de lado la paz y el silencio que se persive al caminar, el crujir de la duela vieja hace pensar en las muchas anécdotas y eventos que suscitaron en este lugar. Sin duda alguna un reciento que se debe visitar.
Justos enfrente de este palacio se encuentra otro palacio; el palacio de minería. Un lugar donde hasta hace apenas 80 años atrás aun se impartían clases a los ingenerieros y arquitectos de la UNAM, pero me desvío unas cuantas cuadras más y me encuentro enfrente del Banco de México, si, me encuentro en la Casa de los Azulejos, esta casa data del año 1737 y se atribuye su construcción al arquitecto Diego Duran y sus murales a Clemente Orozco, ha sido testigo de pasajes históricos para México y ahora mismo se puede disfrutar comiendo en sus interior y recorrer sus pasillos que nos remontan a la vida colonial que se gestó en México y en gran parte de América Latina.
Sus azulejos azules son inconfundibles, visitantes del todo el mundo vienen a visitar esta casa, que perteneció a grandes personajes de la vida politica del país, según los datos la ultima vez que se habito en esta casa fue cerca de 1881 con la familia Yturbide, los hermanos Sanborn la renta cerca de 1917 y establecen el actual restaurante. Esta casa esta llena de mitos y leyendas como la mayoría de los inmuebles coloniales del casco central del centro histórico de la Ciudad de México. Un lugar donde se puede degustar de buena comida acompañada de un buen Jazz o clasiscos a piano que se presentan los viernes, sábados y domingos que ambientan el reciento lleno de historia.
Gracias a todos por su lectura.
Para ver las fotos de mi recorrido te invito visites mi Insatagram.
oswaldodiaz_
OPINIONES Y COMENTARIOS