Cual niño pequeño y tierno,
con tan frágil y sensible corazón,
así mi ser se sentía en tu presencia
cuando contigo yo estaba, mi Jesús.
Como las flores en tiempos de primavera,
como la miel que destila del panal,
como los cielos tan inmensos y sublimes,
así fue el amor que me diste, mi Señor.
Más mis pasos extravié,
el camino yo perdí,
queriendo satisfacer mi corazón.
Ya no quiero mendigar
y en pobreza caminar,
pues tu amor quiero volver a sentir.
Tu dulce amor,
me envolvió tu dulce amor.
La esperanza renació en mi alma,
y Jesús mis vacíos los llenó.
Cristo Jesús,
moriste por mí en la cruz.
Tú borraste mi maldad
y perdonaste mi error.
Tú me diste salvación.
Como las flores en tiempos de primavera,
como la miel que destila del panal,
como los cielos tan inmensos y sublimes,
así fue el amor que me diste, mi Señor.
Ya no quiero caminar ajeno a tu voluntad,
intentando complacer mi corazón.
Hoy quiero acercarme a ti,
hoy te quiero alabar.
Que tu amor me inunde más y más.
Tu dulce amor,
me envolvió tu dulce amor.
La esperanza renació en mi alma,
y Jesús mis vacíos los llenó.
Cristo Jesús,
moriste por mí en la cruz.
Tú borraste mi maldad
y perdonaste mi error.
Tú me diste salvación,
una eterna salvación.
Tú me diste salvación.
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