EL AYER AÚN RESPIRA

Escribí cientos de poemas

como un náufrago en papel,

traté de ahogarme en tinta

y olvidar los latidos del reloj.

Derramé palabras sobre mi piel

dibujando suspiros de sangre,

pero el tiempo es un fantasma

que no quiere olvidar.

Lloré en cada línea

arrancandome la voz,

pero sigo preso de esta herida,

de un ayer añejado que calcina.

Quemé mis lágrimas en versos

fui un poeta sin razón,

pero siempre el sombrío

y el dolor sigue en mi corazón.

Apuñale cartas, rompí sueños,

quise huir de mi cuerpo,

pero el alma no se engaña,

si aún te quiere amar.

Las noches son perpetuas

y al final solo entendí,

que él ayer no muere

solo aprende a respirar.

Título: EL AYER AÚN RESPIRA

Autor: Ceuleman Villacinda

País: Guatemala

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