Despierta, sin saber.

Se arregla, sin pensar.

Sonríe sin razón.

Cada día igual.

Uno tras otro, y el bucle no termina.

Conversaciones del día anterior.

Saludos con el mismo adiós.

No sabe cómo actuar, si su alma solo finge caminar.

El mismo vacío

La razón le dice: «Sigue, un día más»

La mente, déjalo todo y duerme.

Ambas entre la vida y la muerte.

Ella recostada, contemplando una pelea diaria.

Cierra los ojos,

y al despertar.

Todo vuelve a empezar.

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