SURGIMIENTO DE LA FILOSOFIA EN GRECIA.

Teorico.
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DEL MITOS AL LOGOS
De Relato mitologico a la razon historica.
Introduccion.:
en base a esta primer unidad veremos el nacimiento de la filosofia en grecia, tenemos que retrotraernos a la grecia antigua, habia una pregunta en ese momento precioso que dominaba por todos los griegos, esa pregunta era el conocimiento del universo, teniendo el asombro de un universo ordenado rejido por las leyes y ciclos naturales, la forma en la que se posta el sol, siendo para ellos el universo no como una totalidad desordenada sino un conjunto de un todo, la primera explicacion que encuentrar en la razon o mejor dicho el relato mitologico, estos la denominaron al proceso de este orden como Kosmos ; es decir una totalidad ordenada , del orden original nace la tierra, el cielo iluminado y el inframundo Hades, con este relato mitico decimos que el universo es una totalidad rejida por elementos y leyes, fines del siglo VIII (S.Octavo) el mito continua con los relatos entre ellos el de Hesiodo.
Relato mitico de creacion.
PRIMERA SOBERANIA.
Este nos narra un poco sobre una pregunta original de lo que en la filosofia es el origen del universo, en los mitos de hesiodo se lleva a una idea de esto, de manera escrita (manuscritos) de la teogonia, nos interesa esto por que narra de como en el universo nace el ente del Kosmos, rigiendo el universo en una cosmogonia, al comienzo de este poema, nos narra de como del Kaos
inspirado por el eros primordial da vida y nacimiento a la madre tierra mar y de esta manera tambien surge el cielo estrellado , cielo y tierra se casan se desposan y establecen lo que conocemos hoy como una o la primera soberania es decir <primer matrimonio=»» soberano=»»> en tiempos actual seria una primera forma de gobierno sobre el universo, teniendo 3 grandes parejas de hijos (ciclopes, titanes, gentimano) entre los titanes son 12, 6 hombres; 6 mujeres.
SEGUNDA SOBERANIA.
El mas joven de los titanes cronos entra en guerra con este estatus primordial y entra en guerra con el rey cielo <urano< em>=»»> este gana y se casa con su hermana Rea, tras esto inician los ciclos de los dias y las semanas, el relato continua con los mitos de cronos y su tirania, rea cansada de esto cuando da a luz se esconde y oculta a su hijo para que este no sea devorado.
TERCER SOBERANIA.
En convivencia con su madre zeus y rea hacen un plan, rea le entrega un veneno envuelto en una piedra y toga simulando que le da a su hijo, cronos lo come y este vomita a los hermanos de zeus , tras esto zeus crea una alianza entre los centimanos, ciclopes y sus hermanos. Tras esto se llega a una tercer guerra de soberania ahora entre los hijos de los titanes y estos, entre dios y titanes, todo parece regresar al caos primordial, todo parece volver a la primera soberania, tras nueve largos años donde todo se sacude todo llega a su fin al menos por el momento con un nuevo vencendor, este siendo zeus, es de ahí que zeus gana y manda a los titanes al tartaro estableciendo la tercer soberania al casarse con su hermana era naciendo la tercer soberania Era-Zeus.
SINTESIS DEL MITO DE SOBERANIA.
Las teogonías y las cosmogonías griegas comprenden, como las cosmologías que les han sucedido, relatos de génesis que explican la aparición progresiva de un mundo ordenado. Pero son, también y ante todo, otra cosa: mitos de soberanía. Exaltan el poder de un dios que reina sobre todo el universo; hablan de su nacimiento, sus luchas, su triunfo. En todos los dominios —natural, social y ritual—, el orden es el producto de esa victoria del dios soberano. Si el mundo ya no está librado a la inestabilidad y a la confusión, es porque al término de los combates que el dios ha tenido que sostener contra rivales y monstruos, su supremacía aparece definitivamente asegurada, sin que nada pueda en adelante ponerla en cuestión. La Teogonía de Hesíodo se presenta así como un himno a la gloria de Zeus rey. La derrota de los Titanes y la de Tifeo, vencidos igualmente por el hijo de Cronos, no vienen solamente a coronar, como su conclusión, el edificio del poema. Cada episodio resume y compendia toda la arquitectura del mito cosmogónico.
