Detesto la vulnerabilidad,
el amor es también otro dolor que miente
a los corazones pedigüeños.
Los aceptadores de doctrinas,
creen saberlo todo, pero
no pueden esculpir el silencio,
ni pueden congelar las llamas crepitantes del fuego.
En esta vida llena de contradicciones,
hay cosas que nunca ocurrirán.
Si me compensas con felicidad,
moriré felizmente,
y si me das falsedades, moriré de pesar.
Estas son las reglas.
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