Si no van a tejer
Tus lágrimas
Hasta hilar sonrisas,
Si no van a quitar
Tus miedos
Antes que tu lencería,
Si no van a agradecer
Beber de la copa
De tu inspiración infinita,
No los dejes desfilar
Por la pasarela de tu gozo,
No los vayas a sacar
Del pozo de su letargo
Regalando de ti
Hasta el último trozo
Siendo usada
Como cuerda guía,
Musa, súcubo, amante
Sirvienta, madame,
Furcia o femme fatale.
No les des otra cita
A los pavos irreales.
Todos sus caminos
Se anclan en intento,
Son aves errantes
Ensoñando
Con el firmamento.
Si no van a gritar
Por amor
Tu nombre
A los cuatro vientos,
Mejor mantén
Lejanía y silencio,
Conviértete en huracán
En otras ciudades.
Si no van a celebrar
Tus victorias solitarias,
Tus luchas imposibles
Frente a la muerte
Y la desdicha,
Como si fueras
Un milagro que camina,
Mejor mantén
Distancia y desdén.
Quien no está
A la altura de tus guerras
No merece retozar
Por los campos de lavanda
De tus serenidades.
Si al privado
Dicen adorar tu arte
Y públicamente
Hacen muecas
De rabia y desaire
Hacia un costado,
Esa estrella
Nació torcida,
La envidia
Es su alimento.
De los frutos
De tu esencia
Déjalos famélicos.
Si les hace ruido
Tu historia de vida,
Envialos al fonoaudiologo
Que les saque
La cera de los prejuicios
De sus tímpanos cerrados,
De tus palabras
Dejalos sordos.
Si no saben
Leer tus evidencias,
Envialos al oculista.
Haz que compren
Lentes de aumento,
Pretendiendo que eso
Les amplie el entendimiento,
Aunque solo tengan
Ceguera en las ideas
Y no sufran de miopía.
De tu imagen
Déjalos tuertos.
Si te van a someter
A un juicio eterno
Dándoles explicaciones
Sin que sean jueces,
Y que nunca
Sean suficientes,
Abandonalos
Sin mediaciones.
Compañeras
Las hogueras
Terminaron hace siglos.
En sus vidas
Ya no agregues
Lo faltante.
Pues no interesa
Si has de actuar,
Para el crédulo
Todo será real.
No importa cuanto
Digas la verdad,
Para el necio
Todo será falsedad.
Mujer,
En pequeños jarrones
No caben
Tus inmensidades.
Estás recitandole
Poemas a los muertos.
Cúbrete
De rutilante satén,
Corónate
Con joyas de intelecto,
Ya no de harapos
Empapados por cuerpos
Del reemplazo
Que te dan cariño barato.
No abren tu mente
A un nuevo conocimiento,
No expanden tu alma
Hacia un nuevo sentimiento.
Despídete
De los casi algo,
Nunca llega
A incendio
Ese tenue fuego.
Es un juego
Ya perdido,
Es un guión
Repetido
Hasta el cansancio,
Es una carta
Sin destinatario,
Que tiene por buzón
El eterno el olvido.
Te harán
Perder el tiempo
Ofrendándote
El vacío a cambio.
Casi te siento alguien
Pero sólo eres algo,
Algo que no puede
Ser querido.
El amor no es
Una guerra
De poderes
Aunque en el
Todos se sientan
Vencedores.
Pavo irreal
Eres un vuelo
Que no despega
Del suelo,
Izas tus plumas
Como un abanico
Pintado con crayones,
Detrás de ellos
Solo hay
Infinitos espejos rotos
Poblados de temores.
Ay, ya quisieran
Los impostores
Tener caras verdaderas
En vez de máscaras
De papel crepé.
Confundiesen
Cualquier vaso de cristal
Con el santo grial.
Si todos fuesen
De aire, de vendaval
Podrían ver
Que esconden detrás,
Podrían transportarse
Libres a cualquier lugar,
Podrían ser arrojados
En una ráfaga del destino
Lejos de mi presencia
En un instante fugaz.
Wandervogel
Coloca tus latidos
En otros corazones,
Deposita tus mentiras
En otros oídos,
Proyecta tus males
En otros seres
Con tus mismos
Paisajes internos
Aburridos y repetitivos,
Desolados y crueles.
Casi te siento alguien
Pero sólo eres algo,
Algo que no puede
Ser querido.
Wandervogel,
No habrá primavera
Que florezca contigo.
Julieta Iallorenzi


11/05/2025

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