La victoria de Zeus, en cada caso, es una institución del orden del mundo. El relato de la batalla que lanza una contra otra las dos generaciones rivales de los Titanes y los Olímpicos, evoca explícitamente el retorno del universo a un estado original de indistinción y desorden. Estremecidas por el combate, las potencias primordiales, Gaia, Ouranós, Pontos, Okéanos, Tártaros, que antes estaban diferenciadas y situadas en su lugar, se encuentran mezcladas de nuevo. Gata y Uranos, cuya separación había narrado Hesíodo, parecen juntarse y unirse de nuevo, cual si se abalanzaran la una contra el otro. Creyérase que el mundo subterráneo ha irrumpido a la luz: el universo visible, en vez de afirmar su belleza permanente y ordenada entre los dos límites fijos que lo encuadran, abajo la tierra, residencia de los hombres, y arriba el cielo, donde sesionan los dioses, ha vuelto a tomar su aspecto primitivo de caos: un abismo oscuro y vertiginoso, una abertura sin fondo, la vorágine de un espacio sin direcciones recorrido al azar por remolinos de vientos que soplan en todo sentido. La victoria de Zeus vuelve a poner todo en su lugar. Los Titanes, seres ctónicos, son precipitados, cargados de cadenas, al fondo del Tártaro ventoso.
En adelante, en el abismo subterráneo en que la Tierra, el Cielo y el Mar hunden sus raíces comunes, las borrascas podrán agitarse sin fin en desorden. Poseidón ha sellado sobre los Titanes las puertas que cierran para siempre las moradas de la Noche. No hay peligro ya de que khaos resurja a la luz para sumergir al mundo visible.La batalla contra Tifeo (se trata de una interpolación que data sin duda de fines del siglo VII) retoma temas análogos. En páginas sugestivas, Cornford ha relacionado este episodio con el combate de Marduk contra Tiamat. Como Tiamat, Tifeo representa los poderes de confusión y desorden, el retorno a lo informe, al caos. Lo que hubiera sido el mundo si el monstruo de mil voces, hijo de Gea y de Tártaros, hubiese conseguido reinar en lugar de Zeus sobre los dioses y los hombres, es fácil de imaginar: de sus restos mortales nacen los vientos, que en vez de soplar siempre en la misma dirección, en forma fija y regular (como lo hacen el Noto, el Bóreas y el Céfiro), se abaten en enloquecidas borrascas, al azar, en direcciones imprevisibles, tan pronto para aquí como para allá. Derrotados los Titanes y fulminado Tifeo, Zeus, presionado por los dioses, toma para sí la soberanía y se asienta en el trono de los inmortales; luego distribuye las cargas y los honores (timaí) entre los Olímpicos. De igual modo, proclamado rey de los dioses, Marduk mató a Tiamat, cortó en dos su cadáver y arrojó al aire una de sus mitades, que formó el cielo; estableció entonces el lugar y el movimiento de los astros, fijó el año y los meses, ordenó el tiempo y el espacio, creó a la raza humana y repartió los privilegios y los destinos. Estas semejanzas entre la teogonía griega y el mito babilónico de la creación no son fortuitas. La hipótesis, formulada por Cornford, de que éste es fuente de aquélla, ha sido confirmada y también matizada y completada por el descubrimiento reciente de una doble serie de documentos: por una parte, las tablillas fenicias de Ras Shamra (principios del siglo XIV a. C.) y, por otro, unos textos hititas en cuneiforme que reproducen una antigua saga hurrita del siglo XV. La resurrección casi simultánea de ambos conjuntos teogónicos ha revelado toda una serie de convergencias nuevas que explican la presencia, en la trama del relato hesiódico, de detalles que parecían fuera de lugar o incomprensibles. El problema de las influencias orientales sobre los mitos griegos de génesis, el de su amplitud y sus límites, así como el de los caminos y la fecha de su penetración, quedan así planteados en forma precisa y firme.En estas teogonías orientales, como en las de Grecia a las cuales pudieron servir de modelos, los temas de génesis quedan integrados en una vasta epopeya real que hacen enfrentarse en la lucha, por la dominación del mundo, las generaciones sucesivas de los dioses y de las diferentes potencias sagradas. El establecimiento de un poder soberano y la fundación del orden aparecen cómo los dos aspectos inseparables de un mismo drama divino, como el trofeo de una misma lucha, como el fruto de una misma victoria. Este rasgo general marca la dependencia del relato mítico respecto de los rituales reales, de los que constituye al principio un elemento, pues viene a ser su acompañamiento oral. El poema babilónico de la creación, el Enuma