No recuerdo tus ojos, ni tu pelo, ni tus caricias o tal vez ni siquiera te conozco;

 y aún así siento como si, un mar de leva me empujase con ira, hacia

 una única dirección si dar siquiera posibilidad de negarse,

 hacia un nombre que creo recordar con una extraña familiaridad.

observado por un cielo despejado, lo bebo sin miedo ni vicio,

realmente en movimiento aunque algunos lo nieguen

aunque lo vivido realmente no es real, 

si siquiera no recuerdo tu nombre, ni tus caricias,

pero si como incesante palpitar el calor de tu piel,

que acude a mi como si esta, me recordase, me intentase despertar.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS