Querida Eveready, naciste un 10 de mayo de 2018. Viniste a mi un 10 de julio de 2018. Me acompañaste en los tristes momentos de la ausencia de Mamatía.
Te gustaba dormir en mi cama, allí siempre encontraste refugio. Acompañados el uno con el otro en una casa solitaria, alegrándonos la vida.
No pudiste subir a los muros como los demás gatos, pero no te importaba.
Tu color negro te hacia tan distinta. Me daba un poco de escozor, pero te quería con todo mi alma.
Sentía que me comprendías tanto en mi comportamiento como en mis pensamientos, lo que me intrigaba y me acercaba más a ti.
Hoy 11 de julio de 2026 te retiras dejándome de nuevo solo.
Muchas gracias por tu compañía.
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