elis, se cantaba así todos los años el cuarto día de la fiesta real de Creación del Año Nuevo, en el mes de Nisán, en Babilonia. En aquella fecha, se creía que el tiempo había terminado su ciclo: el mundo retornaba a su punto de partida. Momento crítico en que el orden, en su totalidad, volvía a ponerse en cuestión. Durante el curso de la fiesta, el rey reproducía mímicamente, contra un dragón, un combate ritual. Así, repetía cada año la hazaña realizada por Marduk contra Tiamat en el origen del mundo. La prueba y la victoria reales tenían una doble significación: a la vez que confirmaban el poder de soberanía del monarca, adquirían el valor de una nueva creación del orden cósmico, meteorológico y social. Por la virtud religiosa del rey la organización del universo, tras un período de crisis, se veía renovada y asegurada para un nuevo ciclo temporal.A través del rito y del míto babilónicos se expresa una concepción particular de las relaciones de la soberanía y del orden. El rey no domina solamente la jerarquía social; interviene también en la marcha de los fenómenos naturales. El ordenamiento del espacio, la creación del tiempo, la regulación del ciclo atmosférico, aparecen integrados en la actividad real; son aspectos de su función de soberanía. Confundidas como continúan naturaleza y sociedad, el orden, en todas sus formas y en todos sus dominios, queda bajo la dependencia del soberano. Ni en el grupo humano ni en el universo se lo ha concebido todavía, en y por sí mismo, como algo abstracto. Para existir tiene necesidad de ser establecido, y para durar, de ser conservado; siempre supone un agente ordenador, una potencia creadora, capaz de promoverlo. Dentro del esquema de este pensamiento mítico no se podría imaginar un dominio autónomo de la naturaleza ni una ley de organización inmanente al universo.
Vernant, Jean-Pierre Los orígenes del pensamiento griego, Eudeba, Buenos Aires, 1965, pp.87-90.
EL LOGOS
Inicio del raciocinio y la filosofia como surgimiento en jonia.
Volvemos a grecia y podemos decir que en la Grecia antigua habia esa pregunta sobre el universo ordenada gracias a los mitos de fundacion, y a mediados del siglo sexto A.c (S.VI) surge en jonia y luego en toda grecia una nueva rama de estudio, siendo la historia de fundaciones no solo abarcadas por el mito si no asi por la filosofia, en la polis de mileto aparecen respuestas a nuestras preguntas por el universo y comienza una busqueda en un elemento que sea asimilar a todas las cosas, existe ese principio y es conocida como <arge=principios>
principio temporal según el mito no es nada mas y menos que el caos primordial. Siendo de tipo material y de ahí deriva la naturaleza, teniendo diferencias entre otros mitos, el genesis por ejemplo, basado en las cosmogonias mientras que los griegos aseguran que antes tod habia en un caos en tanto la tradicion cristiana menciona lo contrario no regia un caos si no que no habia nada. Volviendo a hablar del tema las segundas secciones es el arge de poder o principios de poder, en el universo del mito de la tercer soberania se deja claro este concepto en base a que el gobierno de zeus no solo se ejerce sin mas tine poder, mientras tanto en mileto estudiosos o pre-filosofos como Tales, Anaximandro y otros sofistas piensa en el arge como un principio por sobre todas las cosa, Tales afirma que ese principio es el agua, Anaximenes lo asegura con el aire y Anaximandro afirma que es ambos o algo ahí en el universo que es indeterminado.
MILETO ; Cuna de la creacion de la razon.
El principio de lo que constituye todas las cosas, de ahí que las primeras filosofos griegas se los llama materialistas, cosmologos, ya no por que buscaban lo dicho por el relato mitico y lo que intentan estudiar es encontrar la unidad en la universalidad, en esa diversidad de cosas intentan encontrar un principio uno, y ese principio es de orden material, de aquí nacen esa materialialidad y materialismo de esos filosofos, a traves de esto buscan a traves de la fisis, lo que se puede , oler y tocar, mas adelantes con los seguidores filosofos pitagoricos,un sabio o un sofos que mas adelante en mileto propone que el arge es el numer por sobre todas las cosas, que pueden seer comprendidas y estudiadas a traves de los numeros y eso lo puede expresar en terminos numricos, ya no solo siendo material si no en terminos ideales, una entidad ideal o abstracta. Tales estudia estos conceptos y a traves de sus propios pensamientos estudia la materialidad en el agua, los pitagoricos en numeros o ideales de esto.
