Escribo lo que vivo
Y vivo lo que escribo.
Me di cuenta que soy
Demasiado alegre
Para los alemanes,
Demasiado triste
Para los españoles,
Demasiado puritana
Para los franceses,
Demasiado libertina
Para los árabes,
Y demasiado rara
Para todos los anteriores.
Trabajar para el extranjero es
Darte cuenta que tenes
Los rasgos de un país
Que aun no existe,
Porque no encajas
En ninguna parte del mundo.
Me di cuenta que soy
Un crisol defectuoso,
Un ADN que de tanto
Que se trenzó
Una nueva anomalía creó.
Inventó un sub-mundo,
Una galaxia,
Un cosmos del desperdicio
Con gracia.
Un templo físico
Para los eslabones
Que rompieron
Las cadenas de los clones.
Un altar de la deformidad
Hecha carne,
Una incompatibilidad
Drenando por mi sangre.
Tanto, tanto que se trenzó,
Su propio sello mutó.
Me di cuenta que soy
Todo lo que el planeta
Jamás soñó;
Soy demasiado yo.
No escribo para vivir
Sin embargo estoy viva
Porque escribo.
Julieta Iallorenzi
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