Un individuo que coexiste
En un ambiente dichoso
No necesita empaparse de químicos,
Y de carecer de ese clímax paradisíaco,
Si tiene un oasis dentro suyo,
No requerirá consumo alguno.
Abstemia, lo promuevo,
Dado que aburre ver toda
Una generación drogodependizada,
De extravagancias gracias a alucinógenos,
De diversiones artificiales,
Y erotismos sintéticos
Que sin peyote no hallan su super yo.
No manifiesto opuestos, nada consumo
Siquiera alcohol, por supuesto,
Pero quienes estrechan
Su primera impresión sobre mi
Me aluden blancos toques polvorientos
A la conformación de mi personalidad,
Jactasen en que esa es la impronta
De mi nivel de alegrías y pasionalidad.
Mas en nada se coteja
Mi retozo de ataraxia por la vida
Con esa locura artificiosa
De sensualidad peripatetica
Con inflamaciones en los egos.
Acabada con amnesia resacosa,
Celebrando la carencia cognitiva,
Dándole a la engulada estupidez
Una mascara festiva.
Si tuviera que consumir éxtasis
Para gozar
Me consideraría infradotada
Hasta frígida.
Si tuviera que consumir alucinógenos
Para elaborar obras exóticas
Me consideraría nula y prosaica,
Hasta inválida.
Si tuviera que consumir antidepresivos
Para reír o estar serena
Me consideraría una persona caducada.
Estoy atraída magneticamente
Por todo lo que zumba, vuela,
Repta, suspira, piensa, mastica
Besa, levita, estrangula, acaricia,
Raspa, punza, gime y danza.
Hasta de la ventisca misma,
Aunque de mi se deleiten
Las sombras subalternas
De lúgubres electrones.
Me imanta
El hielo derretido
En el volcano epidérmico,
Los patrones de las células
En constante movimiento,
Ondulaciones, mutaciones
De livedos racemosas,
Sonoridades superiores,
Estremecimientos de porvenires
Que darán certezas
A umbríos presentimientos
De los crueles ayeres.
Y me extiendo en el plasma
De los sueños, me injerto
Y desdoblo potente los astrales
En todos los lugares cual nepente
Como rayo rojizo
De azufres fulminantes,
Que asciende las mesosferas
Aun sin psicoactivos.
Pues solo en la abstemia
Se pule la esencia,
No esperen el ala de las moscas
Para volar.
La genialidad de un enteógeno
Ya viene en nuestros genes
Y se la puede invocar dentro
Al una idea crear en lo interno
Haciendo sinapsis neuronal
Como un pequeño big-bang
Implosionando dendritas
Transmitiendo protones
Dándole a la mente
Su parte espirita.
Solo en la abstemia
Se experimenta psicodelia tal
La lucidez de la sobriedad
Un cóctel de ambrosía sin igual
Los nefelitabos politoxicos
Con fantasías sin destinos
Y abismos confusos en los sentidos,
Nunca deleitarán
Aquel elixir magistral,
El néctar del brujo natural
Es la sed del mago artificial.
Julieta Iallorenzi
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