Solo espero que amanezca pronto

Solo espero que amanezca pronto

En cada verdad, veo a un niño olvidado, descalzo,

que ha crecido silvestre, correteando por las calles,

sin destino fijo.

No quiero el aburrido alcance del elogio,

ni quiero el frío seco del desprecio,

prefiero lo que soy, todo usual.

Me inclino ante el predicador,

desprecio las batallas sospechosas y lo indigno.

Soy tan viejo, como un solitario desvelado,

que mira el reloj de la pared, jugando en medio de la madrugada.

Las cartas sobre la mesa me asustan:

murmuran desde lejos sus fantasmas pendencieros.
Solo b
usco la fragante tibieza de la oscuridad

y sus alijos de misterios.

Solo espero que amanezca… pronto

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