ATENAS; Desde el mileto cosmologico a Atenas antropologica.
A mediados del siglo V a.c. en otra poli ajena a Mileto en la jonia griega, conocida como atenas, los filósofos pasaron de un periodo cosmológico a uno antropológico y la pregunta del hombre y la vida en comunidad, naciendo un gran filosofo como lo fue Sócrates con los sofistas, pero que paso como para que se genere este quiebre; que fue lo que paso, bueno esto se resuelve en cambiar eso primeros estudios cosmológicos a los antropológicos, a través de esto se estudia el surgimiento de las polis y los cambios de regímenes, determinando la polis en lo que sería la filosofía y viceversa, habiendo dos cosas de este giro, en primera parte se menciona a la reforma hoplita (reforma del ejercito) pasando de combates individuales a una formación y la estructura del conjunto.
Basándose en la pertenencia y valor como ciudadano, es el ejercito de la polis, el ejercito de una ciudad, siendo no solo una reforma de orden militar sino una reforma de orden grupal, no es el individuo sobre el conjunto sino el conjunto sobre los individuos, siendo un echo de orden politica aquel que cambio esa matización el otro se debe a la figura de Pericles, quien incorpora leyes que a través de estas cede un anillo a los si se puede decir asi, más humildes, permitiéndoles el derecho a un Oikos y formar parte de la magistratura y ser miembros de las falanges de fuerza del ejercito hoplita.
Vernant Menciona en su texto que hay tres advenimientos que hacer surgir a las polis en primer punto…
*La importancia de la palabra a través del agora
*La plena publicidad de los Asuntos comunesàlo que es koi jon y lo Idionà
*Los ciudadanos, quienes son los ciudadanos de las polis, de atenas, mileto, etc. En atenas los ciudadanos son los hombres adultos y libres
En base a esto las polis constaban con participación ciudadana, y en base a lo antes visto en las practicas y algunos conceptos teóricos, más en las polis de atenas, los ciudadanos son asi considerados en un comienzo como C’ONOIC que es semejantes y durante el siglo de Pericles a mediados del siglo quinto se convierte, crece y muta estas polis y sus ciudadanos a SVGOIS es decir todos iguales ante la ley, siendo en todas parte y su dicha forma de ISONOMIA, ISOCRATIA & la ISEGORIA (todos iguales ante la ley el poder y ante la palabra)los griegos con todo esto no llegaron a una racionalidad “común” si no llegara a la racionalidad politica es decir que de ahí varios filósofos sostienen del paso de un ciudadano mítico a uno político. Por asi decirlo que el hombre se vuelve parte de una racionalidad de polis o de su polis.
CONCLUSION del inicio de la filosofía y el razonamiento.
El surgimiento de la filosofía en la Grecia antigua puede comprenderse a partir del pasaje del mito al logos, un proceso que implicó una transformación profunda en la manera de explicar el origen y el orden del universo. Este cambio no debe interpretarse como una ruptura total, sino como una evolución en la que las formas míticas de pensamiento fueron progresivamente reemplazadas —aunque también reformuladas— por explicaciones racionales. A partir del análisis de las cosmogonías y los mitos de soberanía, así como del desarrollo del pensamiento en Jonia y Atenas, es posible sostener que el logos conserva las preguntas fundamentales del mito, pero introduce nuevos criterios basados en la razón, la observación y la argumentación. En primer lugar, el relato mítico de creación, especialmente en la tradición de Hesíodo, ofrece una explicación del origen del cosmos a partir de entidades primordiales. El universo surge del Caos, entendido como un estado anterior al orden, que, impulsado por fuerzas como Eros, da lugar a la aparición de Gea (la Tierra), Urano (el Cielo) y otras entidades fundamentales. A partir de estas figuras se configura la primera soberanía, representada por la unión entre el cielo y la tierra, que establece un orden inicial en el universo. Este orden no es estático, sino que se encuentra atravesado por conflictos de poder, evidenciando que la estructura del cosmos responde a una lógica de dominación y jerarquía.
Este esquema se desarrolla a través de las tres soberanías. En la segunda soberanía, Cronos, uno de los titanes, desafía y derrota a Urano, instaurando un nuevo orden basado en su propio poder. Sin embargo, su gobierno se caracteriza por la tiranía, simbolizada en el acto de devorar a sus hijos para evitar ser destronado. Este ciclo de violencia y dominación culmina en la tercera soberanía, cuando Zeus, con la ayuda de sus aliados, derrota a Cronos y a los titanes tras una larga guerra. De este modo, Zeus establece un nuevo orden cósmico al imponerse como soberano y organizar el universo bajo su autoridad. Como señala Vernant, estos mitos no son simples narraciones fantásticas, sino estructuras simbólicas que explican tanto el origen del cosmos como las formas de organización del poder, reflejando modelos políticos y sociales.
No obstante, hacia el siglo VI a.C., en la región de Jonia, comienza a surgir una nueva forma de pensamiento: el logos. A diferencia del mito, que explica el mundo a través de relatos protagonizados por dioses, el logos busca comprender la realidad mediante principios racionales. En la ciudad de Mileto, pensadores como Tales, Anaximandro y Anaxímenes introducen la idea de arjé, es decir, un principio originario que da fundamento a todas las cosas. Tales propone el agua como elemento primordial, Anaxímenes el aire, y Anaximandro el ápeiron, entendido como una sustancia indeterminada. Estas propuestas marcan un cambio fundamental, ya que el origen del universo deja de explicarse mediante voluntades divinas y pasa a entenderse como resultado de procesos naturales. Este giro implica también una transformación en el modo de conocimiento. Mientras que el mito se basa en la tradición y la autoridad del relato, el logos se apoya en la observación, la reflexión y la argumentación. Los primeros filósofos son, en este sentido, cosmólogos y materialistas, ya que buscan un principio único que explique la diversidad del mundo a partir de la physis (naturaleza). Posteriormente, con los pitagóricos, esta búsqueda se amplía hacia lo abstracto, proponiendo que el número constituye el principio de todas las cosas, lo que introduce una dimensión ideal en la explicación de la realidad.
Finalmente, este desarrollo del logos se profundiza en Atenas durante el siglo V a.C., donde se produce un giro desde la preocupación cosmológica hacia una preocupación antropológica y política. Con figuras como Sócrates y los sofistas, la filosofía comienza a centrarse en el ser humano, la vida en comunidad y la organización de la polis. Este cambio se vincula con transformaciones sociales y políticas, como la reforma hoplita y las reformas de Pericles, que promueven la participación ciudadana y consolidan principios como la isonomía, la isegoría y la isocracia, es decir, la igualdad ante la ley, la palabra y el poder. En este contexto, la razón ya no se limita a explicar el cosmos, sino que se convierte en una herramienta para la deliberación política y la construcción de la vida en común.
En conclusión, el pasaje del mito al logos representa un proceso de continuidad y transformación en el pensamiento griego. Los mitos, como los analizados por Vernant, ofrecían una explicación coherente del mundo a través de relatos simbólicos que articulaban el origen del cosmos con el problema del poder. El logos, tal como lo expone Copleston, retoma estas inquietudes, pero las reformula en términos racionales, buscando principios universales y necesarios. De este modo, el surgimiento de la filosofía no implica la desaparición del mito, sino su superación en un nuevo nivel de reflexión, en el que la razón se convierte en el instrumento fundamental para comprender la realidad y organizar la vida humana.
Para Profundizar.
Cinco décadas después de la publicación de la obra de Burnet, en 1965, Jean Pierre Vernant criticaba su eurocentrismo galopante: “En el transcurso de los últimos cincuenta años […] la confianza de Occidente en este monopolio de la razón ha sido puesta en entredicho.” Así, factores como la crisis de la física o el contacto con otras civilizaciones habrían tenido sus repercusiones: “Occidente hoy ya no puede considerar su pensamiento como el pensamiento, ni saludar en la aurora de la filosofía griega el nacimiento del sol de la Razón.”
Vernant situaba la obra de Francis M. Cornford (coetáneo de Burnet) como punto de partida de una nueva interpretación del nacimiento de la Filosofía que tendría en cuenta su contexto histórico y que debía acabar con ese enfoque eurocentrista del que Burnet era su máximo representante. Así, Cornford señalaría una vinculación directa entre la filosofía griega y la estructura lógica profunda del pensamiento mítico griego, en especial de Hesíodo. Así, según Cornford, aunque “se acepta, en general, que los helenos dieron el paso decisivo unas seis centurias antes de nuestra era, […] el advenimiento de ese espíritu no significó la completa y súbita ruptura con los viejos modos de pensar.” De tal manera que “existe una continuidad real entre la primera especulación racional y las representaciones religiosas que entrañaba.”
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