Nunca había visto rosas perfumadas tan bellas en mi vida, al contemplar el sol y la lluvia andina pude observar rostros encantadores de princesas que al atardecer deslumbran como diosas en los mágicos lugares de la ciudad que está 2500 metros más cerca de las estrellas.
La magia del país de la alegría me hizo comprender que cuando el sol andino ilumina los bosques y paramos es cuando nacen mujeres encantadoras que son como perlas de un rosal que resplandecen bajo la lluvia de la capital que se ubica entre la Cordillera Central y Oriental donde hace frío y se toma tamal con chocolate en un cerro el cual es visitado por los turistas del país de la alegría.
OPINIONES Y COMENTARIOS