Mi Deuteronomio: Cartas de «mi» para «mi’

Mi Deuteronomio: Cartas de «mi» para «mi’

Sefora CaVaz

25/06/2026

Querida Tía Sara Vasquez Vega:

He recibido sus quejas a diario contra mi. Y que siempre está pendiente de si me equivoco en alguna cosa, junto a otros parientes, para tener con que juzgarme y condenarme. Trayendo consigo chismes, cahuines, pelambres, injurias, calumnias a mi casa a oídos de mi madre y de mi hogar.

Sé que en mi vida pasada, antes de conocer la verdad de Cristo Jesús, me equivoqué y pequé mucho, en gran manera contra Dios.

Pero de los errores se aprende. Y como está escrito: De modo que si alguno está en Cristo Jesús nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas.

Como hija de Dios y como profeta le aseguro que aprendí mi lección. Y en lo posible, trato cada día de ser una mejor persona, haciendo al menos una obra buena cada día. No soy perfecta, ni pretendo serlo. Pero al menos, lo intento. Y eso ante Dios también cuenta como ganancia.

Ahora recuerdo una historia que me contó su madre, quien fue la pastora Elza Vega Aguilera, esposa de mi abuelito César Vásquez Vasquez, pastor de Laja.

La historia dice así:

Había una vez, una familia de pastores evangélicos, que era muy grande, y tenía muchos hijos.

Un día, a esta familia, le nació una pequeña que tenía las piernas débiles y con el tiempo se dieron cuenta de que no podía caminar.

El pastor la llevó a los médicos y a las iglesias para que incluso obispos, pastores y ancianos de buen renombre la ungieran y oraran por su salud y sanidad.

Sin embargo, la niña seguía sin poder caminar

Hasta que un día, este pastor evangélico conoció dando de comer a los que están en situación de calle a un mendigo…. Que luego de escuchar que este pastor evangélico tenía una hija sin poder caminar dijo: *Yo quiero ir a orar por su hijita… Si usted me lo permite, claro…*

El pastor evangélico dijo con una sonrisa en sus labios: *Si, quiero…*

Así fue como el mendigo de la calle oró por la pequeña y ese mismo día, la niña sanó….

El pastor comprendió entonces, que Dios se manifiesta en la humildad y sencillez…

¿Quieres saber tía Sara de las Mercedes Vásquez Vega quien era esa niña?

*Usted, tía Sara*

Así que, por el amor y la misericordia de Dios todopoderoso… Ya no me juzgue más. Ya no me condene más. Yo aprendí mi lección de vida y ahora soy Hija de Dios por misericordia de Jesucristo.

Y esta historia que quede como testimonio vivo delante de Dios y de las personas. No juzgueis, para no ser juzgados. No condeneis para no ser condenados. Perdonad y seréis perdonados. Porque con la misma vara con la que juzgas a tu prójimo os volverán a medir a ti….

Porque Dios puede también de lo vil y menospreciado de la sociedad levantar a profetas y siervos de Dios y de Jesucristo para su gloria….

Dejo esto como testimonio verás.

En el nombre de Jesús.

Amén. Amén. Amén.

✝️❤️🙏

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