¿Con cuanta frecuencia nos levantamos cada mañana y odiamos muchas de las cosas que hacemos?
A veces el día a día se vuelve torturante como por ejemplo el tener que ir a un trabajo y sonreír como si nada pasara en nuestro alrededor cuando no es así…
Eso le pasaba a Peter a diario; el cual se distinguía como un gran profesional en la informática, amante de la música de tono pesado como el metal. Pero sobre todo un gran critico de la vida, ya que el no veía tonos grises o blanco en esta, todo era negro para él realmente.
Siendo hijo único, amado de manera incondicional por su madre y victima del abandono de su padre desde niño, no era muy creyente en el amor, mucho menos de la figura que todos a su alrededor adoraban y llamaban Dios. Todas las relaciones que había tenido en su vida habían sido un fracaso, ninguna mujer llenaba sus expectativas de amor incondicional como lo deseaba objetivamente.
Al llegar a su trabajo, le satisfacía grandemente verificar que todo estuviera en orden, en especial que el servidor de la empresa marchara bien, para que la misma siguiera operativa sin ningún inconveniente. Pero existía en él una constante inquietud e incomodidad al momento de tener que apoyar en la parte de soporte técnico en otros departamentos. Y es que, simplemente para Peter resultaba irritante tener que recibir órdenes por parte de muchos compañeros con mayor autoridad en el trabajo. Y al tener tantas solicitudes por requerimiento de apoyo, al final esto no lo hacía ver eficiente para nadie…Afectamente así su evaluación de desempeño laboral.
Un día Peter es llamado al área de Gestión Humana debido a una queja sobre él.
Al ingresar a la oficina saluda y se percata que no solo está la jefe de Talento Humano, sino que también se encuentran la Subgerente y jefe directo de Peter.
-Hola Peter buen día, pasa adelante quisiéramos hablar contigo.
-Si, díganme en que les puedo ayudar.
-Peter, hemos notado un rendimiento muy bajo de tu parte, el día de ayer, por ejemplo, llego un coordinador nuevo y se te solicito que le instalaras un equipo para que la persona iniciara una inducción laboral, cosa que no se llevó a cabo en la tarde, por la demora que tuviste al respecto.
-Ok, entiendo y me disculpo por el inconveniente, pero, traté de localizar un equipo adecuado, además tuve el inconveniente que no conseguía los cables para instalarlo y adicional también me solicitaron apoyo en el área de caja, ya que la facturadora no estaba funcionando como debía.
-Subgerente: Son excusas Peter, cuando comunicaste que tenías inconvenientes con el equipo realmente no detallaste lo que estaba sucediendo, ni que te ibas a demorar tanto solventando el problema de la facturadora.
-Peter: No estoy justificando mi falta, pero mi bajo desempeño según me están comunicando, también se debe a que no cuento con los implementos necesarios para poder solventar de la manera más rápida posible.
-Jefe de Peter: Ok, te he dicho en otras ocasiones que debes comunicar con tiempo cuando te falten ciertos repuestos o implementos para que puedas llevar a cabo tu trabajo, ten en cuenta que para gestionar solicitudes de compra en la empresa, eso toma su tiempo estimado. Y la verdad es lamentable, pero no quieres seguir consejos para que puedas mejorar en tu trabajo.
-Jefe de Talento Humano: Bueno, Peter, en base a todo lo que se está comunicando lamentablemente vas a recibir una sanción laboral, ten en cuenta que si recibes dos más en el mes, serás despedido.
-Peter: No me parece justo lo que están haciendo, yo llego temprano, siempre envió los comunicados sobre la falta de implementos y repuestos que requiero para poder llevar a cabo mi trabajo, incluso muchas veces he tenido que comprar de mi dinero para solucionar lo más rápido posible los inconvenientes que surgen y al final solo gano esto…
-Jefe de talento humano: No es nada personal Peter, esto es solo trabajo.
-Peter, lo siento, pero para mí es personal. Por lo tanto, renuncio.
-Jefe de talento humano: Ok, si es tu decisión por favor redacta tu carta y me la entregas en un rato con tu carnet de trabajo y tu informe de gestión.
Peter al escuchar la manera tan fría en que era tratado y como nadie intervenía por él, ni siquiera su jefe directo, al cual hace unos días le había contado que su madre había fallecido por cáncer y el mismo a su vez le había dado unas palabras de consuelo. Esa misma persona, no había buscado la manera de intervenir por el para defenderlo y ayudarlo.
Conteniendo sus lágrimas de rabia salió de aquella oficina y fue a la de el para redactar su carta de renuncia y para hacer su redacción breve de todo lo que había realizado en el tiempo que había estado allí.
Pero, antes de entregar aquella información paso despedirse de otros compañeros con quienes había compartido muchas cosas haciéndolos llorar incluso por su partida, calificando de injusto todo lo que había tenido que pasar Peter.
Compañera: Peter, de verdad lamento que hayas decido irte así, pero realmente te deseo y te deseamos todos lo mejor y sabemos que lo que viene en el futuro para ti será mejor. Por favor salúdanos de vez en cuando, no te olvides de nosotros tan pronto (todos ríen en la oficina).
Peter agradecido, se marcha ya habiendo entregado su carta de renuncia, su informe de gestión y su carnet laboral.
Abrumado, con un nudo en la garganta y un vacío en el pecho se marcha y al cruzar la calle sin darse cuenta un carro casi lo atropella, haciendo que el conductor frenara de manera instantánea, furioso el conductor comenzó a insultarlo de manera despectiva, pero con toda la razón al respecto ya que Peter había cruzado la calle sin respetar el semáforo en verde.
Callado y cabizbajo siguió su camino, al llegar a su casa solo es recibido por su perro Max con mucha alegría.
-Qué días me esperan Max, no sé qué hare ahora…
Al día siguiente Peter un poco entusiasmado empieza su búsqueda de un nuevo empleo. Responde a varios anuncios en redes sociales enviando su síntesis curricular por correo, acercándose a varias empresas para dejar directamente la información en las áreas de recepción.
Pronto pasan los días y las semanas. Y por fin recibe su paga de finiquito, desesperado rápidamente va a un super mercado a comprar alimentos ya que casi no tenía en su casa y le quedaba poco para alimentar a Max.
Una noche mientras navegaba por las redes sociales, se encuentra con un post de las redes sociales de su anterior empleo. Y ve sonriente a las personas que él consideraba culpables de su desgracia. Al ver los cometarios la mayoría felicitando a los miembros de esa empresa por su desempeño, a excepción de uno que decía que solo era una empresa con poca empatía por sus clientes y sus empleados, al ver ese comentario Peter tuvo un sobresalto de emociones encontradas, porque se identificaba con el odio de esa persona, enseguida respondió al mismo:
-“Es cierto, yo trabaje allí y de primera mano te puedo decir que todos los que aparecen en esa foto son solo unos hipócritas, que viven explotando al trabajador sin darles nunca el reconocimiento que merecen”.
Al día siguiente Peter va a una entrevista entusiasmado. Cada pregunta que le hacían la respondía con mucho tecnicismo y por el rostro entusiasmado de la reclutadora, creyó enseguida que el empleo seria de él. Pero al final la chica termino la entrevista estrechando su mano e indicándole que lo estarían llamando de quedar seleccionado al puesto de trabajo.
Con una sensación agridulce Peter se despide de la chica, y sale deambulando por la calle hasta terminar llegando a la empresa donde él trabajaba viendo desde lejos el área del estacionamiento, donde justamente iba llegando en su auto la subgerente que el tanto detestaba y pensaba que le había arruinado la vida.
-Mírala, con un gran auto, y ese andar prepotente como si se creyera dueña del mundo a costa del sufrimiento de otras personas y yo aquí tratando de sobrevivir como puedo, casi sin comida, con la deuda de la renta a punto de vivir en la calle por falta de empleo…
Al llegar a la casa, es recibido como siempre por su perro Max, pero esta vez nota al perro con poco ánimo, le extraño un poco al momento, aunque igual termina yéndose a su habitación con un sin fin de pensamientos agobiantes en su mente.
Abre las redes sociales y ve otra publicación de la empresa donde trabajaba, buscando nuevamente comentarios negativos para responder con asertividad a los mismos.
Al tratar de dormir un poco, llega a su mente el flashback de aquella reunión en la cual decidió renunciar. Lleno de ira se levanta, y saca un teléfono antiguo de una gaveta que le había quedado de su madre al fallecer y se le ocurre la idea de mandarle mensajes insultantes a las tres personas que él consideraba que eran los causantes de su desgracia:
-Los conozco, son unas absolutas basuras y van a pagar por todo el daño que han hecho.
Satisfecho con el mensaje que envió, se le ocurre ahora planificar darles un susto a cada uno, empezando por la jefa de talento humano.
Al principio no estaba seguro, pero pasando los días al ver que aún no tenía ninguna respuesta de ningún posible empleo, se llena de ira, colocándose así un pasamontaña negro cubriendo el rostro, esperando hasta al anochecer, sabía que la jefa de talento humano salía tarde a eso de las 8 pm, era de las ultimas en retirarse, al ver que había poca ronda de vigilantes a esa hora noto un punto débil en el cerco del estacionamiento, salto y se escondió por unos arbusto con un bate de beisbol en sus manos, al verla salir se preparó y se abalanzo hacia ella de manera brutal, golpeándola con el bate, haciéndola gritar de miedo y dolor hasta el punto de rogarle que solo tomara su bolso y la dejara en paz.
Pero, a Peter no le importo, la golpeo en el costado y al verla tirada en el suelo gritando de dolor, empezó a patearla. Al ver que un vigilante se percató de la situación empezó a correr soltando a uno de los perros.
Peter de manera audaz corrió con toda la intensidad del mundo, saltando de nuevo el cerco, pero esta vez para huir de la escena del crimen.
Otro día llega, está por todos lados la noticia de la golpiza que le habían dado a una jefa de talento humano de aquella empresa, Peter al leer aquella noticia lo que hizo fue reírse y decir: Se lo tenía merecido.
La próxima seria su ex Jefe directo y dejaría lo mejor para la subgerente. Pero, al salir de su habitación no vio a Max en los alrededores de la casa, al ir al patio se da cuenta que Max esta tirado sin respirar, enseguida toma al perro en sus brazos y comienza a llorar:
-No Max, tu no por favor, ya perdí a mi mama, solo me quedabas tu…
Pero por mucho que tratara de revivir al perro, no tuvo éxito. Lo único que le quedo a Peter fue enterrar a su amigo en el mismo patio en que murió.
Ahora, repleto de más ira y una mezcla de tristeza iba por su siguiente victima su ex Jefe.
Él sabía la ruta que tomaba cada noche al salir del trabajo. A diferencia del anterior, este salía puntual a eso de las 6: 00 pm, al llegar a una calle angosta y poco transitada para poder llegar a su casa, Peter aguardaba con una piedra en sus manos escondido en un callejón al ver que se acercaba el carro, lanzo la piedra haciendo que se detuviera la persona, en ese instante encapuchado (rostro cubierto) como la ocasión anterior lo saco del auto y empezó igual a golpearlo, aunque que el ex jefe suplicaba que no lo hiciera llorando de miedo.
-Con una voz fingida Peter le dice: – ¿Y tú trataste de ayudarme cuando yo lo necesitaba?… Pss no, ¿verdad? …Continúo golpeando hasta que una persona llego hasta la horrible escena en una moto y lo señalo, siendo un indicio para el retirarse corriendo de aquel lugar.
Igualmente, al otro día la noticia principal era sobre la paliza que le habían dado al otro miembro de aquella empresa, haciendo que la subgerente se alarmara y se animara a denunciar que la habían estado amenazando por teléfono tanto a ella y como a sus otras compañeras que habían sido brutalmente atacada recientemente, los mensajes que recibió no le dio tanta importancia al principio, pero ahora entendía que todo tenía sentido sobre que eso era una advertencia.
Enseguida la policía empezó una búsqueda sobre a quién pertenecía ese número de teléfono, indagando al final, dieron que pertenecía a una señora llamada Rosa Martínez, pero a su vez lo más extraño de la situación es que la base de datos indicaba que esa mujer había fallecido hace varios meses.
Cuando la policía interrogo a la subgerente sobre quien era esta persona no la reconoció enseguida, pero, aunque el apellido era común, el último Martínez que había trabajado en la empresa se había retirado hace pocos meses.
-La policía pregunta: ¿Pero esta persona que menciona, usted considera que se fue en malos términos?
-Sub-gerente: Si lo más probable, no todo el que se va de allí es en buenos términos, pero siempre le aclaramos a las personas que al final todo eso es parte del trabajo y que no es nada personal. Ya que yo, así como mis otros compañeros que han sido atacados, debemos acatar ordenes directa de la alta gerencia hasta del dueño de la empresa.
Esto hizo que la policía se enfocara en investigar a Peter; día tras día había unos detectives que deambulaban cerca de la casa donde vivía, siguiendo sus pasos y tratando de interceptar sus mensajes y llamadas.
También se dieron cuenta que él era un gran detractor de las redes sociales de la empresa en donde dejaba constantemente mensajes de odio hacia la misma, así como con ciertos miembros o trabajadores.
Del otro lado Peter estaba planeando su última venganza contra la subgerente, preparando una bomba que había aprendido hacer a través de videos prohibidos en la Deep web, al tenerla lista y pensando que había pasado el tiempo suficiente desde el último ataque volvió a tomar su pasamontaña. Luego metió la bomba de manera meticulosa en su bolso y se marchó.
Saltando nuevamente la parte débil de la cerca se cuela en el estacionamiento y ve el auto de la subgerente solo, sin vigilantes alrededor. Saca la bomba y se mete debajo del auto para instalarla, la idea es que se accione cuando la subgerente encienda el motor del carro.
Aunque para su sorpresa esto hace que se accione la alarma del carro y a su vez la alarma de la empresa. Llegando enseguida varios policías para detener a Peter:
-Alto allí, suelte el artefacto de espacio y ponga las manos sobre la cabeza.
A Peter no le quedo de otra que obedecer, al voltearse se da cuenta que todos los trabajadores de la empresa lo veían con rostro de impresión y a la vez con mucha decepción.
-A lo que Peter comenzó a gritar:- ¿Porque me miran así?… no me digan que nunca se han querido vengar de personas tan miserables que se creen el centro del mundo como es esa maldita subgerente y los demás disque jefes !No soy culpable de nada, yo solo soy una víctima¡ !son ellos, son ellos los culpables de que hiciera esto¡… Sueltenmente, déjenme ir…
La policía enseguida retiene a Peter llevándolo esposado y casi arrastrando hasta la patrulla.
Al final lo que queda es preguntarnos ¿qué aprendizaje nos deja esta historia? ¿Realmente otras personas son culpables de nuestras desgracias? o simplemente muchas veces no sabemos asumir que en la vida siempre habrá obstáculos, siempre vamos a tratar con personas y situaciones complicadas y debemos aprender que no todo saldrá bien, que no a todos caeremos bien y así como no a todo vamos a poder complacer. Pero, al final del día todo depende nuestra actitud para afrontar ciertas situaciones y personas. Es lo que realmente hace la diferencia… Cuantas veces has escuchado de personas que se dejan llevar por la ira, así como el odio, sin medir las consecuencias del daño que eso les puede causar tanto interna como externamente.
Escrito por: Ambar T.
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