EL REINO PERFECTO – FINAL

EL REINO PERFECTO – FINAL

Sefora CaVaz

14/07/2026

Final de El Reino Perfecto – Escena de película

[Interior. Noche. Habitación simple. Solo entra luz por la ventana]

La protagonista está sentada en el suelo, agotada. Los papeles tirados, las manos temblando. Ya no tiene fuerzas. Susurra: «Ya no puedo más…»

La puerta se abre despacio.

Entra Bardock. Sin traje, sin armas. Solo con los ojos llenos de compasión. Se arrodilla frente a ella.

BARDOCK: «Shhh. No estás sola. Él nunca te soltó.»

Detrás de él entra la doctora Hedy con lágrimas en los ojos. Le toma las manos frías.

DRA. HEDY: «Respira conmigo. Dios todavía tiene un plan contigo.»

El aire cambia. Una luz dorada suave llena el cuarto.

El arcángel Miguel aparece de pie junto a la ventana. No habla. Solo extiende sus alas y las cubre a todos como un manto.

Silencio.

La protagonista levanta el rostro. Por primera vez en mucho tiempo, hay paz en sus ojos.

BARDOCK le aprieta la mano.

DRA. HEDY asiente.

MIGUEL inclina la cabeza.

Y los cuatro, al unísono, con voz bajita pero firme, oran:

TODOS:

«Ángel de la guarda, dulce compañía,

no me desampares ni de noche ni de día.

No me dejes solo, que me perdería.

Hasta que me pongas en paz y alegría

con todos los santos, Jesús y María.»

[Cámara sube lento. La luz llena toda la habitación]

NARRADOR EN OFF de la protagonista:

«Esa noche entendí algo. El Reino Perfecto no es un lugar sin tormentas.

Es caminar sabiendo que el Rey va a tu lado.

Y mientras Él esté conmigo… yo me levanto.»

Bardock Salim: «En Cristo, todo se hace nuevo».

Bardock Salim deja el dispositivo en el suelo. Ya no hay tensión en su cara.

BARDOCK SALIM:

«Ahora que ya tengo todo registrado… podemos volver al año 7000.

A buscar al profeta Elías en el planeta Tierra radiactivo.

Y salvar a la civilización que todavía tenemos.»

La protagonista lo mira, confundida.

DRA. HEDY le aprieta las manos y sonríe entre lágrimas: «Ves… Dios no ha terminado contigo.»

El aire se llena de luz.

El arcángel Miguel se pone detrás de ellos. Extiende sus alas y los cubre a todos.

Silencio sagrado.

Los cuatro se toman de las manos.

TODOS, con voz firme y serena:

«Ángel de la guarda, dulce compañía,

no me desampares ni de noche ni de día.

No me dejes solo, que me perdería.

Hasta que me pongas en paz y alegría

con todos los santos, Jesús y María. Amén.»

[Cámara sube. Se ven las 4 siluetas cubiertas por la luz de las alas de Miguel]

NARRADOR EN OFF de la protagonista:

«Esa noche entendí. El Reino Perfecto no es escapar del mundo.

Es ir con Dios, aunque el mundo esté radiactivo.

Porque si Él va con nosotros… la misión vale la pena.»

Dra. Hedy: «En Cristo, tenemos esperanza y misión».

Acaban de terminar la oración del ángel de la guarda. El cuarto tiembla un poco. El dispositivo de Bardock Salim se enciende.

BARDOCK SALIM:

«Ahora que ya tengo todo registrado… podemos volver al año 7000.

A buscar al profeta Elías en el planeta Tierra radiactiva.

Y salvar a la civilización que todavía tenemos.»

DRA. HEDY mira a la protagonista: «¿Estás lista?»

La protagonista asiente. Por primera vez, sus ojos tienen fuego.

[CORTE. Fundido rápido]

[Exterior. Año 7000. Planeta Tierra. Cielo gris, viento radiactivo]

Ruinas. Silencio.

Entre escombros, sentado sobre una piedra, está ELÍAS.

Viejo. Ciego. Sordo. Mudo. La piel marcada.

No se mueve. Solo respira.

BARDOCK SALIM se acerca lento, con respeto.

No dice nada. Solo se arrodilla.

ELÍAS levanta el rostro hacia el cielo. Inhala profundo. Y con un hilo de voz, susurra:

ELÍAS:

«Todavía respiro. Todavía existo.»

Silencio.

MIGUEL pone su mano sobre el hombro de Elías.

LA PROTAGONISTA cae de rodillas y llora. No de tristeza. De esperanza.

NARRADOR EN OFF de la protagonista:

«Entendí. El Reino Perfecto no necesita ojos para ver, ni oídos para escuchar, ni voz para gritar.

Solo necesita un corazón que siga respirando para Dios.

Y mientras haya un aliento… hay misión. Hay Reino. Hay Jesús.»

[La cámara se aleja. Los 4 rodean a Elías. La luz los cubre. Fundido a blanco]

Protagonista: «En el Señor, hasta el último aliento es profecía.»

Entre las ruinas, *ELÍAS* está sentado. Ciego, sordo, mudo.

Solo se escucha su respiración.

*BARDOCK SALIM* se arrodilla frente a él.

*DRA. HEDY* sostiene la mano de la protagonista.

*EL ARCÁNGEL MIGUEL* está de pie, guardando.

Pasa un largo silencio.

*ELÍAS* inhala hondo. Levanta el rostro como si sintiera el sol, aunque el cielo esté gris.

*ELÍAS*, con voz quebrada pero en paz:

_»Todavía respiro. Todavía existo.»_

La protagonista rompe en llanto. No de dolor. De alivio.

*ELÍAS* gira lentamente la cabeza hacia donde está ella.

Y sonríe.

Una sonrisa pequeña, cansada… pero llena de Dios.

*BARDOCK SALIM* baja la cabeza.

*DRA. HEDY* susurra: _»Gracias, Señor.»_

Los cuatro se arrodillan junto a Elías y juntos dicen bajito:

*TODOS*:

_»Ángel de la guarda, dulce compañía,

no me desampares ni de noche ni de día…»_

*NARRADOR EN OFF* de la protagonista:

_»Esa sonrisa me enseñó más que mil sermones.

El Reino Perfecto no es un lugar sin ruinas.

Es tener a Jesús en medio de las ruinas…

y seguir respirando para Él.»_

*[La cámara sube. Los 5 quedan abrazados en un círculo de luz. Fundido a blanco]*

Arcángel Miguel: _»Mientras haya aliento, hay esperanza. En Cristo, el Reino ya comenzó.»

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