La vida es una promesa que no se puede postergar

La vida es una promesa que no se puede postergar

 Estoy buscando todo lo que parezca un pájaro;

un par de garras finas,

cabeza afilada,

dos elegantes alas con la manía de repetición,

y su música ancestral.

Estoy hurgando minuciosamente, todo lo que se asemeje a un hombre;

caminar erguido,

con algo afilado y recio entre sus manos,

hablando en un lenguaje

que ni los arbustos pueden comprender

y repitiendo de memoria:

«la vida es una promesa que no se puede postergar».

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS