Tres días sin ceder, y me sigo creyendo capaz de poder, es mi mundo de revés el que rueda por tus pies, y se que si cierro mis ojos te podré ver por una última vez, pero, ¿qué es lo que debería de hacer, para vivir cómodamente estando en mi piel?
Y si te es que te sigo queriendo, ¿acaso crees que esto es algo malo o algo bueno?
No, ya no es seguro regresar, tus brazos se volvieron fríos como el Ártico Polar, cuidado con mis labios que ahora son de cristal, y si es que me elijo cuidar, ¿pensarías que estoy actuando mal?
Si el tiempo se pudiera retroceder, ¿habrías defendiendo con tus ganas a todo mi querer?
Hundida en la confusión y refugiada en la aceptación, es la incertidumbre recorriendo mi legado, ¿también piensas que es necesario dejarnos en el pasado?
Ojalá hubieras llegado cuando a solas seguía sangrando, envías tu señal, pero, ambos sabemos que ya es tarde para empezar, tus alas por siempre debes de cuidar, y yo seré valiente hasta el final.
Tus ojos solía dibujar cada vez que decías la lluvia amar, son las huellas de ilusión aquellas que poco a poco se borran sin ningún tipo de temor, ¿cómo es que se siente cada vez que despiertas después de haber dormido junto a la suerte?
Es el viento en el balcón que me habla sobre ti, con las estrellas posadas sobre mi frente, escribí tantas historias sin siquiera llegar a verte, ¿será que soy inteligente al querer cuidar mi mente?
Observo el cielo con la esperanza de encontrar algún consuelo, y a veces siento que te quiero, aunque otros tantos días me desvanezco, es el río que se crece y mis miedos poco a poco ya no vuelven.
Ruego por tu bien, pero, también sigo pidiendo por tu fé, espero que sigas pensando en dejarla crecer, solo a ti te queda bien, ojalá fuera una pesadilla y no la realidad, ¿acaso has llegado a pensar en nuestra posible compatibilidad?
Y lo interpreto como mucho más que una señal, mi luz de verde pasó a ser roja, bien sabes que me gusta estar sola y no sentirme de esa forma, y si es que puedo llegar a ser egoísta, ¿por qué siento que es tiempo de cuidar y querer de mi misma?
Tu mensaje tan mortal que me hace sobre pensar, no lo olvido porque se que hubieron muchas cosas que se quedaron pendientes, ahora ya no huyo de las redes, aunque las ganas no siempre me pueden, aunque las cartas se vayan y no lleguen.
Momentos que no fueron, como el ir un Domingo por la mañana a desayunar, acciones tan pequeñas pero con gran carga emocional, ¿por qué pensabas que nunca me cansaría de esperar?
Más cerca de soltar que de regresar, y si este es mi único y verdadero acto final, quiero que por favor, no te olvides de la vida amar…
Mayo 22.
M.
OPINIONES Y COMENTARIOS