Estoy despierta, pero, ya no quiero estarlo, y me arrastra con una fuerza sobrehumana, soy pequeña y frágil, mis pasos han dejado de sonar, mis ojos contemplan el océano del llorar, ¿acaso puedo volver a respirar?
Balas en mi pecho, sus palabras crean veneno, los cristales en el piso y mis sueños sin aviso, rogando por un compromiso, rompiendo lo que quiso, ¿me recordarás incluso cuando ya no pueda ni tenga idea de cómo regresar?
Y me duele, he sangrado sin poder llegar con suerte, mis pulmones arden y no contienen aire, y lo sueño, aquel final de cuento, una niña que construye su Imperio, tus brazos por mi cuello, esos días de festejo, y si somos pasajeros, ¿por qué nos duelen los recuerdos?
Una en un millón, eres magia como el Sol, durmiendo con amor y luchando sin temor, palabras que acarician y miradas que hipnotizan, dime nuevamente, ¿crees que soy inteligente?, ¿crees que soy valiente?
Temporada de huracanes, mis heridas nunca salen, soy la chica del vaivén, una isla sin ayer y una Luna sin querer, pretendiendo estar bien cuando todos a los ojos me ven, días con sabor a miel, pero, mis alas jamás tendré.
Juegas con mi amor, de la esperanza anhelo tener su color, es una opción pero no mi tentación, y sangro por las noches mientras voy muriendo en los rincones, llorar es de campeones, ¿cómo esperas que me quiera, si nunca fui lo que ella espera?
Acantilados en mis sueños, caídas que recuerdo pero nada viene nuevo, sus palabras me impactaron y mis risas enterraron, he perdido mis poderes y no soy sabia desde los nueve, yo sabía que llegaría, pero, nunca que moriría, ¿será que puedo vivir sin tener que sonreír?
Y lo sentía, sabía que caería, dos años en la deriva, un año en monotonía, de la escuela dejé de formar parte, mis heridas se reabren, la sequía me invade, ¿quisieras ayudarme a volver a encontrarme?
Gritando en la oscuridad, solo quiero mi verdad, quiero escapar y de ellos pasar, las voces comienzan a gritar, fantasmas en la realidad, delirios por entender, la vida no me quiere tener, mis días se caen, quiero gritar y llorar, ¿por qué no puedo soñar?, ¿por qué no puedo volar?
Y me recibe con flores, aquel pozo extrañaba mi presencia, soy la Reyna de las ausencias y eso nadie lo recuerda, se abalanza sobre mí, de mi cuerpo se apodera, de mis sueños me aleja, mis pensamientos enreda, sigo despierta, pero, no me siento contenta, ¿a qué vine a la Tierra?
Soy real y no de piedra, mis emociones tienen lengua, mis pesadillas son inciertas, ¿cómo puedo ser feliz si las dagas siempre se dirigen hacia mí?
26/06/2024/.
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