A LA MUJER DE CINCUENTA

Déjame ser quien toque tu piel

cómo se toca un viejo libro,

descubriendo historias olvidadas

en cada página, en cada espacio.

Déjame amarte en tu boca callada,

como nadie lo hace, como mereces tú.

Mujer de cincuenta

enséñame el arte del amar,

enséñeme a descubrir cada pliegue

de tu piel como un poema antiguo.

Déjame tocar a tu puerta

descifrar tus silencios,

beber de tus noches en calma,

explorar cada punto de tu sombra

como quien busca una joya oculta en el alma.

Título: A LA MUJER DE CINCUENTA

Autor: Ceuleman Villacinda

País: Guatemala

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