Ahora que él ya no está
No hay gritos,
Solo quedan los ecos.
No hay manipulaciones,
Solo quedan los patrones.
No hay insultos diarios,
Solo brillan los defectos.
Ni intentos de separarme
De mi misma,
Arracando los sigilos
De mis ojos.
Ahora que él ya no está
Tengo una paz triste,
Una estrella titilante,
Pues la ausencia de mal
No significa presencia de bien.
Cuando no me maltratan
No hay otro trato,
Solo queda un vacío
Que llena todo,
Hay un silencio
Que grita por dentro,
Hay una cruz
Por siempre invertida.
La madera de mi alma
Se vuelve rama torcida,
Y asi la enredadera
Hace nido en mis entrañas.
De ahí provienen las palabras,
Brotan como la sangre de la vena,
Queman como un rio de lava.
Hay una hemorragia
En la fuente de la vida,
Hay una llave rota
En el cofre del tesoro,
Hay un muro que bloquea
La salida de emergencia
En la parte más profunda
De mi onírico.
¡Nunca hubo escapatoria!
De la carcel de mi cuerpo,
De la boveda del tiempo,
Del antro vip del olimpo
Nunca hubo escapatoria…
El resto es historia,
Escrita en braile
En un mundo sin ciegos.
Por cada amor, hubo un castigo
Oscureciendo mi destino.
Por cada dolor, un anhelo
Tejiendo ese fino hilo.
Por cada trauma, un velo
Que evita que me vean
Danzando libertina
En el asilo de mi espíritu.
Ahora que él ya no está
Me pregunto quién vendrá,
Que plaga egipcia
El desierto de mi vida azotará,
Que piano inesperado
Sobre mi cabeza caerá.
Quizas en un mundo paralelo
Esté sonriendo, besando,
Creando, sintiendo,
Y no solo tras las deudas corriendo.
Quizás en un mundo paralelo
Haya otro trato, otro destino,
Otra cruz, otro camino.
Quizas alli exista
Un filtro cromático en los ojos
Que les permita ver
El verdadero color
De las conciencias de otros,
Quizas exista una balanza
Para pesar las acciones
E intenciones, y ya no latan
Soles negros en los corazones,
Tal vez exista otra forma de vida
Por mi nunca antes vista
¿Tal vez en un mundo paralelo
Se halle la puerta de salida?
Ya no está el piromano
Mas queda su incendio,
Ya no está el leñador
Mas queda la tala,
Ya no está el capitan
Mas queda su naufragio,
Ya no está el narcisista
Mas queda su roto espejo,
Ya no está el asesino
Mas queda la muerte.
Todo lo que queda
Es boceto de lo que hubo,
Cuando hubo escapatoria
De la llama, del hacha,
Del océano, del complot,
De Tánatos, del amor.
Y en ese exacto momento,
En un mundo paralelo
Estabamos sufriendo,
Rogando que existiera
Una escapatoria, una puerta
De salida, y allí llegamos
A esta vida, y nos pusieron
Cadenas en las libertades,
Golpes en los besos,
Traumas en los sesos,
Deudas en los bolsillos,
Sangre en los placeres,
Para que pudiéramos ser felices
En un mundo paralelo.
Julieta Iallorenzi
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