Con quejidos débiles

Con quejidos débiles,

como un cachorro acabado de nacer,

llega la primavera con sus partos a granel,

flores, frutos, orugas y hojas nuevas, se saludan desde el suelo,

cuando llegan.

Elijo una sombra austera para quedarme,

bajo unas ramas agrupadas y sospechosas.

Colocaré antes de dormir,

una red pegajosa que atrape mis pesadillas recurrentes,

y que la araña de esa noche,

las devore.

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