Sábado: La Visita (Parte II)
6.- EXT./INT. – ANTICUARIO «JOYAS DEL PASADO» – NOCHE 6
Una persona con un traje negro con capucha negra y guantes negros observa el negocio de VALERIA al otro lado de la calle, minutos más tarde se marcha. VALERIA sale de entre una de las repisas temblando.
7.- EXT./INT. – ANTICUARIO «JOYAS DEL PASADO» – NOCHE 7
HÉCTOR y DAVID se estacionan enfrente del anticuario y antes de bajarse, HÉCTOR, dudoso, le pregunta a su hermano:
HÉCTOR
¿Estás seguro que aquí encontraré el regalo perfecto?.
DAVID
Claro ¿ya leíste el nombre del negocio? No hay nada más especial que traer algo antiguo en tu cuello. Visitémoslo y si no te gusta, buscamos mañana en otro anticuario. ¿Qué dices?.
HÉCTOR
De acuerdo, vamos.
DAVID se ríe y se bajan, se suben el cuello de sus gabardinas para cubrirse de la lluvia y tocan. La señora VALERIA los ve y se apresura abrir, ellos entran empapados, ella, apenada, les dice:
VALERIA (NERVIOSA)
Les ofrezco disculpas caballeros, mantengo el negocio cerrado por mi seguridad. ¿Les ofrezco algo de beber?.
DAVID
No, no se disculpe. Su seguridad es primero, un poco de lluvia no nos cae mal. HÉCTOR ¿quieres alguna bebida?.
HÉCTOR
No, yo estoy bien así, gracias.
DAVID
Yo si quiero un café, si no es mucha molestia por favor.
HÉCTOR
Nos interesa ver los collares señora.
Ella los mira con atención y también su ropa, luego responde:
VALERIA
Enseguida te traigo tu café y tengo unos en aquella repisa de la esquina.
DAVID
Gracias.
HÉCTOR
De acuerdo.
VALERIA, temblando se dirige a las escaleras, DAVID la mira, HÉCTOR observa los collares. Minutos después, VALERIA baja con el café y escucha la conversación de los hermanos:
HÉCTOR
No me convence ninguno.
DAVID
¿Seguro? CLAUDIA no es exigente con sus regalos, ella agradece y no le importa cómo estén. Me gusta este, combina con su profesión de botánica.
A VALERIA se le cae la taza de café, ellos voltean y DAVID, al verla le pregunta:
DAVID
¿Todo bien señora? ¡Está temblando!.
VALERIA
¡Lo lamento joven! Le traeré otra taza, estoy perdiendo fuerza en las manos.
DAVID
No, así está bien. Le ayudaré a limpiar.
VALERIA
Gracias. Acabo de recordar que me trajeron un nuevo collar ¿gustan verlo? Por favor.
HÉCTOR
De acuerdo. ¡Con cuidado!.
VALERIA se retira, DAVID y HÉCTOR comienzan a recoger los pedazos rotos de la taza. Enseguida ella llega con el collar y se dirige a la vitrina, ellos van y lo observan, ella pregunta:
VALERIA
¿Qué opinan de este caballeros?.
Asombrados, HÉCTOR dice:
HÉCTOR
¡Wow! ¡Que diseño tan innovador!.
DAVID
Si, ¡parece mágico! ¡Es perfecto! ¡Este collar es para mi cuñada, definitivamente!.
HÉCTOR
Si, ¿Qué precio tiene?.
VALERIA
Me da gusto que les haya gustado. Cuesta 14 euros.
HÉCTOR saca su cartera, pero DAVID se adelanta y le dice:
DAVID
Déjame pagar a mi ¿de acuerdo?.
HÉCTOR
Muy bien.
DAVID le paga a VALERIA y ella saca de un cajón del mostrador la caja negra alargada y pone el collar, HÉCTOR la mira y ella se percata de ello, así que dice:
VALERIA
¿Se lo llevan en esta caja?.
DAVID
Si, le da ese toque de misterio ¿o no HÉCTOR?.
HÉCTOR
Claro, sin problema.
VALERIA, con la caja enfrente de sus ojos, acomoda la joya con cuidado, después la cierra y la gira hacia HÉCTOR, después saca una bolsa de colgadera café y se los da, DAVID la toma, le agradecen y salen. Ella cierra con seguro, cambia el letrero y sube las escaleras.
8.- INT. – CASA DE HÉCTOR – NOCHE 8
Ellos llegan a casa y en la cochera, HÉCTOR le pregunta a su hermano:
HÉCTOR
¿Qué te ocurre? No dijiste ninguna palabra en todo el camino.
DAVID
Estoy preocupado por la señora del anticuario, no paraba de temblar ¿y si nos regresamos? Puede que corra peligro.
HÉCTOR
Te dijo que estaba perdiendo fuerza en las manos, es normal para su edad. Pero para que estés más tranquilo, la visitamos mañana ¿Qué te parece?.
DAVID
Está bien. Volvamos mañana, hay que dormir ya.
HÉCTOR
A mi lo que no me gustó de ella, es que no mostró en ningún momento la caja y eso es parte del servicio al cliente y control de calidad.
DAVID se ríe y le responde:
DAVID
¡Ay por favor! ¡Es una simple caja! El collar estaba en perfectas condiciones.
HÉCTOR también se ríe y se bajan del carro, después entran a la casa.
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