Casi siempre que las cosas no van como deseamos, pensamos en negativo, no somos capaces de ver la parte positiva de lo «negativo» (para nosotros), el vaso medio lleno que es el mismo que medio vacío. ¿Por qué escoger siempre el último? ¿Lo negativo?

A pesar de las dificultades y contrariedades que haya podido tener en estos últimos meses, estoy, muy contento, lleno de alegría, de paz, no exento de dificultades que a veces me han llevado a pensar que las cosas no iban tan bien. 

En los momentos más complicados he intentado apoyarme en mi Gran Amigo para seguir adelante y es lo que me ha llevado al optimismo.

Podemos tener una visión plana de nuestra vida, de lo que acontece a nuestro alrededor y nos quedamos siempre con los acontecimientos negativos, poco se habla en este mundo de las cosas positivas, debemos tener una visión más amplia más optimista.

Nuestros pobres ojos, nuestra pobre visión de las cosas, no es la misma que la «Vista General» lo visto desde Arriba, que es una visión de otra dimensión. 

Suelo apoyarme en la única persona que se que no me va a fallar y que siempre va a estar ahí, rectifico, siempre está ahí, y no me va mal, mi experiencia personal lo ratifica. Se llama Jesús y está disponible 24-7-365, solo tienes que dirigirte a Él, te sorprenderá y con su ayuda verás las cosas con otra perspectiva. Con optimismo.

A veces no vemos con claridad o simplemente no vemos, porque estamos muy cerca de la tapia, del muro de nuestros problemas personales, los agrandamos tanto que no nos dejan ver nuestra verdadera realidad.

Nos hace falta apartarnos un poco de la tapia, del árbol, de todo aquello que nos puede parecer muy grande, porque nos está estorbando, para ver un poco más allá: las cosas más pequeñas, las pequeñas cosas bellas que nos rodean.

Es verdad que nos podemos quedar con lo más reciente, con ese acontecimiento (negativo o que nos ha contrariado) de hace un rato, unas horas, un día, pero nuestra vida es como un libro de intriga, no sabemos cómo va a terminar la historia, pero que tenemos que seguir leyendo para  descubrir que todo cambia, que todo se transforma, que aquello que dábamos por perdido lo encontramos, que todo aquello en lo que no creíamos o no teníamos esperanza, se da la vuelta hacia nosotros para decirnos: merece la pena seguir adelante a pesar de las dificultades, porque al final la historia de nuestra vida termina bien.

Hoy es un día especial para mí, porque me está ocurriendo algo que siendo de lo más normal del mundo, de lo más pequeño, hacía tiempo que no tenía, que no lo experimentaba, había perdido un poco la esperanza, el optimismo, me estaba haciendo el cuerpo a que tenía que seguir pasándolo mal, pero gracias a Él he vuelto a ver las cosas con más claridad y con la determinación de seguir adelante con su ayuda a pesar de las dificultades.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS