SANTA LUISA DE MARILLAC
Nacio en Francia, Paris el 12 de agosto de 1591, en el seno de una familia noble, cristiana.
Desde pequeña, amó a Dios y a los más necesitados.
<<Señor, quiero servirte toda mi vida>>.
LOUIS DE MARILLAC
Su padre era diplomático francés, Jean-Louis de Marillac, conde de Beaumont-le-Roger desde 1572 – 10 de mayo de 1632, siendo un influyente noble y militar francés durante el reinado de Luis XIII. Desempeñó el puesto de Mariscal de Francia, al igual que teniente general de los Tres Obispados y gobernador de Metz. Sin alcanzar a conocer a su madre y su padre murió cuando ella tenía 13 años
GUILLAUME DE MARILLAC
El abuelo y padre de Louis de Marillac. Tercero de semejante nombre, Guillaume III de Marillac, señor de Ferrières-en-Brie, habiendo sido un funcionario, político y administrador francés nacido alrededor de 1521 falleciendo en 1573. Enterrado en la iglesia de San Pablo y San Luis de París.
MICHEL DE MARILLAC
Siendo sobrina, la tomó por ahijada. Presuroso partió al monasterio real de Poissy, alrededor de París. En 1604, con su tía viajó a París, un lugar siendo tutor su tío Michel de Marillac desde 1560-1632, venidero canciller de Francia. Luisa se instruyó a administrar una casa y adentró en los entornos de reforma católica de la capital, conociendo las capuchinas del Faubourg Saint-Honoré. Meditó entrar en una congregación y concibió voto de servir a Dios y al prójimo. En cambio al no poseer una adecuada salud, no la admitieron las religiosas capuchinas.
Obedeció y confió en los planes de Dios.
<<Dios sabe lo que es mejor para mí>>.
MATRIMONIO
Santa Luisa de Marillac escribió en 1623: «En la fiesta del Pentecostés, durante la Santa Misa cuando yo estaba haciendo oración en la iglesia, mi mente fue completamente liberada de toda duda. Me aconsejaron que debía permanecer con mi marido y que llegaría un tiempo en que estaría en posición de hacer votos de pobreza, castidad y obediencia y estaría en una pequeña comunidad donde otras harían lo mismo». Siendo la iglesia de San Nicolás de los Campos de París. Poseyó además un enfoque en que ella estaría conducida por un reciente dirigente espiritual (Vicente de Paúl) y que dicho beneficio le estaría otorgada por su fallecido confesor, Francisco de Sales.
Falleciendo dos años después su marido y Luisa disponible con el propósito de satisfacer su pasión de consagrarse a la religión. Redactó sus particulares «Reglas de Vida en el Mundo».
Se casó con Antonio Le Gras y tuvieron un hijo, Michel. Vivieron con amor y fé.
Quedando viuda a los 35 años. Fue un tiempo de dolor, pero también de profunda unión con Dios.
SAN VICENTE DE PAÚL
En 1625 se trasformó en su dirigente espiritual. A lo largo de los ocho años próximos se notificaron frecuentemente por medio de correspondencia y encuentros particulares. Luisa en 1632, creó un retiro con el fin de explorar una consejera interina juntamente relacionado al cercano movimiento a conceder. Su instinto hondo la condujo a alcanzar que hallaba viniendo el momento de encaminarse a la creación a asistir a los menesterosos y mendigos preservando una existencia espiritual interno. Con sensaciones Luisa se siente preparada con el fin en compañía de la tarea y avisando de sus deseos a Vicente.

Descubrieron que Dios los llamaba a servir a los más pobres.
<<Hagamos de la caridad nuestra misión>>.
FUNDACIÓN DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD
En Francia en el siglo XVII, la atención benéfica de los necesitados, gente desprotegida estaba completamente desorganizado. Cuantiosos habitantes limitados favorablemente residen afectadas de la ausencia de asistencia o de las deficientes requisitos en el hospital. Las «Damas de la Caridad», fundadas por Vicente de Paúl bastantes años con anterioridad, facilitaban una atención y fondos económicos, sin embargo aquello no constituía capacidad. Luisa al inicio de 1633, se hizo cargo de la labor de situar organización en aquel desorden. A pesar de que las acaudaladas Damas de la Caridad poseían capital con el fin de cooperar a los desamparados, no poseían el periodo o el carácter con el propósito de una perduración acerca de misión e inclusión en medio de los mendigos. Luisa, conforme junto a Vicente, congregó en su residencia con el propósito de educar a las damas de la villa mozas sencillas quién poseían la vitalidad y la disposición adecuada. Junto a un conjunto de cuatro mozas la cuál residían en su residencia, Luisa empezó a confeccionarlas debido a que con dirección afanarse sobre los desamparados dado a que les educó igualmente a perfeccionar una existencia honda sobre religiosidad: «Amar a los pobres y honrarlos como honraría al propio Cristo». Por consiguiente resultó la fundación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.
La labor de Luisa acompañada se encuentra de damas mozas creció una estructura concediendo cuidados en el Hôtel-Dieu, el hospital mayor ancestral y además de inmenso de París. Propia labor fue servible distinguido debido a que las Hermanas acontecieron invitadas a Angers a adquirir a su cometido la institución del hospital. Dicho aconteció el inicial deseo partiera de París con el propósito de la actual comunidad. Luisa igual realizó el laborioso trayecto a [Angers] acompañada de tres hermanas. Con posterioridad de concluir los acuerdos juntamente con la villa y el hospital, Luisa impulsó la participación a través de los doctores, enfermeras también entre otros con la finalidad crear una plantilla integra. Con el visto bueno de Luisa de Marillac las Hermanas ampliaron su labor con el fin de incorporar los hospitales, orfanatos, instituciones para ancianos y enfermos mentales, prisiones, escuelas y el campo de batalla acompañado de apoyo a las víctimas de la Guerra de los Treinta Años.
En breve Luisa de Marillac fundó recientes comunidades en treinta ciudades de Francia y Polonia: París, Richelieu, Angers, Sedan, Nanteuil-le-Haudouin, Liancourt, Saint-Denis, Serqueux, Nantes, Fontainebleau, Montreuil-sur-Mer, Charo, Chantilly, Montmirail, Hennebont, Brienne, Étampes, Bernay, Sainte-Marie du Mont, Cahors, Saint-Fargeau, Ussel, Calais, Metz y Narbona. Luisa incesante ante labor en compañía de las Hijas de la Caridad casi en su totalidad los setenta años.
FESTIVIDAD
Luisa de Marillac falleció el 15 de marzo de 1660, seis meses anteriores los cuáles a Vicente de Paúl. Siendo canonizada en 1934 por Pío XI, es la santa patrona de los trabajadores sociales y cuidadores, declarada a través de el papa Juan XXIII en 1960. Sus vestigios descansan en el Altar Mayor en la Capilla de la Casa-Madre de las Hijas de la Caridad, 140 rue du Bac, París, calle mercat.
<<VAYAMOS A CRISTO EN LOS POBRES Y SIRVÁMOSLE EN ELLOS>>.
Las Hijas de la Caridad, una comunidad de mujeres que no vivía en clausura, sino que salía al encuentro de los pobres, enfermos y abandonados.
<<ÍREMOS DONDE MÁS NOS NECESITE>>.
»En la Rue du Bac, de París está expuesta una urna con el cuerpo incorrupto de Santa Luisa de Marillac (con tratamiento de cera)».
<<NO TENGÁIS OJOS NI CORAZÓN SINO PARA LOS POBRES>>.
Dejó un gran legado de amor y servicio.
<<EN TUS MANOS, SEÑOR, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU>>.
Fue beatificada el 9 de mayo de 1920, y canonizada en 1934 por el papa Pio XI. San Juan XXIII la proclamó patrona de las obras sociales y de los trabajadores sociales.
Hoy, su carisma sigue vivo en miles de Hijas de la Caridad y en la Familia Vicenciana, llevando esperanza y dignidad a los más vulnerables.
»LA CARIDAD ES SUFRIDA Y BENIGNA ; TODO LO EXCUSA, TODO LO CREE, TODO LO ESPERA, TODO LO SOPORTA».
Santa Luisa de Marillac.

FIESTA:9 DE MAYO.
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