Intrépido navegante
Novato y eterno aprendiz de estos mares
Haz de este viaje mi mar de aguas dulces
Yo te nombro pues, pero sólo como empleo de consciencia, capitán de este navío.
Alza las fuertes velas con tus pequeños brazos de carne y hueso
Grita que este mar es un buen lugar para morir
y llora por las noches
Guíate por las estrellas con rumbo y dirección
pero no sepas a dónde vas
Ama la lluvia y la tormenta como si fueran tus hermanas
pero hazte de barro para conocerlas
Sal triunfante de los fuertes golpes de las olas
pero deja que antes acaricien la quilla y que duelan después.
Sé entonces, con toda contradicción, débil de constitución y fuerte de corazón
Entonces algún día
y solo algún día
podrás morir en este frío teatro que tanto amarás.
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