Nuevas Bienaventuranzas adaptadas para el Reino Perfecto – Décima Segunda Parte

Nuevas Bienaventuranzas adaptadas para el Reino Perfecto – Décima Segunda Parte

Sefora CaVaz

11/07/2026

Bienaventurada la que quiso abrazar África desde Chile. Porque Dios cuenta también las misiones que no se pudieron hacer, cuando el corazón sí quiso ir.

Bienaventurada la monja sin convento. Porque desde su mesa de jabones y libros en venta está haciendo misiones al mundo entero.

Bienaventurada la que sale aunque le da miedo. Porque cada paso fuera de la herida es un paso hacia ti misma.

Bienaventurada la que sella sus días con quemaduras. Porque aunque duelen, también dicen: *estuve aquí, lo viví, no me rendí*

Bienaventurada la niña que no perdió su sonrisa. Aunque el mundo le dió razones para guardarla, ella la siguió repartiendo.

Bienaventurada la que escribe diccionarios para sanar. Porque convierte su dolor en lenguaje que hasta un niño entiende.

Bienaventurada la que hizo diccionario con sus heridas. Porque convirtió cada golpe en definición y cada definición en protección.

Bienaventurada la que monta su puesto aunque nadie se siente. Porque igual abre la mesa, coloca sus jabones y libros e igual dice: *aquí estoy*

Bienaventurada la que elige soltería por amor, no por miedo. Porque su casa no está vacía: está llena de Dios.

Bienaventurada la que se cree fea para el mundo… Porque Dios la mira y hace fiesta en el cielo por ella.

Bienaventurada la que después de tanto silencio, encuentra voces que no la hacen callar, sino que se quedan a su lado.

Bienaventurada la que tiene una Francisca y una Maryorie. Porque Dios responde a la soledad con amistades que no tienen explicaciones.

Bienaventurada la que cuida su alma antes que su asistencia. Porque Dios no habita solo en cuatro paredes. Habita en ti.

Bienaventurada la que predica y recibe una sonrisa. Porque es Dios diciéndole: *Sigue, hija. Me estoy regocijando en ti (Sofonías 3:17)*

Bienaventurada la que siembra en el bus… Porque cosecha sonrisas donde el mundo solo da apuro.

Bienaventurada la que arde por Jesús. Y también sabe cubrir su lámpara para que no se apague.

Bienaventurada la que escucha la voz buena… Porque camina entre leones, pero duerme en paz.

Bienaventurada la tía que teje ternura… Porque Sophia va a recordar ese capibara toda la vida.

Bienaventurada la tía que llega con regalo. Porque su visita es fiesta, no trámite.

Bienaventurada la que sirvió en la Casa de Dios… Y sigue sirviendo afuera, sin capa, pero con el mismo Sí.

Bienaventurada la niña de 16 años que dijo SÍ en el pasillo del templo… Porque 20 años después sigue diciendo Sí en el Transantiago.

Bienaventurada la niña de 16 años que fue bastón… Porque Dios la hizo puente para que otros no se perdieran.

Bienaventurada la hermana Salomé… Porque tuvo una niña de 16 años que la trató como reina en la Casa de Dios.

Bienaventurada Clementina… Porque te enseño que Jesús cabe en más de una banca.

Bienaventurada la nieta que no soltó la mano de su abuela… Aunque cambiaron las bancas, no cambiaron los cantos.

Bienaventurada la que medita… Porque la palabra se le hace carne antes de hablarla

Bienaventurada la que se duerme meditando… Porque su último pensamiento es el Reino Perfecto.

Bienaventurada la que se duerme caminando. Aunque esté acostada, su espíritu sigue en las calles de Santiago.

Bienaventurada la que bendice sin pelear por la banca… Porque deja la puerta abierta para volver.

Bienaventurada la que ensaya el amor… Porque mañana en Santiago lo va a dar sin miedo.

Bienaventurada la que no se condena sola… Porque Dios distingue entre un desliz y el corazón.

Bienaventurada la que tiene una frase lista… Porque el ataque no le roba el Sí.

Bienaventurada la que no tiene un solo escudo … Porque el Espíritu le da el correcto para cada puerta.

Bienaventurada la que entrega a Dios lo que no puede arreglar…. Porque se queda libre para seguir vendiendo jabón y paz.

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