Cierro los ojos

aunque el sueño no llegue.

Voy hacia mí,

me encuentro, me abrazo,

ya no me abandono, descanso.

Respiro lento,

el aire acaricia mi cansancio.

Despiertan temores escondidos,

antiguas resistencias, desarraigos,

Se liberan las lágrimas

de su cárcel de vacío,

pausa, silencio, abrigo,

encuentro mi propio ritmo,

ocurren los milagros.

No lucho, me reparo, confío,

me quedo quieta.

Mi alma vuelve a habitarme,

estoy viva, estoy a salvo…

Renacer es mi desafío.

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