Las hojas verdes se detienen debajo del pájaro,

parecen faldas improvisadas sobre sus delgadas patas.

Miro un reloj que cuenta las horas por capítulos,

y descubro, en unos segundos,

que cuando sonríes lo haces de forma secreta,

por el lado opuesto.

Una noche es como un año que espero,

y una hora es como las tardes infinitas que no regresas.

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