PREDESTINADO (ÁNGELES GRISES)

PREDESTINADO (ÁNGELES GRISES)


Es predestinado
Cuando esa persona aparece
Y siempre te sentís
En el momento exacto
Y en el lugar correcto.
Es predestinado
Cuando colocas preguntas dentro
De un relicario de lo etéreo
Y ese ser las destapa
Respondiendolas todas.
Es predestinado
Cuando su presencia
Le da elevado sentido
Y transcendencia
A todo lo sufrido.
Es predestinado
Cuando su existencia
Es una amalgama
De todo lo que soñaste,
Deseaste, proyectaste,
Y hasta temiste.
Predestinados estábamos
Como dos fichas
Que encajan hermeticamente
Estando unidas
Dos fichas predestinadas
A estar juntas en la vida.
Cuando huí
Cuando demolí
La cabaña de nubes
En el que vivíamos los dos,
No me escapé
Solamente de vos;
Quebré mi destino,
Hice añicos mi espíritu,
Desdeñé la perfección,
Escupí el diáfano rostro de Dios.
Que sonreía enternecido
Al vernos unidos,
Como dos amores
Predestinados.
Como dos siameses
Que los hilos
De las Moiras enredaron.
En el espinoso camino
Nos recreamos
En cuerpos de otros,
Intentando fotocopiar esencias,
Pegar almas en nuevos cuerpos,
Teñirlos de aquel amor loco,
Y el menú del descarte
Siempre tuvo sabor a poco.
Se disfrazaban
Torpemente de nosotros
Cual caricaturas apócrifas,
Siluetas borrosas,
Reemplazos de lo amado,
Ecos distorsionados de las canciones
Que las estrellas murmuraban
Cuando iluminaban cada paso
Torcido en el que tropezabas
Hacia lo predestinado.
Arruiné la armonía del cosmos
Al alejarme de vos,
Lo que vino luego
Fue el chillido
De una radio desintonizada,
Una baldosa floja, equivocada,
Un televisor con interferencia,
Mi capacidad de amar
Eternamente en penitencia,
Fue el asesinato de todos los milagros.
Vi sangrar las cuerdas
Que ataban mi locura,
Vi llorar a la luna
En la noche más oscura,
Vi el veneno de las yararás
Contaminar toda cura,
Oscurecer toda luz
En mi infinita penumbra,
Vi fallecer cada don:
La inocencia, el perdón, la ternura.
Ennegreciendo mi aura,
Apagando la alegría
Que surcaba por mis venas
Atiborradas ahora de penurias.
Los angeles me castigaron
Devorando mi corazón
Y todos ellos en el acto
Murieron de amargura,
Grises de melancolía,
Reencarnaron sin alas
Renacieron haciendo poesía.
En las fosas de sus almas
Encadenadas de conciabulos
Todas las palabras de agonía
Ya estaban escritas
Como cicatrices en sus labios
Profesando en todos los idiomas
Tan solo presagios temerarios.
El mundo se mueve
Al ritmo de un corazón
Que lo eleve.
Será predestinado
Cuando todos los angeles
Que por rechazar sus virtudes
Hemos condenado
Puedan rayar
Nuevamente los cielos
Y sus vuelos
De nuestros errores
Estén intactos.
Será predestinado
Cuando pases sobre mí
Y en aquel cuerpo destruido
En mi templo demolido
Entre las ruinas de lo que he sido
Puedas pronunciar
Aquí, entre tus restos,
Yace todo lo que he amado.
Sera predestinado
Cuando rompas los mapas
Cuando escapes de los senderos
Y los arboles con sus ramas
Me señalen,
Y el viento recite mi nombre
En mudos versos,
Y las aguas deslicen
Las ofrendas de tus sentires
Como flores caidas
Besando camposantos.
Será predestinado
Cuando seas el sonido
Que evite que caiga
Al abismo,
Que me despierte
De mi trance nocivo
De olvidar aquello
Que he querido
Convertir en pasado
Cada partícula de vos
Blasfemar cada rezo
Que por ti he gritado.
Sé que es predestinado
Porque ni el más negro
Sortilegio profano,
Ni el conjuro más malvado
Que fue evocado
Para separarnos,
Evitó que cumplieramos
Nuestra misión vital;
La de amarnos
En un suspiro
Que abarque
Una eternidad,
En una lágrima
De cristal
Bailando al son
De una hoja seca
Por fulgor otoñal
Que en sus grietas
Contiene un papiro
Con la historia nuestra
Que de tan sangrienta
A todo vampiro
La sed le quitó,
Que de tan predestinada
A toda deidad inspiró.
Julieta Iallorenzi


12/12/2024

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