¡Que sociedad ésta! En la que podemos Mostrar nuestra lengua Pero no decir lo que pensamos, Ni confesar lo que sentimos. Solo mostrar las virtudes Y soslayar los defectos -ambos son nuestros rasgos- Solo exponer los éxitos Y tapar los fracasos -ambos son nuestros atributos- Cuando muchas veces Observamos la Luna Y lo notamos, lo sabemos, Lo que anhelamos es Aún más lejano que ella. Me estimula lo que pensas Y no lo que vestis, Me alegra lo que sos Y no lo que fingis En una sociedad como ésta. Podemos mostrar Muchos órganos Mientras que siempre Se oculte el corazón. Podemos desnudarnos Mientras que no se vean Las cicatrices. No tenemos problema En lamer zonas sin huesos Mas si en succionar La desgracia ajena, Los dolores, Los nefastos sucesos. Podemos fotografiarnos En una cama Y no decir Cuanto miedo nos da Quedarnos sin una, Pasar hambruna, Ser joven y volverse tan pronto Polvo anónimo sacudido en la tierra. ¡Que sociedad ésta Que no me representa! En la que se hace Oda al envase, En la que maquillan cuerpos Mientras sangran mudas Las ideas, Y todos los juramentos Que trascienden existencias Son barridos Por el viento del olvido. Desearía Ser menos deseada De la forma moderna, Querría Ser más querida Como sabe Mi alma antigua. Y en vez de hacer Utopía la carne Hacer carne La utopía. Querría ser un jeroglífico andante Tatuandome en La mueca sonriente De todo bohemio, austero, nómada, Ins-pirado, artista, inocente. Ser un libro que respira Con un lápiz mágico, Que todo lo que traza Luego me abraza, Profundo en mis ojos Me mira. En vez de ser Una vidriera de lo vacuo Que aparenta Ser perfecto, De la vasija Sin sustento, Una galería Que solo exista Con la finalidad De ser vista.
Si tuviera que rescatar Tan solo un objeto En un incendio, Si tuviera que guardar Lo más preciado En un cofre Y salir corriendo, Sería un relicario De lo etéreo, En el que acumule Buenos recuerdos, El eco de sus latidos Sincronizados Con los míos. Las veces que me dijeron Que solo conmigo Fueron libres, Solo conmigo Fueron ellos mismos, Y ver en sus miradas El destello de lo sincero. Déspojandose De toda norma, De toda compostura, De toda forma, Se abrió la grieta, Se descoció La sutura de sus máscaras Y conocí de todos ellos Sus verdaderas caras. Es la forma más sublime O más terrible De las personas. En mi relicario de lo etéreo Guardaría sentimientos Y no tan solo Las veces en las que Me han amado, Sino la intensidad Pasional y protectora Tierna y liberadora Con la que lo he sentido Con la que he amado. Sin pedir nada a cambio Más que ruborizar estrellas En mi camino, Más que honrar la vida Por haberlo vivido. Guardaría tus besos Sobre mi piel tersa, Sobre los pliegues De mi psiquis, Sobre las arenas Movedizas de mi alma. Como un barniz eterno, Como un sello De tinta indeleble. En mi relicario de lo etéreo Guardaría tu voz Resonando todo el día Como mi canción preferida En una caja musical Siendo tu voz, melodía infinita. Guardaría las ocasiones En las que bailé tanto, En las telas de acrobacia, En los patines, en el suelo, En el cielo, en tu nombre, En el fuego del númen, Que en un giro Salí de mí Y dejé atrás Las murallas de Berlin Invisibles, Que son los prejuicios. Dejé atrás A los demonios internos, Siendo liviana Como un pétalo, Y arremolinada Como la furia del océano. Dejé atras Los traumas De lo que me hicieron, En una sociedad como ésta. Nada podía Arruinar el porvenir, Las traiciones eran Marcas en un bosque Que me indicaban Por donde no ir. Casi que me olvido De los frascos pequeños Donde se enclaustran sueños. De que todo tiene Un espacio reducido Para invitarse o exiliarse, Todo tiene un nombre Para identificarse Clasificarse y separarse, En una sociedad como ésta. Salí de mí y fui Donde jamás diré, Pero en mi alma Mordí galaxias. Vi que hay Algo nuevo en el mirar, Una locura Por experimentar, Lamiendo palabras En una poesía carnal. Y toda belleza anormal, Sabiduría trascendental Y nobleza espiritual Conservaré En mi relicario de lo etéreo. Si muero ahora mismo Me iré en paz Aunque con cicatriz. Moriré feliz Aunque ya resquebrajada. Pues se pasan La vida buscando Lo que yo viví Sentí y fuí. Aunque nunca nos alcanza Porque codicia También és Hambre de existencia, Anhelar lo imposible; Ver auras, leer pensamientos, Abrazar muertos O tener justicia En una sociedad como ésta. Si muero ahora mismo Volveré siendo lápiz Y escribiré más cat(arte)sis Volveré siendo Ceniza de cementerio De San Justo Donde despedí A un padre, A un abuelo Y a un novio. Me uniré al polvo muerto De todo lo que quise.
En una sociedad de la censura Decir verdades es Un acto de anarquía ¡Gritaré cuanto amo Y cuanto temo! Escupiré fuego de averno, Seré antídoto, Derramaré espuma De flores caprichosas En mi boca, Seré veneno. Seguiré haciendo poesías Con mi ectoplasma, Seré una palabra fantasma, Seré una lágrima En el hielo petrificada, Seré tijera y jamás cadena, Seré de tu brújula el Norte. En una sociedad de lo efímero Te daré mi querer sincero, Te juraré lo eterno En la cúspide de un risco Y siempre podrás encontrarme En un relicario de lo etéreo.
OPINIONES Y COMENTARIOS