Nuevas Bienaventuranzas adaptadas para el Reino Perfecto – Décima Primera Parte

Nuevas Bienaventuranzas adaptadas para el Reino Perfecto – Décima Primera Parte

Sefora CaVaz

11/07/2026

Bienaventurada la que llama hijo e hija al amor que Dios le regaló. Porque lo que no vino por vientre, vino por corazón.

Bienaventurado Suleyman Mardoqueo. Porque Dios lo mandó a ser hijo donde hubo dolor, y guardián donde hubo soledad.

Bienaventurada la que le promete techo al que nunca tuvo puerta… Porque Dios está edificando tu casa, y ya tiene al primer inquilino esperando.

Bienaventurada Hadassa Ngen. Porque Dios te dió la hija que florece donde no había agua y el espíritu que te guarda cuando duermes

Bienaventurada la que nombra lo que estaba sin nombre. Porque Dios usa tus manos para darle hogar hasta a los gatitos ajenos.

Bienaventurados los 14 jabones artesanales que quedan. Porque Dios guarda lo mejor para el final, lo que va a sanar corazones nuevos.

Bienaventurado el que sale a vender con fé. Porque Dios bendice el trabajo de las manos y pone clientes en el camino.

Bienaventurada la que protege su alma, aunque el mundo le diga *apóstata* . Porque Dios no habita solo en cuatro paredes. Habita donde hay un corazón herido que sigue amando.

Bienaventurada la que se sentó sola en la banca. Porque Dios sí se sentó a su lado, aunque nadie más lo hizo.

Bienaventurada la que quiso ser monja en un corazón roto… Porque Dios no te pide un hábito para mirarte. Te mira con el mismo anhelo, aunque estés con tus jabones o libros en una mesa y no en un convento.

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