Domingo: La dedicatoria (Parte IV)

Domingo: La dedicatoria (Parte IV)

Andrea Magaña

08/06/2026


13.- INT./EXT. – ESTACIONAMIENTO – MEDIODÍA                                                                13

Dentro del estacionamiento del edificio “ROMA”, HÉCTOR apaga el carro y se revisa su chamarra rompe vientos, saca la nota, DAVID lo mira y le reclama:

                            DAVID

¡Te dije que corría peligro! Hubiéramos evitado ese secuestro HÉCTOR.

HÉCTOR lo ignora y lee la nota, de inmediato le invade el coraje, luego le dice:

                           HÉCTOR

No te confundas hermano, esa señora no tomará el lugar de nuestra madre, así que deja de preocuparte tanto por ella ¿de acuerdo?.

DAVID, aparta la mirada, se pone triste, HÉCTOR, con más calma, lo mira y DAVID le dice:

                          DAVID

Lo siento… me recordó a nuestra mamá por el color de piel y sus ojos azules, pero tienes razón, madre solamente hay una.

HÉCTOR intenta responderle pero DAVID inmediatamente lo interrumpe cuando le ve la nota en la mano, le pregunta:

                          DAVID

¿Y esa nota? ¿De dónde la sacaste?.

HÉCTOR lo mira y le responde:

                          HÉCTOR

Estaba entre los vidrios rotos del anticuario. ¡Toma, léela! No te va a gustar.

DAVID, confundido, toma la nota y la despliega, la lee en voz alta:

                          DAVID

¿Qué es? ¿Qué no es? Está en el jardín, también en tus pies. ¿Esa es…?.

                          HÉCTOR

La adivinanza que nos decía nuestra madre.

DAVID se queda en silencio, sorprendido, le pregunta:

                         DAVID

¿Por qué esa señora tenía escrita la adivinanza de nuestra madre? Nadie la sabía, solo nosotros. ¿Quién se la dijo?.

                         HÉCTOR

Tendremos que averiguar, pídele ayuda a ANTONIO, que busque toda la información posible sobre esa señora y que encuentre a alguien que analice la escritura de esta nota, porque cuando le entregué el collar a CLAUDIA, dentro de la caja había una dedicatoria que decía: “Para la famosa botánica”. Ya hay dos notas amarillas con información privada de nuestra familia y eso no me gusta.

                        DAVID (PREOCUPADO)

Claro hermano, enseguida buscaré a ANTONIO, tú ve a casa y cuida a CLAUDIA, quién escribió esa dedicatoria, tiene información suficiente de mi cuñada y eso es peligroso y tú también ten cuidado, estamos en la mira de alguien.

                      HÉCTOR

Lo tendré, no te preocupes. Regresaré por ti más tarde. ¡Suerte!.

                       DAVID

Gracias.

DAVID guarda la nota y se baja del auto, enseguida HÉCTOR lo enciende y sale.

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