Confesarte quiero hoy, Señor,
qué gran amor siento yo por ti,
y tal pasión has encendido en mí, es fuego ardiente,
es algo sin igual.
Siento que en ti me puedo refugiar,
que nada malo a mí me pasará,
pues en tus manos puedo descansar, bajo tus alas encontré un lugar.
Las sendas tuyas quiero caminar,
y de tu mano llegar al final.
Tu voluntad quiero hacer sin dudar,
que te glorifiques en todo mi andar.
Si tú vas conmigo, ¿Quién me detendrá?
Quiero de tu mano siempre caminar,
a tu lado yo gozo de dulce paz.
Que mi deleite tú seas en todo tiempo;
cada mañana cantaré de nuevo
que yo te prefiero,
más que a mis deseos,
Jesús, te prefiero.
Renunciar quiero a todo lo que de ti me aparta
y no me hace bien,
y cada día aprender más de ti.
Que muera yo y así vivas en mí.
No me aprovecha hacer todo igual;
mi ser anhela de tu plenitud,
de tus virtudes ser un portador
y de tu Evangelio ser el portavoz.
Si tú vas conmigo, nada temo ya.
Quiero de tu mano siempre caminar,
a tu lado yo gozo de dulce paz.
Que mi deleite tú seas en todo tiempo;
cada mañana cantaré de nuevo
que yo te prefiero,
más que a mis deseos,
Jesús, te prefiero.
OPINIONES Y COMENTARIOS